En Cuaresma, monseñor Croxatto llama a reducir, reutilizar y reciclar

  • 21 de marzo, 2019
  • Neuquén (AICA)
El obispo de Neuquén, monseñor Fernando Croxatto, propuso a la comunidad diocesana que durante el tiempo de Cuaresma sea "cómplice" de la regla de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar. Entre otras cosas, planteó la necesidad de salir de la zona de confort para facilitar el encuentro y estar disponibles para los otros.
El obispo de Neuquén, monseñor Fernando Croxatto, propuso a la comunidad diocesana que durante el tiempo de Cuaresma sea "cómplice" de la regla de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar. "Empecemos por reducir. Vieron que hay muchas cosas que contaminan, nuestra vida, nuestros espacios. ¿Qué tal si te animás en este tiempo a ver situaciones, o acciones que son bastante superficiales y no ayudan a una vida más plena. Y ¿por qué no pensar también en palabras, en gestos y en actitudes, y reducir nuestras violencias, que son muchas"?, pidió en un videomensaje. "Hay algo en nuestro tiempo que nos condiciona: son nuestras comodidades. A lo mejor es bueno reducir esta forma de comodidad que tenemos cada día y que no nos disponen, ni nos facilitan para el encuentro y para estar disponibles para los otros", agregó. El relación con reutilizar, el prelado recordó que "nuestro Buen Pastor decía: ?Yo vine para que tengan vida y una vida abundante?" e invitó a preguntarse: "¿Cómo podríamos nosotros mejorar nuestros ambientes, nuestros trabajos, nuestros espacios de cada día, nuestros diálogos, nuestros encuentros?". Y explicó el objetivo de este accionar: "Para que, en verdad, uno pueda tomar de ahí toda la riqueza, la bondad, la belleza, la verdad que esconde cada uno de esos encuentros y cómo reutilizarlos". Por esto, el obispo neuquino invitó a ir pensando esto como "una nueva forma de caminar cada día, ya que en el cada día tenemos la oportunidad de lo más grande". Al reflexionar sobre el reciclar, monseñor Croxatto señaló que "hay muchas cosas que no nos sirven", e invitó a animarse a "transformarlas en algo nuevo, por ejemplo: una fe que no madura, una oración que no se hace vida, un ayuno o limosna que no ayuda a liberar tantas esclavitudes, y que no nos ayuda, a veces, a tocar las heridas del otro. Y a veces un estilo de vida que no habla ni de Jesús ni del Evangelio". "Los animo a que caminen esta Cuaresma y reciban la bendición del Señor", concluyó.+