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Estos dos santos
hermanos, nacidos en Italia, eran oficiales del ejército del
emperador Constantino, y participaron en la guerra contra los
escitas al mando del general Galicano. Constantino les asignó luego
la guarda de su hija, la princesa Constantina. Pero habiendo subido
al trono imperial Juliano el apóstata, hizo matar a Galicano y
ordenó al general Terenciano que les quitase la vida a los hermanos
Juan y Pablo, lo que éste hizo el 26 de junio del año 362.
Posteriormente, Terenciano se arrepintió de su acción, se convirtió
a la fe de Cristo y él mismo escribió el relato del martirio de los
santos hermanos. |