|
Kiev, la actual
capital de Ucrania, era en el siglo X el centro de un principado
eslavo-finlandés: la Rus de Kiev (origen del nombre de Rusia). A
fines de ese siglo el Gran Príncipe era Vladimiro, un hombre brutal,
sanguinario e idólatra. Hacia el año 989, cuando tenía 32 años,
conoció el cristianismo, se convirtió y cambió radicalmente de vida.
Desde que aceptó la fe, fue un magnífico y ejemplar cristiano.
Favoreció y prestó gran apoyo a los misioneros griegos y durante su
reinado el principado se convirtió en un país cristiano, ya que poco
a poco la inmensa mayoría se fue bautizando. San Vladimiro murió en
1015, después de haber repartido todos sus bienes entre los pobres.
Los rusos, los ucranios y otros pueblos celebran solemnemente su
fiesta. |