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María Ana de Jesús
de Paredes y Flores, nació en la capital ecuatoriana el 31 de
octubre de 1618. Su padre era un capitán originario de Toledo y su
madre pertenecía a una familia de los primeros conquistadores. Desde
muy niña hizo vida de religiosa en su propia casa. Fue admirable por
su purísima inocencia, hasta merecer el sobrenombre de "el lirio de
Quito". Murió a los 26 años de edad el 26 de mayo de 1645. El papa
Pío IX la beatificó el 20 de noviembre de 1853. La Asamblea
Constituyente del Ecuador, el 30 de noviembre de 1946, la declaró
solemnemente "heroína de la patria". Fue canonizada por Pío XII el 9
de julio de 1950. |