Comisión
Episcopal de Ministerios
Subcomisión de Pastoral Vocacional
NOVENA
VOCACIONAL
POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES, EL
AUMENTO Y LA PERSEVERANCIA DE LAS VOCACIONES SACERDOTALES
Con
ocasión del 140° aniversario de la Ordenación Sacerdotal del
Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario Brochero
4 de noviembre de 2006
Nombre:
Novena por la santificación de los sacerdotes y el aumento y la
perseverancia de las vocaciones sacerdotales.
Finalidad:
Oración y Adoración Eucarística con ocasión de los 140 años de
la ordenación sacerdotal del Venerable Pbro. José Gabriel del
Rosario Brochero, que ayude a nuestras comunidades a valorar la
vocación y figura sacerdotal a favor del bien de la Iglesia.
Temática abordada por día:
Día 1: El
hombre de Fe
Día 2: El
amigo de todos
Día 3:
Pastor lleno de Fortaleza
Día 4:
Predilección por los mas pobres
Día 5:
Apóstol de los Ejercicios Espirituales
Día 6:
Modelo de agente de evangelización
Día 7: Amor
a la Virgen (Día de Todos los Santos)
Día 8:
Identificación con Cristo Crucificado (Día de Todos los Fieles
Difuntos)
Día 9:
Testigo de Cristo y de la Iglesia
Esquema General:
Hora Santa con la Adoración Eucarística.
1ra
Parte: Puesta en la Presencia de Dios
Canto
Exposición
del Santísimo Sacramento
Canto
Lectura
Breve acerca de Brochero
2da
Parte: Parte Penitencial
Petición de
Perdón
Pequeña
Reflexión sobre Brochero
3ra
Parte: Lectura Evangélica
Escucha de
la Palabra
Silencio
4ta
Parte: Oración
Lectura
acerca de Brochero
Breve
reflexión
5ta
Parte: Momento de Alabanza
Rezo de un
salmo a dos coros
Oración
Responsorial
6ta
Parte: Peticiones
ORACIÓN es
comunitarias.
Oración
Final de cada día.
NOVENA DE ORACIÓN CON ADORACIÓN EUCARÍSTICA
Fragmentos
tomados de:
Encíclica “Deus Caritas est” del Papa Benedicto XVI
Textos del
Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario Brochero
en
preparación a la celebración de los 140 años de la Ordenación
Sacerdotal
del
Venerable “Cura Brochero” (4/11).
INTRODUCCIÓN GENERAL
“Quédate
con nosotros, Señor, porque atardece y el día ya se acaba” (cf.Lc
24,29). Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde
misma del día de la resurrección, los dos discípulos que se
dirigían hacia Emaús hicieron al Caminante que a lo largo del
trayecto se había unido a ellos. Abrumados por tristes
pensamientos, no se imaginaban que aquel desconocido fuera
precisamente su Maestro, ya resucitado. No obstante, habían
experimentado cómo “ardía” su corazón (cf. ibíd. 32)
mientras él les hablaba “explicando” las Escrituras. La luz de
la Palabra ablandaba la dureza de su corazón y “se les abrieron
los ojos” (cf. ibíd. 31). Entre la penumbra del
crepúsculo y el ánimo sombrío que les embargaba, aquel Caminante
era un rayo de luz que despertaba la esperanza y abría su
espíritu al deseo de la plena luz. “Quédate con nosotros”,
suplicaron, y Él aceptó. Poco después el rostro de Jesús
desaparecería, pero el Maestro se había quedado veladamente en
el “pan partido”, ante el cual se habían abierto sus ojos.
(1)
Oración de Adoración Eucarística de Juan Pablo II
Señor Jesús:
Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas
tal como somos.
"Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y
conocido que tú eres el Hijo de Dios" (Jn. 6,69).
Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de
la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo
que eres.
Aumenta nuestra FE.
Por medio de Ti y en el Espíritu Santo que nos comunicas,
queremos llegar al Padre para decirle nuestro SÍ unido al tuyo.
Contigo ya podemos decir: Padre nuestro.
Siguiéndote a Ti, "Camino, Verdad y Vida", queremos penetrar en
el aparente "silencio" y "ausencia" de Dios, rasgando la nube
del Tabor para escuchar la voz del Padre que nos dice: "Este es
mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia: Escúchenlo" (Mt.
17,5).
Con esta FE, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar
nuestras situaciones personales, así como los diversos sectores
de la vida familiar y social.
Tú eres nuestra ESPERANZA, nuestra paz, nuestro mediador,
hermano y amigo.
Nuestro corazón se llena de gozo y de esperanza al saber que
vives "siempre intercediendo por nosotros" (Heb. 7,25). Nuestra
esperanza se traduce en confianza, gozo de Pascua y camino
apresurado contigo hacia el Padre.
Queremos sentir como Tú y valorar las cosas como las valoras Tú.
Porque Tú eres el Centro, el Principio y el Fin de todo.
Apoyados en esta ESPERANZA, queremos infundir en el mundo esta
escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones
salvíficos ocupan el primer lugar en el corazón y en las
actitudes de la vida concreta.
Queremos AMAR COMO TÚ, que das la Vida y te comunicas con todo
lo que Eres.
Quisiéramos decir como San Pablo: "Mi vida es Cristo" (Flp.
1,21).
Nuestra vida no tiene sentido sin Ti. Queremos aprender a "estar
con quien sabemos nos ama", porque "con tan buen amigo presente
todo se puede sufrir". En ti aprenderemos a unirnos a la
voluntad del Padre, porque en la oración "el amor es el que
habla" (Sta. Teresa).
Entrando en tu intimidad, queremos adoptar determinaciones y
actitudes básicas, decisiones duraderas, opciones fundamentales
según nuestra propia vocación cristiana.
CREYENDO, ESPERANDO Y AMANDO, TE ADORAMOS con una actitud
sencilla de presencia, silencio y espera, que quiere ser también
reparación, como respuesta a tus palabras: "Quédense aquí y
velen conmigo" (Mt. 26,38). Tú superas la pobreza de nuestros
pensamientos, sentimientos y palabras; por eso queremos aprender
a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando
con un silencio de amigo y con una presencia de donación.
El Espíritu Santo que has infundido en nuestros corazones nos
ayuda a decir esos "gemidos inenarrables" (Rom. 8,26) que se
traducen en actitud agradecida y sencilla, y en el gesto filial
de quien ya se contenta con sola Tu presencia, Tu amor y Tu
palabra.
En nuestras noches físicas y morales, si Tú estás presente, y
nos amas, y nos hablas, ya nos basta, aunque muchas veces no
sentiremos la consolación.
Aprendiendo este más allá de la ADORACIÓN, estaremos en Tu
intimidad o "misterio".
Entonces nuestra oración se convertirá en respeto hacia el
"misterio" de cada hermano y de cada acontecimiento para
insertarnos en nuestro ambiente familiar y social y construir la
historia con este silencio activo y fecundo que nace de la
contemplación.
Gracias a Ti, nuestra capacidad de silencio y de adoración se
convertirá en capacidad de AMAR y de SERVIR. Nos has dado a tu
Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el
corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica,
se hizo la más perfecta Madre.
Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y
amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a
todos los hermanos. Amén.
Juan Pablo II
DÍA 1
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE, HOMBRE DE FE.
SUPLIQUEMOS
PERMANECER EN EL AMOR DE DIOS
Hermanos:
Dios es
amor, permanezcamos en Su amor suplicándole que haga germinar
las semillas que generosamente ha esparcido en el campo de Su
Iglesia
BROCHERO:
HOMBRE DE FE
“Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y
Dios en él” (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera
carta de Juan expresan con claridad meridiana el corazón de
la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y también la
consiguiente imagen del hombre y de su camino. Además, en este
mismo versículo, Juan nos ofrece, por así decir, una formulación
sintética de la existencia cristiana: “Nosotros hemos conocido
el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”.
(2)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por
caminar desalentados y no estar atentos a Tu llamada.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Por
no descubrir que vienes a nuestro lado.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Por
no salir de nosotros mismos para escucharte.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
BROCHERO:
Dice
Jeremías 15-16: "Cuando se presentaban tus palabras, yo las
devoraba. Tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón".
La fe del Cura Brochero creció porque él cultivó, a lo largo de
toda su vida, un profundo y vivo amor a la Palabra de Dios y fue
constante en su simple fidelidad de oración de cada día.
(3)
Canto:
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Lc 5, 1-11)
La pesca milagrosa
En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús
para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla
del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la
orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban
limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de
Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después
se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca.
Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: “Navega mar adentro, y
echen las redes”. Simón le respondió: “Maestro, hemos trabajado
la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices,
echaré las redes”. Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de
peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces
hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran
a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas,
que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo:
“Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador”. El temor se había
apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de
peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a
Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a
Simón: “No temas, de ahora en adelante serás pescador de
hombres”. Ellos atracaron las barcas a la orilla y,
abandonándolo todo, lo siguieron.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Brochero
fue un hombre de fe. Vivió gozosamente el Misterio cristiano. Y
vivió la alegría de su Sacerdocio. Solamente así se puede
entender su vida y su ministerio sacerdotal. Gracias a su fe,
"enamorado" del Señor y sus feligreses ("amorosos", los llama en
una de sus cartas), su entrega fue total, permanente y alegre.
Su vida de fe se nutrió de los Ejercicios Espirituales de San
Ignacio, la Misa diaria, aún en sus largos viajes, y en su pieza
de enfermo, su Rosario, el Breviario que llevaba a la cintura,
según testigos, y que rezaba diariamente. "Vivía según la fe",
anota un testigo. De ahí su caridad pastoral y su muerte en
cruz. En ella encontró sostén y fortaleza en su larga enfermedad
y, gracias a ella, él pudo decir antes de morir: "Yo me fío de
la Misericordia de Dios".
(4)
REFLEXIÓN:
Sin una fe
así, como donación personal a Cristo y, al mismo tiempo,
heroica, hubiera sido imposible llevar a cabo toda la obra que
cumplió. (No hubiera sido un "Instrumento" apto...). Y supo
inculcar, además, como viejo "doctrinero" y tesonero
"catequista", a sus fieles, ese espíritu de Fe, que aún perdura,
extendiéndose a toda su provincia en Córdoba y de allí a toda la
Argentina.
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 1: Los dos caminos
Coro 1:
¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,
Coro 2: ni
se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la
reunión de los impíos,
Coro 1:
sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de
noche!
Coro 2: Él
es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce
fruto a su debido tiempo,
Coro 1: y
cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien.
Coro 2: No
sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el
viento.
Coro 1: Por
eso, no triunfarán los malvados en el juicio, ni los pecadores
en la asamblea de los justos;
Coro 2:
porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de
los malvados termina mal.
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE
Respondemos
todos: Concédenos, Tu Gracia Señor.
• Danos la
gracia de la fe, esa Fe, Don de Dios, con que todo sacerdote se
alimenta con la Palabra meditada y la simple fidelidad de
oración de cada día. Oremos
• Danos la
gracia de la fe, esa Fe que cada día el sacerdote con su
oración, su catequesis y su caridad, fortalece y comunica a los
demás su vocación de apóstol de Jesús. Oremos
• Danos la
gracia de la fe, para que a través de los sacerdotes, veamos al
Señor manifestado gloriosamente, en medio de la Iglesia, la
humilde santidad de este su Enviado, que fue fiel y, a su modo,
resplandeció como una luz para anunciar el camino de Dios a sus
hermanos. Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Por la
Iglesia de Dios, para que ore siempre como Cristo nos enseñó,
rogando por trabajadores para lo cosecha, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Por los
sacerdotes, para que encuentren siempre tiempo dedicado a la
oración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
cristianos del mundo, para que con la oración, den seguridad y
fortaleza a los sacerdotes que atraviesan por horas de
dificultad, roguemos al Señor Te rogamos, óyenos.
Por la
juventud, para que busque en la oración la fuerza y el camino de
la verdad, en un Dios que lo llama a seguirlo, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos
Para que
sean muchos los que respondan a la llamada a la vida de
consagración, y nosotros sepamos ser ejemplo y modelo para
ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todos
nosotros, para que en la oración busquemos espíritu de servicio
a los demás, cada día mas generoso, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Oh Jesús,
que con tu ejemplo nos enseñaste a unir nuestra vida a la
voluntad del Padre, para salvación del mundo: haz que seamos,
por nuestra oración, testigos de la fe para nuestros hermanos.
Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL PRIMER DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas
la gracia
de la fe para comprender la grandeza
de la
vocación a la que nos llamas.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 2
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE DADO EN AMISTAD GENEROSA HACIA TODOS,
NOS HACE
CREER EN
ÉL
CON TODA NUESTRA VIDA:
BROCHERO:
BUEN AMIGO DE TODOS.
Hemos creído en el amor de Dios:
así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su
vida. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o
una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con
una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello,
una orientación decisiva. En su Evangelio, Juan había expresado
este acontecimiento con las siguientes palabras: “Tanto amó Dios
al mundo, que entregó a su Hijo único, para que todos los que
creen en él tengan vida eterna” (cf. 3, 16). La fe cristiana,
poniendo el amor en el centro, ha asumido lo que era el núcleo
de la fe de Israel, dándole al mismo tiempo una nueva
profundidad y amplitud. En efecto, el israelita creyente reza
cada día con las palabras del Libro del Deuteronomio que,
como bien sabe, compendian el núcleo de su existencia: “Escucha,
Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno. Amarás al Señor
con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas”
(6, 4-5). Jesús, haciendo de ambos un único precepto, ha unido
este mandamiento del amor a Dios con el del amor al prójimo,
contenido en el Libro del Levítico: “Amarás a tu prójimo
como a ti mismo” (19, 18; cf. Mc 12, 29-31). Y, puesto
que es Dios quien nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4, 10),
ahora el amor ya no es sólo un “mandamiento”, sino la respuesta
al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro.
(5)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por
no creer en aquellos que nos dicen de Ti.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector:
Porque nos importan mas nuestras dificultades que Tu Amor.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Por
no comunicar a los demás la Esperanza.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
BROCHERO:
"Amigo mío:
lo he de tratar como siempre, dándole el dulce título de amigo,
porque lo soy, y lo seré siempre, amigo de Usted". (Carta
24-2-1878).
(6)
Canto
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Mt 5, 1-16)
Las Bienaventuranzas
Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus
discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó
a enseñarles, diciendo:
«Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les
pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en
herencia.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán
saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos
de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia,
porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando
se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una
gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a
los profetas que los precedieron.
Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor,
¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para
ser tirada y pisada por los hombres.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad
situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara
para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el
candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así
debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en
ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen
al Padre que está en el cielo.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
El Cura
Brochero tenía un corazón sensible, equilibrado. Cultivó los
valores de la amistad como una virtud. A sus feligreses (y a
todos en general) los llamaba "mis amigos". Y eran amigos suyos
el cura vecino, el Presidente de la República, Doña Recalde (Panaholma).
En sus
cartas envía saludos muy cariñosos a los servidores y empleados
de las casas. Se interesa por todos y por todo. Cuidó sus
amigos. Les abrió el corazón. Escribió cartas e hizo un largo
viaje a los Llanos (La Rioja, San Juan) para salvar a Santos
Guayama. Brochero escribe que las gentes llaman a este hombre un
"hombre malo", "para mí fue un manso cordero y muy buen amigo".
Lo visita con peligro de su vida. Para que lo reciba bien le
envía un santo Cristo, una medalla y una fotografía suya, para
que al llegar lo reconozcan los amigos de Guayama. Le pagó sus
deudas. Le buscó trabajo. Se ingenió para conseguirle el
indulto. "Lloró su muerte".
(7)
REFLEXIÓN:
Nunca buscó
amigos por interés. Sino porque tenía un corazón bueno. Tampoco
los corrió "con la Cruz y el agua bendita", porque colaboraban
en "sus obras benéficas". (Pausa).
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 5:
INVOCACIÓN A LA BONDAD Y A LA JUSTICIA DE DIOS
Coro 1:
Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos;
Coro 2: oye
mi clamor, mi Rey y mi Dios, porque te estoy suplicando.
Coro 1:
Señor, de madrugada ya escuchas mi voz: por la mañana te expongo
mi causa
y espero tu respuesta.
Coro 2: Tú
no eres un Dios que ama la maldad; ningún impío será tu huésped,
Coro 1: ni
los orgullosos podrán resistir 6
delante de tu mirada.
Coro 2:
6 Tú detestas a los que hacen el mal
y destruyes a los mentirosos.
¡Al hombre sanguinario y traicionero lo abomina el Señor!
Coro 1:
Pero yo, por tu inmensa bondad, llegaré hasta tu Casa,
y me postraré ante tu santo Templo con profundo temor.
Coro 2:
Guíame, Señor, por tu justicia, porque tengo muchos enemigos:
ábreme un camino llano.
Coro 1: En
su boca no hay sinceridad, su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto, aunque adulan con la lengua.
Coro 2:
Castígalos, Señor, como culpables, que fracasen sus intrigas;
expúlsalo por sus muchos crímenes, porque se han rebelado contra
ti.
Coro 1: Así
se alegrarán los que en ti se refugian y siempre cantarán
jubilosos;
tú proteges a los que aman tu Nombre, y ellos se llenarán de
gozo.
Coro 2:
Porque tú, Señor, bendices al justo, como un escudo lo cubre tu
favor.
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos:
Ayúdanos, Señor.
• A querer
a todos como amigos, en la entrega diaria, como lo vivió
virtuosamente el Cura Brochero. Oremos
• A buscar
para todos, como lo hacen los sacerdotes, el bien espiritual y
una vida más digna, como él en sus largos años de Párroco.
Oremos
• A
entregar nuestra vida en la consagración, ("los años más
hermosos de mi vida", como escribió Brochero) cumpliendo así el
Evangelio: "No hay amor más grande que dar la vida por los
amigos". Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Para que
los pueblos y naciones, a través de la consagración, vivan por
el Evangelio, que trae la paz, la justicia y verdadera libertad,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Para que
los sacerdotes y consagrados anuncien con entusiasmo el
Evangelio de Jesús en el mundo, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Para que
siempre haya corazones jóvenes que estén dispuestos a seguir la
llamada de Dios y dedicar su vida, como Jesús, los profetas y
los apóstoles, al servicio de sus hermanos los hombres, siendo
testigos de esperanza, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Para que
los hogares cristianos sean testigos del Evangelio y fomenten la
vocación cristiana y sacerdotal de sus hijos, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Para que
todas nuestras parroquias y centros educativos se comprometan a
ser comunidades evangelizadoras y siembren con la llamada de
Cristo entre sus miembros al sacerdocio, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Para que se
aumenten las vocaciones a la vida sacerdotal en todo el mundo y
nosotros seamos responsables de anunciar a Jesucristo y animemos
a quienes deciden consagrarse al servicio del Evangelio,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Para que
todos nosotros seamos verdadera sal de la tierra y luz del
mundo, y no nos quedemos a medias, en la desconfianza, en la
inseguridad, en el conformismo, en el agua turbia, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
Señor, que
has sembrado la esperanza en tu pueblo, concede generosidad y
fidelidad a los que llamas a ser hermanos entre los hermanos y
testigos de ti, que eres nuestra esperanza, para que al
responder al amar de tu gracia, colaboremos para que venga y
crezca el reino de tu Hijo. Te lo pedimos por Jesucristo,
nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL SEGUNDO DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas
la gracia
de la amistad verdadera para comprender
por qué
nos llamas “amigos” y nos das
la tarea de
tu mandamiento del amor mutuo
y a la vez
la responsabilidad de responde a tu llamada.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 3
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE, HOMBRE DE FORTALEZA PARA SU PUEBLO:
BROCHERO:
PASTOR LLENO DE FORTALEZA.
El desarrollo del amor hacia sus más altas cotas y su más íntima
pureza conlleva el que ahora aspire a lo definitivo, y esto en
un doble sentido: en cuanto implica exclusividad –sólo esta
persona–, y en el sentido del “para siempre”. El amor engloba la
existencia entera y en todas sus dimensiones, incluido también
el tiempo. No podría ser de otra manera, puesto que su promesa
apunta a lo definitivo: el amor tiende a la eternidad.
Ciertamente, el amor es “éxtasis”, pero no en el sentido de
arrebato momentáneo, sino como camino permanente, como un salir
del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de
sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo
mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios: “El que
pretenda guardarse su vida, la perderá; y el que la pierda, la
recobrará” (Lc 17, 33), dice Jesús en una sentencia suya
que, con algunas variantes, se repite en los Evangelios (cf.
Mt 10, 39; 16, 25; Mc 8, 35; Lc 9, 24; Jn
12, 25). Con estas palabras, Jesús describe su propio
itinerario, que a través de la cruz lo lleva a la resurrección:
el camino del grano de trigo que cae en tierra y muere, dando
así fruto abundante. Describe también, partiendo de su
sacrificio personal y del amor que en éste llega a su plenitud,
la esencia del amor y de la existencia humana en general.
(8)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDON AL SEÑOR
Lector: Por
no estar dispuestos a salir de nosotros mismos para escucharte.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Por
buscar la esperanza solo en cosas o proyectos nuestros.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector: Por
ser tan ciegos ante Tu Presencia.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
BROCHERO:
"... Yo me
felicitaría si Dios me saca de este planeta, sentado confesando,
o explicando el Evangelio".
(9)
Canto
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Mt 9, 35 - 38)
Compasión de Jesús por la multitud
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en
sus sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando
todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo
compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que
no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es
abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de
los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha”.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Uno de los
rasgos más notables del "corazón" sacerdotal de este Venerable
Siervo de Dios es la
Fortaleza,
que comprende dos actos: emprender y aguantar.
Los dos los
vivió, creemos, heroicamente, a lo largo de toda su vida
apostólica.
Ordenado
sacerdote el 4 de noviembre de 1866, se desempeñó, en la ciudad
de Córdoba, como Director de Coro del Cabildo Eclesiástico y
Director de Estudios del Seminario.
Pero su
Fortaleza se mostró en la atención a los enfermos de cólera, que
ocasionó unos 4.000 muertos en pocos meses. Un escritor, no
creyente, pero muy amigo del Cura, escribió en 1885, una breve
vida de Brochero. En ella dice: "Este ha sido uno de los
períodos más ejemplares, más peligrosos, fatigantes y heroicos
de su vida".
Igualmente,
en la aceptación de su nombramiento al frente de una inmensa
Parroquia, situada detrás de las Sierras Grandes, en donde
"gasté -anota Brochero en una carta- los años más hermosos de mi
vida".
Podría
haber quedado en la Ciudad, ocupando cargos más cómodos y en
consonancia con las altas notas obtenidas en la Universidad y su
título de Maestro en Filosofía que le confirió la misma Casa de
estudios.
Durante
casi cuarenta años, vivió pobre, pudiendo ser rico, entregándose
a su misión sin reservas, en el amor y el servicio de Dios y sus
feligreses.
(10)
REFLEXIÓN:
Debemos
dejar todo, como los Apóstoles, cuando el Señor nos llama a
cumplir una Misión en la Iglesia, en el mundo, hoy. (Pausa).
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 8: LA
GRANDEZA DE DIOS Y LA DIGNIDAD DEL HOMBRE
Coro 1:
¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la
tierra!
Coro 2: Tú,
que afirmaste tu majestad sobre el cielo, con la alabanza de los
niños y de los más pequeños,
Coro 1:
erigiste una fortaleza contra tus adversarios3
para reprimir al enemigo y al rebelde.
Coro 2: Al
ver el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has
creado:
Coro 1:
¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que
lo cuides?
Coro 2: Lo
hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y
esplendor;
Coro 1: le
diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo
sus pies:
Coro 2:
todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes;
Coro 1: las
aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de
las aguas.
Coro 2:
¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la
tierra!
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos:
Concédenos, Señor.
• Llevar a
cabo, sin desfallecer, como los sacerdotes, todo lo que
descubramos como querido por Dios en favor de nuestros hermanos.
Como lo hizo el Cura Brochero. Oremos
• Estar
siempre dispuestos a hacer el bien, como los sacerdotes, sin
retroceder ante las dificultades. Como lo hizo el Cura Brochero.
Oremos
• Que
nuestros gestos de fortaleza, como los de los sacerdotes y del
Cura Brochero, tengan como finalidad, llevar los hombres a Dios,
dispuestos a perder la vida si fuese necesario. Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Para que
los pastores de la Iglesia y las personas consagradas, vivan con
gozo, fidelidad y perseverancia su vocación, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Para que
las familias cristianas no sean obstáculo para la vocación
consagrada de sus hijos, sino que, al contrario, viviendo la fe
con autenticidad y creando un clima de oración, faciliten a sus
miembros la acogida de la llamada de Dios, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Para que
todos los que se formar en nuestros seminarios y noviciados
respondan con generosa responsabilidad a la llamada y se
preparen adecuadamente para el ejercicio de su misión, roguemos
al Señor. Te rogamos, óyenos.
Para que
todos nosotros, comunidad cristiana, tomemos conciencia de que
la vocación es fruto de la gracia y oremos insistentemente al
Señor pidiendo la abundancia de vocaciones que la Iglesia
necesita, recordando hoy, especialmente, las vocaciones a la
vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos
Te pedimos,
Señor, que sigas favoreciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con
los dones de tus vocaciones. Te pedimos que sean muchos los que
escuchen y respondan generosamente a tu llamada, para que pueda
tu Iglesia alegrarse con su entrega fiel y perseverante. Por
Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL TERCER DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas
la virtud
de la fortaleza para poner por obra
y responde
con generosidad a
la vocación
a la que nos llamas.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 4
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE APRENDE Y ENSEÑA A VIVIR LA POBREZA
CON SU OPCIÓN
BROCHERO:
SU PREDILECCIÓN POR LOS MÁS POBRES.
Quien quiere dar amor, debe a su vez recibirlo como don. Es
cierto –como nos dice el Señor– que el hombre puede convertirse
en fuente de la que manan ríos de agua viva (cf. Jn 7,
37-38). No obstante, para llegar a ser una fuente así, él mismo
ha de beber siempre de nuevo de la primera y originaria fuente
que es Jesucristo, de cuyo corazón traspasado brota el amor de
Dios (cf. Jn 19, 34).
(11)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por
ser tan sordos a la llamada que nos haces.
Lector:
Santo Dios, Fuente de Amor Eterno.
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector:
Santo Dios, Fuente de Verdad y de Justicia .
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Lector:
Santo Dios, Fuente de Misericordia y Compasión
Todos:
Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
BROCHERO:
"Para ir yo
a tu casa necesito dos cosas: primera, que las [Hermanas]
Esclavas me prestasen todos los elementos para decir Misa en mi
pieza y segunda adquirir unos cuantos pesos -o que tu me ayudes
con algunos- para atender las necesidades de los pobres que irán
a pedirme que los surta" (Carta del día 13-11-1911 a su hermana
Aurora, quien lo invita a vivir con ella en Villa del Tránsito).
(12)
Canto:
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Mc 10, 17 - 22)
El hombre rico
Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y,
arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer
para heredar la Vida eterna?”. Jesús le dijo: “¿Por qué me
llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos:
No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso
testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu
madre”. El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he
cumplido desde mi juventud”. Jesús lo miró con amor y le dijo:
“Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los
pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y
sígueme”. Él, al oír estas palabras, se entristeció y se fue
apenado, porque poseía muchos bienes.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Los
destinatarios preferidos de Brochero son aquellos que sufren más
necesidad, los más pobres. Su trabajo pastoral se orientó
preferentemente a ellos.
En este
sentido, escribía a su Obispo: "... en este mes y el de julio,
me iré, como las golondrinas, a Santiago del Estero, buscando
calor, y daré Ejercicios a los pobres de allí". (Por su
enfermedad y su vejez sufría mucho el frío intenso de
Traslasierra).
También en
su pastoral carcelaria, de 1898 a 1902, en la ciudad de Córdoba,
los privilegiados entre los presos serán los más pobres.
El Cura
piensa en las necesidades de cada uno de los hombres, que tiene
a su lado, con nombre y apellido. Por ejemplo, escribe: "Yo
pensaba dejar de capataz al mismo capataz de Dn. Crecencio
(Aguirre) para cuidar de las cabras. Primero, porque cuidando
los dos grupitos de cabras, le daría más cuenta al pobre
capataz". (Es decir, ganaría más).
(13)
REFLEXIÓN:
"En la
tarde de la vida, seremos juzgados en el Amor". (San Juan de la
Cruz). (Pausa).
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 15
(14) CONDICIONES PARA ACERCARSE AL SEÑOR
Coro 1:
Señor, ¿quién se hospedará en tu Carpa?, ¿quién habitará en tu
santa Montaña?
Coro 2: El
que procede rectamente y practica la justicia;
Coro 1: el
que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua.
Coro 2: El
que no hace mal a su prójimo3 ni
agravia a su vecino,
Coro 1: el
que no estima a quien Dios reprueba4
y honra a los que temen al Señor.
Coro 2: El
que no se retracta de lo que juró,4
aunque salga perjudicado;
Coro 1: el
que no presta su dinero a usura5 ni
acepta soborno contra el inocente.
Coro 2: El
que procede así, nunca vacilará.
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos:
Concédenos, Señor.
• Amar a
los pobres, desde la vocación sacerdotal mirando el "rostro" y
el nombre de cada uno, como lo hacía el Cura Brochero. Oremos
• Servir a
los pobres con el «corazón» sacerdotal del Cura Brochero.
Oremos
• Ser
apóstoles pobres al servicio de los pobres, como el Cura
Brochero. Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Por la
Iglesia, comunidad de creyentes en Jesús, para que no falten en
ella sacerdotes que continúen anunciando la Buena Nueva en el
mundo y celebrando la Salvación con sus hermanos, los hombres,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
sacerdotes y consagrados, para que vivan su vocación con
generosidad y gozo, y por su testimonio de vida muchos jóvenes
se sientan atraídos a revelarlos en su ministerio, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
padres cristianos, para que tomen conciencia de la
responsabilidad que tienen en la comunidad cristiana y
consideren la vocación de sus hijos como un “don” de Dios,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por
nuestras comunidades parroquiales, grupos cristianos y centros
educativos, para que entre sus miembros se planteen la vocación
sacerdotal como una necesidad de la Iglesia y como un signo de
madurez en la fe, que les lleve a poner su vida al servicio del
Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por el
aumento y perseverancia de las vocaciones a la vida sacerdotal,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los que
se forman en nuestros seminarios y noviciados, para que abran su
corazón, sin reservas, a la llamada de Jesús, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Iluminados
y animados por tu Palabra, te pedimos, Señor, por todos aquellos
que nos sentimos llamados para proclamar Tu Reino. Sostennos en
las dificultades, confórtanos en los sufrimientos, asístenos en
la sociedad, protégenos en la persecución, protégenos en la
perseverancia, confírmanos en la fidelidad. Te lo pedimos a ti,
que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL CUARTO DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas
la virtud
de la pobreza y humildad
para
entregar toda nuestra vida en el sacerdocio,
viviendo
con sencillez la grandeza
de la
vocación a la que nos llamas.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 5
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE HOMBRE DE LA PREDICACIÓN INCANSABLE
BROCHERO:
APÓSTOL DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES.
El Dios único en el que cree Israel, sin embargo, ama
personalmente. Su amor, además, es un amor de predilección:
entre todos los pueblos, Él escoge a Israel y lo ama, aunque con
el objeto de salvar precisamente de este modo a toda la
humanidad. Él ama, y este amor suyo puede ser calificado sin
duda como eros que, no obstante, es también totalmente
agapé.
(14)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector:
Reconocemos con humildad que somos pecadores.
Lector: Por
ser tan sordos a la vocación a la que nos llamas.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por
no dedicarle tiempo con generosidad a la oración, por rezar por
simple cumplimiento.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por
no preocuparnos en avanzar en la vida espiritual, estancándonos
en la fe.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
BROCHERO:
"Cristo
lavó mis pecados en su sangre...", decía Brochero y esto es lo
que siempre recordaba en su corazón cuando pensaba en Cristo.
Por eso decía a sus paisanos haciéndoles mirar la cruz de la
Capilla de la Casa de Ejercicios: "En la cruz está nuestra salud
y nuestra vida... la fortaleza del corazón, el gozo del
espíritu... la esperanza del cielo... ¿Tendremos valor para
mirar al Salvador sin conmovernos y sin resolvernos a seguirlo,
aunque sea caminando por el medio de la amargura, y aunque sea
derramando nuestra sangre gota a gota hasta exhalar el alma?".
(Plática sobre la última Cena de Jesús).
(15)
Canto
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Lc 9, 57-62)
Exigencias de la vocación apostólica
Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: “¡Te seguiré
adonde vayas!”. Jesús le respondió: “Los zorros tienen sus
cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre
no tiene dónde reclinar la cabeza”.
Y dijo a otro: “Sígueme”. Él respondió: “Permíteme que vaya
primero a enterrar a mi padre”. Pero Jesús le respondió: “Deja
que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el
Reino de Dios”. Otro le dijo: “Te seguiré, Señor, pero permíteme
antes despedirme de los míos”. Jesús le respondió: “El que ha
puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el
Reino de Dios”.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Brochero
buscó a Dios desde chico, lo sintió muy cercano en algunos
acontecimientos, como cuando rezó para que ese compañero suyo no
lo matara la creciente del río. Lo siguió buscando en el
seminario hasta que en Córdoba hizo los Ejercicios Espirituales
de San Ignacio de Loyola.
Ahí
Brochero se dio cuenta de que ése era un modo de estarse con
Jesucristo, tratando y conversando con El, sin otra preocupación
que la oración y el recogimiento.
¡Y cómo
sintió Brochero que nadie lo distraía para mirar al Señor que
lavó sus pecados en su sangre! ¡Qué trato con el Señor en esos
ejercicios!, conversando con el Señor de la vida, como un amigo
habla con su amigo, según lo dice el mismo Maestro de los
Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola.
Desde
entonces el cura Brochero se dio cuenta de que los Ejercicios
Espirituales era un modo privilegiado de tratar en amistad con
el Señor, de conocerlo, de arreglar con El las cuentas, de
pedirle perdón. Y quiso que todos aquellos con los que él
trataba tuvieran la oportunidad de esta experiencia.
Por eso el
cura trabajó primero para llevar a Córdoba toda la gente posible
para hacer los ejercicios, en invierno –único tiempo en que la
gente del campo estaba más desocupada– cruzando las sierras
nevadas a lomo de mula.
Después no
paró hasta cumplir su sueño de tener en la misma parroquia una
casa de Ejercicios. La inauguró en 1877 y llegó a reunir en ella
tandas de 900 hombres y de 600 mujeres.
En 1880
llegaron también a lomo de mula las Hermanas Esclavas del
Corazón de Jesús para hacerse cargo de la Casa.
A la muerte
de Brochero habían pasado por la Casa 70.000 personas.(16)
REFLEXIÓN:
Nadie puede
decir que conoce y quiere al Cura Brochero, si no ha mirado ese
Cristo, el Cristo del Cura, si no ha dejado que esa imagen se le
imprima en el corazón de la misma manera que el Cura la tenía en
el suyo.
Cristo
crucificado es la fuerza de la vida y el amor más grande de José
Gabriel Brochero. Y el que busque otra razón, aunque sea para la
construcción de una acequia, se equivoca si no dice que la causa
es Cristo. "Todo lo hago por amor al corazón de Cristo".
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 16
(15) EL SEÑOR, HERENCIA Y FELICIDAD DE SUS AMIGOS
Coro 1:
Protégeme, Dios mío, 1 porque me
refugio en ti. Yo digo al Señor: “Señor, tú eres mi bien, no hay
nada superior a ti”.
Coro 2:
Ellos, en cambio, dicen a los dioses de la tierra: “Mis
príncipes, ustedes son toda mi alegría”.
Coro 1:
Multiplican sus ídolos y corren tras ellos,4
pero yo no les ofreceré libaciones de sangre, ni mis labios
pronunciarán sus nombres.
Coro 2: El
Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi
suerte!
Coro 1: Me
ha tocado un lugar de delicias, estoy contento con mi herencia.
Coro 2:
Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye
mi conciencia!
Coro 1:
Tengo siempre presente al Señor: él está a mi lado, nunca
vacilaré.
Coro 2: Por
eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi
ser descansa seguro:
Coro 1:
porque no me entregarás a la Muerte ni dejarás que tu amigo vea
el sepulcro.
Coro 2: Me
harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu
presencia, de felicidad eterna a tu derecha.
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos:
Ayúdanos a hacer tu voluntad.
• Para que
vivamos con actitud de servicio nuestra vocación. Oremos
• Para
llevar tu Palabra con la alegría de nuestra vocación a todos los
hombres. Oremos
• Para
acercar a otros a la experiencia vocacional por medio de los
Ejercicios Espirituales. Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Por los
pastores de la Iglesia, para que, formados en la escuela de
María, Reina de los Apóstoles, sean fieles mensajeros de la
Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todos
los cristianos, par que, encontrando en María la fuente de la
alegría, vivan con autenticidad su propia vocación, dando
testimonio de fidelidad radical al mandato del amor, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
jóvenes, para que, a ejemplo de María, busquen la verdad con
corazón libre y puro, asumiendo sus dificultades y sacrificios
inherentes a la fidelidad radical al Evangelio, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
Por las
personas que han dedicado sus vidas al seguimiento de Cristo,
para que, mirando a María, sepan ofrecer a todos el testimonio
de una entrega generosa y serena, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Por el
aumento de los llamados a la vida sacerdotal. Que sepan ser
fuertes y decididos en su opción de vida y encuentren en
nosotros ejemplo y testimonio, roguemos al Señor. Te rogamos,
óyenos.
Por nuestra
comunidad, congregada (aquí, hoy, esta tarde...) para alabar a
Dios y pedir obreros para su mies, supliquemos también que María
sea nuestra compañera en la vida y acudamos a ella en los
momentos de dificultad, roguemos al Señor. Te rogamos,
óyenos.
Señor, Dios
nuestro, en María encontraste a la mujer perfecta, seguidora de
Jesús y fiel a sí misma: concédenos, como ella, poner todas
nuestras cualidades al servicio de la expansión de tu Reino. Te
lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los
siglos. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL QUINTO DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas
que por
medio nuestra vocación se lleve
la gracia
misionera de comunicar a los demás
la alegría
y plenitud de la consagración a su servicio.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 6
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE ENSEÑA DIARIAMENTE CON LA PALABRA Y LA ACCIÓN
EVANGELIZADORA
BROCHERO,
MODELO DE AGENTE DE EVANGELIZACIÓN.
El amor apasionado de Dios por su pueblo, por el hombre, es a la
vez un amor que perdona. Un amor tan grande que pone a Dios
contra sí mismo, su amor contra su justicia. El cristiano ve
perfilarse ya en esto, veladamente, el misterio de la Cruz: Dios
ama tanto al hombre que, haciéndose hombre él mismo, lo acompaña
incluso en la muerte y, de este modo, reconcilia la justicia y
el amor.
(17)
Canto:
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por
no testimoniar a Jesús en la familia, en el trabajo, en la
escuela, o en la calle.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por
haber sido indiferente a las necesidades de los demás.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por
no preocuparme de buscar el reino de Dios y su justicia.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
BROCHERO:
De él
escribió, en carta al Papa, el Primer Sínodo Diocesano de
Quilmes: "Su obra evangelizadora, en una inmensa Parroquia del
oeste cordobés; su preocupación por llevar la Palabra de Dios a
todos los rincones de su territorio pastoral y a todas las
edades; su preocupación por el hombre, por su familia y su
trabajo, concretada en colegios, caminos, acequias; su generosa
dedicación a las almas en la atención sacramental; su alegría y
confiado seguimiento de Cristo, aún con el peso de la cruz de la
ceguera y la enfermedad; su filial devoción a la Santísima
Virgen; todo ello lo presenta como el modelo de agente de
evangelización, del sacerdote ejemplar, que se anticipó muchos
años a los requerimientos del Concilio Vaticano y a la Asamblea
de Puebla".
(18)
Canto
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura evangélica (Mc 3, 13-19)
Institución de los Doce
Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso.
Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a Doce para que
estuvieran con él, y para enviarlos a predicar Con el poder de
expulsar a los demonios. Así instituyó a los Doce: Simón, al que
puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan,
hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es
decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé,
Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo,
y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Su vida es
un mensaje para todos los sacerdotes y laicos de Argentina y de
América Latina. Sus cartas (casi 500), telegramas, su obra, son
el testimonio de una vida heroica, inmolada por el bien
espiritual y material de sus fieles. Por el triunfo del Reino de
Cristo.
Es como un
nuevo Pablo, recorriendo en viajes misioneros, las inmensas
regiones confiadas a él como Párroco. El Cura Brochero quiso
consagrar el mundo a Cristo llevando la promoción humana, el
bienestar que Dios quiere para todos, a aquellas regiones tan
extensas, olvidadas por los gobiernos, sin comunicación con la
Ciudad por el cordón de las Sierras Grandes, y llena de gente
pobrísima.
Dios quiera
que pronto la Iglesia lo proclame como ejemplo de los
sacerdotes, un "Cura de Ars", gaucho, con su rosario y su
breviario, encarnado en los "gozos y esperanzas" de su pueblo,
caballero en su mula, indicando un camino de Luz a sus hermanos.
(19)
REFLEXIÓN:
(En
resumen). Amor a Dios en toda su vida. Y amor a todos. Desde
1866 a 1914. Murió allí, en lo que fue su Parroquia, el 26 de
enero de 1914. Santamente. Ciego. Embichado ("Miasis"). Pobre.
Generoso.
Sacrificado. Humilde. La Caridad Pastoral fue su rasgo
dominante. Era Maestro en Filosofía Universidad de Córdoba) y
enseñó a amar a Dios con palabras corrientes. Amó su Sacerdocio.
Amó a los pobres. Se contagió de lepra atendiendo -como
hermanos- a dos personas de la zona. Para todos los que lo
conocieron u oyeron hablar de él, fue un santo sacerdote. "La
influencia del Cura Brochero, aún hoy día, es sobre todo
sacerdotal, espiritual y apostólica".
Ejemplo
para los laicos y los sacerdotes de siempre en Argentina.
(Pausa).
(20)
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 19
(18) LA GLORIA DE DIOS EN SUS OBRAS
Coro 1: El
cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra
de sus manos;
un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando
la noticia.
Coro 2: Sin
hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz,
resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los
confines del mundo.
Coro 1:
Allí puso una carpa para el sol, y este, igual que un esposo que
sale de su alcoba,
se alegra como un atleta al recorrer su camino.
Él sale de un extremo del cielo, su órbita llega hasta el otro
extremo,
y no hay nada que escape a su calor.
Coro 2: La
ley del Señor es perfecta, reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple.
Coro 1: Los
preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos.
La palabra del Señor es pura, permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos.
Coro 2: Son
más atrayentes que el oro, que el oro más fino;
más dulces que la miel, más que el jugo del panal.
También a mí me instruyen: observarlos es muy provechoso.
Tú preparas ante Mi una mesa, frente a mis enemigos;
Coro 1:
Pero ¿quién advierte sus propios errores? Purifícame de las
faltas ocultas.
Presérvame, además, del orgullo, para que no me domine:
entonces seré irreprochable y me veré libre de ese gran pecado.
Coro 2: ¡Ojalá
sean de tu agrado las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos,
Señor, mi Roca y mi redentor!
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos:
Te damos gracias, Señor.
•
Agradecido por el Don del Sacerdocio. "Le doy gracias siempre al
Señor porque me eligió". Oremos
• Porque a
través de Brochero, nos mostraste una figura sacerdotal nuestra,
humilde y abnegada hasta el heroísmo. Oremos
• Para que
como el Cura Brochero, con su Misa diaria, su Rosario, con su
amor a la Virgen, nosotros seamos testigos de la Iglesia, y
enseñemos un camino de oración y de acción; un camino de
búsqueda del amor y fidelidad a Dios, y por eso, también, el
único y verdadero camino por donde se es fiel a los hombres.
Oremos
• Para que
nuestros sacerdotes sean el Buen Pastor en la Iglesia, y así,
Sacerdotes de Dios para Su pueblo. Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Por la
Santa Iglesia de Dios, necesitada de pastores, para que sean
muchos los llamados al servicio de Dios y de los hombres,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
jóvenes de nuestro mundo, para que experimenten la fortaleza del
Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en su propia vocación,
con radical libertad y absoluta disponibilidad, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
Por las
familias cristianas, para que sean hogar donde puedan nacer
futuras vocaciones para el servicio de la Iglesia, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todos
los llamados a la vida sacerdotal. Para que encuentren en
nosotros el necesario aliento, ejemplo y testimonio de vida,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
miembros de nuestra comunidad, para que vivamos con alegría y
mayor entrega, cada día, nuestra vocación y fomentemos entre
nosotros la auténtica fraternidad, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Escucha,
Padre bueno, lo que ahora te hemos pedido y a ejemplo de tu Hijo
Jesucristo, haya jóvenes que sean capaces de arriesgar su vida
por todos siguiéndolo a Él, que vive y reina por los siglos de
los siglos. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL SEXTO DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas
una
vocación confiada y así
la gracia
de una entrega generosa al servicio del Reino de Dios,
reafirmando
Tu presencia en la Iglesia
y en los
lugares concretos donde nos llamas.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 7
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE COMO HIJO DILECTO DE SU MADRE LA VIRGEN MARIA
BROCHERO Y
SU AMOR A LA VIRGEN.
La “mística” del Sacramento tiene un carácter social, porque en
la comunión sacramental yo quedo unido al Señor como todos los
demás que comulgan: “El pan es uno, y así nosotros, aunque somos
muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo
pan”, dice san Pablo (1 Cor 10, 17). La unión con Cristo
es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se
entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo
pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán. La
comunión me hace salir de mí mismo para ir hacia Él, y por
tanto, también hacia la unidad con todos los cristianos. Nos
hacemos “un cuerpo”, aunados en una única existencia. Ahora, el
amor a Dios y al prójimo están realmente unidos: el Dios
encarnado nos atrae a todos hacia sí. (21)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por
no buscar respuesta en tu Palabra a la vocación que Dios nos
pide.
Todos:
Ten misericordia de nosotros.
Lector: Por
no encontrarte, seguirte y escucharte en Tu Palabra.
Todos:
Ten misericordia de mí.
Lector: Por
no hacer tiempo para fortalecer la vocación y dialogar en la
oración.
Todos:
Ten misericordia de mí.
BROCHERO:
"Pidamos a
María las gracias para persuadirnos del amor infinito que Dios
nos ha tenido y que nos tiene siempre...". El Cura Brochero
pensaba en su Cristo, ese de la Casa de Ejercicios. "Pidamos a
la Virgen que sepamos amar a Jesucristo en la Santa
Eucaristía... y amándolo así lo amemos sin fin en la gloria",
pensaba en la Santa Misa que él no dejó de celebrar todos los
días. (Plática sobre la Ultima Cena de Jesús).
(22)
Canto
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Lc 1, 26-38)
El anuncio del nacimiento de Jesús
En el sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una
ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba
comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David,
llamado José. El nombre de la virgen era María.
El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate!,
llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras,
ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar
ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, María, porque Dios
te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás
por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del
Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre,
reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá
fin”.
María dijo al Ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo
relaciones con ningún hombre?”. El Ángel le respondió: “El
Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado
Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a
pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se
encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para
Dios”. María dijo entonces: “Yo soy la servidora del Señor, que
se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Cuando
recorremos los caminos del Valle de Traslasierra en la Provincia
de Córdoba, nos imaginamos al cura Brochero andando por estas
soledades sobre su mula malacara, con soles fuertes y también
con mucho frío, agregándole a los churquis con el pasuqueo de su
mula el polvo de la tierra de esos caminos secos...
Lo
imaginamos solo, porque si hoy todavía hay que andar mucho entre
una casa y otra, mucho más en aquel tiempo, para llegar a todos,
para que nadie se quedara sin cura.
Sin embargo
el cura Brochero no andaba solo.
Andaba con
las cosas para la Misa, que le permitía tratar mano a mano con
ese Señor, que según él mismo decía "lavó mis pecados con su
sangre", y andaba con el rosario, que le permitía tratar con la
Santísima Virgen María a la que él llamaba cariñosamente "mi
Purísima".
Para estos
ojos de la carne solamente va un cura en mula por los caminos
soledosos de polvo y churquis... pero para los ojos del alma
marcha una verdadera procesión. Un cura que lleva sobre las
andas; sobre las andas de su corazón a Cristo Crucificado y a la
Virgen Purísima, la Santísima Madre de Dios. La Estrella de la
Nueva Evangelización de Argentina, de América.
(23)
REFLEXIÓN:
José
Gabriel Brochero, déjame imaginarte así, tan solo y tan
desamparado por afuera, en el paisaje agreste de estas tierras
inmensas, y tan acompañado y a la sombra del amor de Cristo y de
su Madre por adentro del alma. Permíteme asomarme al altar de tu
alma, donde presiden tus amores el Señor Jesucristo y la Virgen
Purísima... Sólo así podré comprender el misterio del cura que
es amigo de todos, porque entrega sus manos, su corazón, su vida
como padre y hermano de los pobres..., de todos.
Sobre su
mula malacara va Brochero "desgranando rosarios", como él mismo
decía. Conversando de Dios y de la gente con la virgen
Purísima... "Trabajo –dice pidiendo ayuda a Dios y a mi
Purísima".
Como hombre
inteligente y emprendedor encara hasta los mismos presidentes si
es necesario, para conseguir mejoras para la zona: "tren" pudo
decir solamente, porque ya no le salía la voz, una vez que se
hizo llevar junto a un presidente...
Pero como
sacerdote, como cristiano "espero en Dios y en la Virgen
Purísima".
(24)
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 25
(24) SÚPLICA PARA CONOCER LOS CAMINOS DE DIOS
Coro 1: A
ti, Señor, elevo mi alma, Dios mío, yo pongo en ti mi confianza;
Coro 2:¡que
no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos!
Coro 1:
Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse: se
avergonzarán los que traicionan en vano.
Coro 2:
Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos.
Coro 1:
Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres
mi Dios y mi salvador, yo espero en ti todo el día.
Coro 2:
Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son
eternos.
Coro 1: No
recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud: por tu
bondad, Señor, acuérdate de mí según tu fidelidad.
Coro 2: El
Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los
extraviados;
Coro 1: él
guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino
a los pobres.
Coro 2:
Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que
observan los preceptos de su alianza.¡Por el honor de tu Nombre,
Señor, perdona mi culpa, aunque es
muy grande!
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos: Mira
a la llena de gracia y escúchanos.
• Haz que
todos tus hijos deseen y caminen en la vocación hacia tu gloria.
Oremos
• Concede
la abundancia de tu gracia a través de la vocación sacerdotal a
todos los hombres. Oremos
• Concede
por el ministerio de los sacerdotes, salud a los enfermos,
consuelo a los tristes y perdón a los pecadores. Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Por la
Iglesia de Dios, para que ore siempre como Cristo nos enseñó,
rogando por trabajadores para lo cosecha, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Por los
sacerdotes, para que de la mano maternal de Maria, encuentren
siempre tiempo dedicado a la oración, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Por los
cristianos del mundo, para que con la oración, y el cobijo de la
Virgen, den seguridad y fortaleza a los sacerdotes que
atraviesan por horas de dificultad, roguemos al Señor Te
rogamos, óyenos.
Por la
juventud, que por mediación de Maria, busquen en la oración la
fuerza y el camino de la verdad, en un Dios que los llama a
seguirlo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos
Para que
sean muchos los que respondan a la llamada a la vida de
consagración, y nosotros sepamos ser ejemplo y modelo para
ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todos
nosotros, para que junto a Maria en la oración busquemos
espíritu de servicio a los demás, cada día mas generoso,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Oh Jesús,
que con tu ejemplo nos enseñaste a unir nuestra vida a la
voluntad del Padre, para salvación del mundo: haz que seamos,
junto a nuestra madre y madre tuya, por nuestra oración,
testigos de la fe para nuestros hermanos. Tú, que vives y
reinas, por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL OCTAVO DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas vivir
el amor que
él tuvo a la Virgen Madre nuestra,
y que ella
misma proteja y clarifique cada día mas,
nuestra
vocación con su manto maternal.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 8
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE VIVE Y PREDICA A CRISTO, Y ÉSTE CRUCIFICADO
BROCHERO:
IDENTIFICADO CON CRISTO CRUCIFICADO.
La verdadera originalidad del Nuevo Testamento no consiste en
nuevas ideas, sino en la figura misma de Cristo, que da carne y
sangre a los conceptos: un realismo inaudito. Tampoco en el
Antiguo Testamento la novedad bíblica consiste simplemente en
nociones abstractas, sino en la actuación imprevisible y, en
cierto sentido inaudita, de Dios.
Este actuar de Dios adquiere ahora su forma dramática, puesto
que, en Jesucristo, el propio Dios va tras la “oveja perdida”,
la humanidad doliente y extraviada. Cuando Jesús habla en sus
parábolas del pastor que va tras la oveja descarriada, de la
mujer que busca el dracma, del padre que sale al encuentro del
hijo pródigo y lo abraza, no se trata sólo de meras palabras,
sino que es la explicación de su propio ser y actuar.
(25)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por
lo que tendría que haber hecho y no lo hice en las actividades
diarias.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por
haber comprometido a la Iglesia con mis actitudes contrarias al
Evangelio.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
Lector: Por
nuestros pecados de palabra, de obra y de omisión, y los de toda
la humanidad.
Todos:
Perdón, Señor, perdón.
BROCHERO:
Ya leproso,
físicamente ciego, Brochero, en la luz de la Fe, ve con más
claridad que, en sus últimos días, está celebrando su "última
Misa", que es la identificación con Cristo en la Pasión.
(26)
Canto
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Lc 24, 13-35)
La aparición de Jesús a los discípulos de Emaús
Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo
llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En
el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras
conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió
caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo
reconocieran. Él les dijo: “¿Qué comentaban por el camino?”.
Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos,
llamado Cleofás, le respondió: “¡Tú eres el único forastero en
Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!”. “¿Qué cosa?”,
les preguntó. Ellos respondieron: “Lo referente a Jesús, el
Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras
delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos
sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a
muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él
quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que
sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están
con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al
sepulcro y, al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo
que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él
está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y
encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo
vieron”. Jesús les dijo: “¡Hombres duros de entendimiento, cómo
les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era
necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar
en su gloria?”. Y comenzando por Moisés y continuando con todos
los Profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se
refería a él.
Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán
de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: “Quédate con
nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba”. Él entró y se
quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la
bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los
discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había
desaparecido de su vista. Y se decían: “¿No ardía acaso nuestro
corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las
Escrituras?”.
En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a
Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás
que estaban con ellos, y estos les dijeron: “Es verdad, ¡el
Señor ha resucitado y se apareció a Simón!”. Ellos, por su
parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo
habían reconocido al partir el pan.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Escuchemos
la lectura de una de sus postreras cartas, dictada tres meses
antes de su muerte.
Tránsito 28
de octubre de 1913
"Al Sr.
Obispo de Santiago del Estero Dr. Yaniz Martín"
Mi
querido:
Recordarás
que yo sabía decir de mí mismo, que iba a ser tan enérgico
siempre, como el caballo chesche que se murió galopando; pero
jamás tuve presente que Dios Nuestro Señor es y era quien
vivifica y mortifica, quien da las energías físicas y morales y
quien las quita: pues bien, yo estoy ciego casi al remate,
apenas distingo la luz del día, y no puedo verme ni mis manos, a
más estoy casi sin tacto desde los codos hasta la punta de los
dedos y de las rodillas hasta los pies, y así otra persona me
tiene que vestir o prenderme la ropa; la Misa la digo de
memoria, y es aquella de la Virgen cuyo Evangelio es: ‘extollens
quaedam mulier de turba...’; para partir la hostia consagrada, y
para poner en medio del corporal la hijuela cuadrada, llamo al
ayudante para que me indique que la forma la he tomado bien,
para que se parta por donde la he señalado, y que la hijuela
cuadrada esté en el centro del corporal para hacerlo doblar; me
cuesta mucho hincarme y muchísimo más levantarme, a pesar de
tomarme de la mesa del altar. Ya ves el estado a que ha quedado
reducido el chesche, el enérgico, el brioso.
Pero es un
grandísimo favor el que me hecho Dios Nuestro Señor en
desocuparme por completo de la vida activa y dejarme con la vida
pasiva, quiero decir que Dios me da la ocupación de buscar mi
último fin y de orar por los hombres pasados, por los presentes
y por los que han de venir hasta el fin del mundo.
No ha hecho
así contigo Dios Nuestro Señor, que te ha cargado con el enorme
peso de la Mitra hasta que te saque de este mundo, porque te ha
considerado más hombre que yo, por no decirte en tu cara que has
sido y sos más virtuoso que yo.
Me ha
movido ha escribirte tal cual ésta porque tres veces he soñado
que he estado en funciones religiosas junto contigo, y también
porque el 4 del entrante enteramos 47 años a quienes eligió Dios
para príncipes de su corte, de lo cual le doy siempre gracias a
Dios, a fin de que nos veamos juntos en el grupo de apóstoles en
la metrópoli celestial.
J. Gabriel
Brochero.
(27)
REFLEXIÓN:
Así murió
Brochero, a las ocho y media de aquel atardecer serrano. En
espera y esperanza de la Resurrección.
Nos dejó el
ejemplo de toda su vida.
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 24
(23) LITURGIA DE ENTRADA EN EL TEMPLO
Coro 1: Del
Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos
sus habitantes,
Coro 2:
porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las
corrientes del océano.
Coro 1:
¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor
y permanecer en su recinto sagrado?
Coro 2: El
que tiene las manos limpias4 y puro
el corazón;
Coro 1: el
que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente:
Coro 2: él
recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su
salvador.
Coro 1: Así
son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de
Jacob.
Pausa
Coro 2:
¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas,
para que entre el Rey de la gloria!
Coro 1: ¿Y
quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el
poderoso, el Señor poderoso en los combates.
Coro 2:
Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas,
para que entre el Rey de la gloria!
¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria
es el Señor de los ejércitos.
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos: Te
rogamos, Señor.
• Que, como
Brochero, tengamos la gracia misericordiosa de un sacerdote al
lado nuestro, en los momentos supremos. Oremos
• Que, como
Brochero, podamos pedirle al sacerdote, que nos confiese, nos de
el Viático y nos prepare para la hora de "ir al Padre".
Oremos
• Que, con
Brochero y todos sus feligreses, salvados por su Ministerio
sacerdotal, podamos llegar al cielo, cerca de la "Purísima", que
siempre fue para él "la más Madre y tan cercana". Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Por el
Papa, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, para que
actúen según la voluntad del Padre y sean fieles a Dios y a
todos los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por las
comunidades cristianas, para que el Señor suscite en nuestros
días hombres y mujeres capaces de entregar su vida en el
sacerdocio por todos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todos
los jóvenes, para que estén dispuestos a dar su vida en la
construcción del Reino de Dios y emprendan el camino de su
vocación sacerdotal con decidida generosidad, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Por todas
las familias, para que sepan crear un clima cristiano vocacional
adecuado a las grandes decisiones de sus hijos, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
Por
nosotros, para que nuestra testimonio de vida anime y entusiasme
a muchos a abrazar la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Señor
Jesús, que has querido llamar a hermanos para que, siguiéndote
fielmente te hagas presente en ellos por medio de la vivencia
gozosa de su vocación. Escucha la oración de tus humildes
siervos, que hoy también te piden la gracia de ser tus testigos,
a ejemplo de tu amor, en medio del mundo. Por Jesucristo,
nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL SÉPTIMO DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y entregada;
te
suplicamos que nos concedas en nuestra vocación,
la
configuración con Cristo Crucificado y así,
la gracia
de vivir el ofrecimiento, el sacrificio y la Cruz
como signo
de salvación personal y comunitaria.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DÍA 9
HORA
SANTA
Primera
parte:
NOS
PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
Canto
*Exposición del Santísimo
Canto
EL
SACERDOTE PRESENCIA DE CRISTO PARA SU PUEBLO
BROCHERO:
TESTIGO DE CRISTO Y SU IGLESIA.
El paso desde la Ley y los Profetas al doble mandamiento del
amor de Dios y del prójimo, el hacer derivar de este precepto
toda la existencia de fe, no es simplemente moral, que podría
darse autónomamente, paralelamente a la fe en Cristo y a su
actualización en el Sacramento: fe, culto y ethos se
compenetran recíprocamente como una sola realidad, que se
configura en el encuentro con el agapé de Dios. Así, la
contraposición usual entre culto y ética simplemente desaparece.
En el “culto” mismo, en la comunión eucarística, está incluido a
la vez el ser amados y el amar a los otros. Una Eucaristía que
no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí
misma. Viceversa –como hemos de considerar más detalladamente
aún–, el “mandamiento” del amor es posible sólo porque no es una
mera exigencia: el amor puede ser “mandado” porque antes es
dado.
(28)
Canto
Segunda
parte:
PEDIMOS
PERDÓN AL SEÑOR
Lector: Por
no Reconocerte ni Adorarte en la Eucaristía, dándote tiempo a
Ti.
Todos:
Ten misericordia de mí.
Lector: Por
estar distraído y olvidarme de Tu Reino.
Todos:
Ten misericordia de mí.
Lector: Por
ser indiferente y no ayudar a los demás quedándome metido en mis
cosas.
Todos:
Ten misericordia de mí.
BROCHERO:
Comentando
aquel pasaje evangélico que dice: "Vengan, benditos de mi Padre,
y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el
comienzo del mundo." (Mt. 25, 34).
Y él lo
relacionaba diciendo en una de sus cartas "... a fin de que nos
veamos juntos, en el grupo de apóstoles, en la metrópoli
celestial"(Carta 28-10-1913).
(29)
Canto
Tercera
parte:
ESCUCHAMOS LA PALABRA
Lectura
evangélica (Mt 4, 18 - 22)
Los primeros discípulos
Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos
hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que
echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les
dijo: “Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres”.
Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago,
hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca
con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo
siguieron.
Silencio
para meditación...
Cuarta
parte:
MOMENTO
DE ORACIÓN
LECTURA:
Hemos
visto, a grandes líneas, en estos nueve días, la fisonomía
espiritual de aquel sacerdote que sus feligreses llamaban con
cariño y devoción el "señor Brochero", nombrado por nosotros "el
Cura Brochero".
Figura
sacerdotal tan arraigada aún, y cada día más, no sólo en el alma
de los serranos sino ya en casi todos los rumbos de Argentina.
Profundamente piadoso, trabajador inteligente e infatigable,
pastor incansable, celoso de las almas, promotor del desarrollo
de una vida más humana, Brochero pertenece igualmente a este
paisaje agreste y solemne de nuestras Sierras Grandes y a la
historia de nuestro clero.
Su nombre
es ya un símbolo y un programa.
Y nuestros
Sacerdotes saben ahora que una Parroquia, por grande, difícil o
humilde que sea, puede ser un campo de milagros si se la trabaja
con Fe, con optimismo y con rectitud, es decir: sacerdotalmente.
(30)
REFLEXIÓN:
El Cura
Brochero vivió en espíritu y en verdad.
Trabajó con
espíritu y por la verdad. Y como la Verdad y el Espíritu no
pueden morir porque son la definición de Dios, la vida, el
hombre y la obra de Brochero pertenecen a Dios, es decir a la
inmortalidad.
Su amor y
sacrificio -en su Ministerio de Traslasierra- le hicieron
entrever proféticamente que se quedaría siempre en el corazón de
sus paisanos: "... he podido pizpar que viviré siempre -escribe-
en el corazón de la zona occidental..." (Carta 8-11-1905).
Sus
palabras se parecen a los últimos versos del poema "Martín
Fierro":
"Me tendrán
en su memoria,
Para
siempre, mis paisanos".
... Y "se
abrirán las flores, que en tu altar esperan".
(31)
Canto
Quinta
parte:
MOMENTO
DE ALABANZA
Salmo 27
(26) LA SEGURIDAD DEL QUE CONFÍA EN EL SEÑOR
Coro 1: El
Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré?
Coro 2:
Cuando se alzaron contra mí los malvados para devorar mi carne,
fueron ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropezaron y
cayeron.
Coro 1:
Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no temerá;
aunque estalle una guerra contra mí,
no perderé la confianza.
Coro 2: Una
sola cosa he pedido al Señor, y esto
es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor4 todos
los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor4
y contemplar su Templo.
Coro 1: Sí,
él me cobijará en su Tienda de campaña
en el momento del peligro;
me ocultará al amparo de su Carpa y me afirmará sobre una roca.
Coro 2: Por
eso tengo erguida mi cabeza frente al enemigo que me hostiga;
ofreceré en su Carpa sacrificios jubilosos, y cantaré himnos al
Señor.
Coro 1:
¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y
respóndeme!
Mi corazón sabe que dijiste: “Busquen mi rostro”.
Yo busco tu rostro, Señor, unges con óleo mi cabeza y mi copa
reboza.
Coro 2: no
lo apartes de mí. No alejes con ira a tu servidor, tú, que eres
mi ayuda;
no me dejes ni me abandones, mi Dios y mi salvador.
Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá.
Coro 1:
Indícame, Señor, tu camino y guíame por un sendero llano, porque
tengo muchos enemigos.
No me entregues a la furia de mis adversarios, porque se
levantan contra mí testigos falsos, hombres que respiran
violencia.
Coro 2: Yo
creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los
vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor.
Coro 1:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Coro 2:
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén.
OREMOS A
DIOS PADRE:
Todos:
Bendícelos, Señor.
• A
nuestros Sacerdotes, para que sigan la huella humilde y heroica
del Cura Brochero. Oremos
• A
nuestros Sacerdotes, para que día a día sigan entregando su vida
con generosidad para la construcción del Reino. Oremos
• A
nuestros Sacerdotes, que ya han partido hacia la casa del Padre
y a quienes se encomiendan a Ti, Señor, con su vida entregada,
sus tribulaciones, incomprensiones, soledades y enfermedades, te
los encomendamos por intercesión de la Virgen "Purísima" y de
nuestro cura José Gabriel del Rosario Brochero. Oremos
Sexta
parte:
PETICIONES
Llenos de
alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de
anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre
nuestra oración confiada.
Por los
obispos, sacerdotes y religiosos, para que sean auténtico
testimonio y ejemplo de vida para muchos jóvenes que se sienten
llamados por Cristo, a una vivencia más radical del Evangelio,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
creyentes en Cristo, para que vivan siempre el seguimiento de su
Señor, de tal manera que sean luz del mundo y sal de la tierra,
y, por medio de ellos, los hombres puedan llegar al Padre,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por los
jóvenes de nuestras parroquias, colegios, grupos y movimientos,
para que, abiertos a la luz de la Palabra de Jesús, se preparen
para ser sacerdotes servidores del pueblo, que espera su mensaje
y testimonio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todos
nosotros, para que no quedemos indiferentes y anclados antes las
necesidades religiosas y espirituales de los hombres, sino que
sea una provocación a seguirlo en la vocación de consagración,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Por todas
las familias cristianas, para que, vean en el ejemplo de vida
sacerdotal una vida a seguir conforme al Evangelio, fortificando
la fe de sus hijos y favoreciendo en ellos el deseo de imitar a
Cristo en el sacerdocio con fidelidad, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Ayúdanos,
Señor, que por medio de los sacerdotes, sea fortalecida nuestra
tarea diaria, y haz que construyamos un mundo que sea una
verdadera casa familiar para todos los hombres, en torno a la
misma mesa y al mismo pan que Tú nos ofreces. Te lo pedimos a
ti, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN
FINAL DEL NOVENO DÍA:
Señor, de
Quien procede todo don perfecto:
Tú
dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario
fuese
pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo
esclareciste por su celo misionero,
su
predicación evangélica y una vida pobre y generosa;
te
suplicamos que nos concedas
la gracia
de una vocación sacerdotal entregada,
en el
testimonio de Jesucristo y de Su Iglesia,
para llevar
a los demás la alegría de la consagración
en la
vocación a la que nos llamas.
Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Notas:
[1] Carta Apostólica Mane nobiscum Domine,
Juan Pablo II, con motivo del Año de la Eucaristía, Vaticano,
7/10/2004
[2] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Introducción
[3] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[4] Idem,
[5] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Introducción
[6] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[7] Idem,
[8] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 6
[9] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[10] Idem,
[11] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 7
[12] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[13] Idem,
[14] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 9
[15] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[16] Idem,
[17] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 10
[18] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[19] Idem,
[20] Idem,
[21] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 14
[22] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[23] Idem,
[24] Idem,
[25] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro12
[26] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[27] Idem,
[28] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI,
Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 14
[29] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G,
Mayo 2004,
www.curabrochero.org.ar
[30] Idem,
[31] Idem,
Buenos Aires, 28 de agosto de 2006 |