|
ANTE LA APROBACIÓN DE LOS LINEAMIENTOS CURRICULARES PARA LA
EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL
(Programa Nacional de Educación Sexual Integral
Ley Nacional 26.150)
Declaración
de la Comisión Episcopal de
Educación Católica de la Conferencia
Episcopal Argentina (17 de junio de 2008)
Ante la aprobación de los “Lineamientos Curriculares para la
Educación Sexual Integral” en las escuelas, la Comisión
Episcopal de Educación Católica de la Conferencia Episcopal
Argentina, se dirige a padres de familia, autoridades educativas en
general, directivos y docentes de institutos, alumnos y a toda
persona de buena voluntad preocupada por la educación, a fin de
esclarecer aspectos importantes acerca de los contenidos del
Documento aprobado.
La
Iglesia, a lo largo de todo el proceso de concertación y elaboración
de los Lineamientos Curriculares, ha participado activamente de
distintas maneras a través de sus representantes con sugerencias,
críticas y aportes propositivos, para que el Documento final
contribuyera a consolidar la formación armónica y equilibrada de la
persona, en un tema tan delicado como es la educación sexual.
Muchos de esos aportes no fueron incluidos en el Documento y otros
han quedado sumamente desdibujados, lo cual nos lleva a no compartir
planteos y formulaciones de relevancia relacionados con la
concepción y la forma como en las escuelas debe ser abordada la
educación de la sexualidad. Entre los planteos y formulaciones
objetados, señalamos principalmente los siguientes:
1.
Omite el ordenamiento de la sexualidad humana al amor, oscureciendo
el sentido de la complementariedad física, espiritual y moral del
hombre y de la mujer y soslaya la concepción del matrimonio como una
opción de vida.
2.
Omite el
rol de la familia como agente natural y primario de la educación de
sus hijos y sus consecuentes derechos, reconocidos en nuestra
Constitución y en la Ley de Educación Nacional,
aunque reconoce la necesidad de su participación. El carácter de
obligatoriedad de los lineamentos, no deja mayor margen de acción a
los padres para objetar aquellos contenidos que pudiesen atentar
contra sus convicciones religiosas y morales.
3.
Sobredimensiona el modelo biológico-higienista
al proponer
como eje prioritario la promoción de la salud en general y
reproductiva en particular
4.
Presenta
como derecho fundamental de niños/as y adolescentes el acceso a los
métodos anticonceptivos
y prevé aprendizajes para que los menores hagan exigible ese derecho,
sin mencionar que tal derecho se inscribe en el marco del ejercicio
de los derechos y obligaciones que hacen a la patria potestad, tal
como prescribe La Ley 25.673 de salud sexual y procreación
responsable.
5.
Minimiza
la dimensión ética de la sexualidad centrada en valores y virtudes
morales.
6.
Enfatiza
el uso único y obligatorio de elementos de prevención para evitar el
contagio del HIV-SIDA
que, además de ser moralmente objetables, han producido resultados
negativos e insuficientes en todo el mundo. Al mismo tiempo, se
omite por completo la educación en la abstinencia y en la fidelidad
mutua como conductas preventivas del contagio del HIV- SIDA, a pesar
de que en la actualidad tienen prioridad para los más destacados
especialistas médicos como es de público conocimiento.
7.
Concibe
la identidad sexual como una construcción socio-histórico-cultural,
relegando el hecho de que la persona humana desde su concepción
biológica es sexuada, varón o mujer.
8.
La
aprobación de los lineamientos curriculares como “piso común
obligatorio”
para implementar la educación sexual integral en todas las escuelas
del país, socava los ámbitos propios de decisión de las
instituciones educativas y de las jurisdicciones. No se advierte
cómo adaptará cada comunidad educativa los aprendizajes a su ideario
institucional y a las convicciones de sus miembros, tal como prevé
la misma ley
sí aquellos, aprobados como pautas comunes obligatorios, los
contradicen, debilitan u omiten.
Renovamos como
Pastores de La Iglesia nuestro compromiso con el hombre y con la
educación como aspecto esencial del bien común de nuestra patria.
Exhortamos a
todo cristiano y hombre de buena voluntad, especialmente a padres y
educadores, a asumir la responsabilidad que les cabe en esta
instancia, sintiéndose acompañados por La Iglesia, Madre y Maestra.
“El desarrollo de competencias relacionadas con la exigibilidad
de estos derechos”, Cf. Ibid Págs. 25 y 27.
“El conocimiento de todos los métodos anticonceptivos y de
regulación de la fecundidad existentes, y el análisis de sus
ventajas y desventajas para permitir elecciones concientes y
responsables, enfatizando en que el preservativo es el único método
existente para prevenir el VIH/Sida”, Cf.
“Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral...”,
Pág. 27.
“El presente documento acuerda un piso común obligatorio para el
abordaje de la educación sexual integral en todas las escuelas del
país. Tomando estas pautas comunes y obligatorias, cada jurisdicción
podrá realizar ajustes y /o adecuaciones de acuerdo a sus realidades
y necesidades”, Cf. Ibid. Pto. 2, Pág. 4.
Comisión
Episcopal de Educación Católica de la Conferencia
Conferencia Episcopal Argentina
17 de junio
del 2008 |