La comunidad de Neuquén tuvo su encuentro de Pastoral

  • 8 de mayo, 2019
  • Zapala (Neuquén) (AICA)
Con el lema "Bautizados y enviados", y la presencia de más de 200 miembros de pastoral de la diócesis de Neuquén, el 4 de mayo se desarrolló un encuentro en la ciudad de Zapala, en vistas al próximo octubre misionero.
La comunidad diocesana de Neuquén participó el 4 de mayo de un encuentro pastoral que se desarrolló en Zapala con el lema "Bautizados y enviados" y contó con la presencia de más de 200 asistentes, acompañados por el obispo, monseñor Fernando Croxatto y un gran número de sacerdotes. Durante la jornada, algunas de las preguntas que animaron a la reflexión y dispararon actividades fueron: ¿Qué significa el Bautismo? ¿Qué significa hoy dar testimonio de Jesús? ¿Cómo se expresa la conciencia del bautismo de la vida trinitaria en nosotros, de las relaciones post pascuales? ¿Qué ministerios necesitamos en nuestras comunidades? [img]http://www.aica.org/subidas/5769.jpg[/img] Respecto a la comunidad y la acción del Espíritu Santo, las reflexiones fueron: La Eucaristía, la oración y el ayuno son signos de la vida del espíritu que ya está actuando en la comunidad; la comunidad delibera, pero el que obra es el Espíritu Santo; las comunidades imponen las manos, dan los ministerios, la obra del Espíritu Santo es a través de una comunidad; el Espíritu Santo obra por medio de la comunidad y la comunidad expresa lo que el Espíritu Santo va obrando; la obra del Espíritu Santo siempre supone una salida, un ir más allá. Otras de las conclusiones fueron: Cuando anunciamos la Palabra de Dios, no hablamos de nosotros mismos, sino del Señor; ser bautizado es acogida y respuesta a un don; bautizados en Él, que es el don de lo alto, para ser don para otros. Además, se abordó el tema del papel de los laicos y la misión de los distintos ministerios dentro de la pastoral diocesana. Se buscó reflexionar sobre la realidad de las comunidades, y se destacó la necesidad del ministerio de la escucha, el acompañamiento a las familias, y el abordaje de temas de actualidad sobre todo orientado a los jóvenes. En ese sentido, se planteó la utilización de métodos creativos para el crecimiento y desarrollo de las comunidades más allá del templo, en consonancia con el concepto de "Iglesia en salida" y la misión ad gentes. Por otra parte, en el momento de la bendición, cada comunidad recibió una botella con agua bendita que llevaba impreso el lema "Bautizados y enviados".+