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Comisión Episcopal de Ministerios
Subcomisión de Pastoral Vocacional

 

NOVENA VOCACIONAL
POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES, EL AUMENTO Y LA PERSEVERANCIA DE LAS VOCACIONES SACERDOTALES

Con ocasión del 140° aniversario de la Ordenación Sacerdotal del Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario Brochero
4 de noviembre de 2006

 

Nombre: Novena por la santificación de los sacerdotes y el aumento y la perseverancia de las vocaciones sacerdotales.

 

Finalidad: Oración y Adoración Eucarística con ocasión de los 140 años de la ordenación sacerdotal del Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario Brochero, que ayude a nuestras comunidades a valorar la vocación y figura sacerdotal a favor del bien de la Iglesia.

 

Temática abordada por día:

Día 1: El hombre de Fe

Día 2: El amigo de todos

Día 3: Pastor lleno de Fortaleza

Día 4: Predilección por los mas pobres

Día 5: Apóstol de los Ejercicios Espirituales

Día 6: Modelo de agente de evangelización

Día 7: Amor a la Virgen (Día de Todos los Santos)

Día 8: Identificación con Cristo Crucificado (Día de Todos los Fieles Difuntos)

Día 9: Testigo de Cristo y de la Iglesia

 

Esquema General: Hora Santa con la Adoración Eucarística.

 

1ra Parte: Puesta en la Presencia de Dios

Canto

Exposición del Santísimo Sacramento

Canto

Lectura Breve acerca de Brochero

 

2da Parte: Parte Penitencial

Petición de Perdón

Pequeña Reflexión sobre Brochero

 

3ra Parte: Lectura Evangélica

Escucha de la Palabra

Silencio

 

4ta Parte: Oración

Lectura acerca de Brochero

Breve reflexión

 

5ta Parte: Momento de Alabanza

Rezo de un salmo a dos coros

Oración Responsorial

 

6ta Parte: Peticiones

ORACIÓN es comunitarias.

 

Oración Final de cada día.

 

 

NOVENA DE ORACIÓN CON ADORACIÓN EUCARÍSTICA

 

Fragmentos tomados de:
Encíclica “Deus Caritas est” del Papa Benedicto XVI

Textos del Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario Brochero

en preparación a la celebración de los 140 años de la Ordenación Sacerdotal

del Venerable “Cura Brochero” (4/11).

 

 

INTRODUCCIÓN GENERAL

 

“Quédate con nosotros, Señor, porque atardece y el día ya se acaba” (cf.Lc 24,29). Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde misma del día de la resurrección, los dos discípulos que se dirigían hacia Emaús hicieron al Caminante que a lo largo del trayecto se había unido a ellos. Abrumados por tristes pensamientos, no se imaginaban que aquel desconocido fuera precisamente su Maestro, ya resucitado. No obstante, habían experimentado cómo “ardía” su corazón (cf. ibíd. 32) mientras él les hablaba “explicando” las Escrituras. La luz de la Palabra ablandaba la dureza de su corazón y “se les abrieron los ojos” (cf. ibíd. 31). Entre la penumbra del crepúsculo y el ánimo sombrío que les embargaba, aquel Caminante era un rayo de luz que despertaba la esperanza y abría su espíritu al deseo de la plena luz. “Quédate con nosotros”, suplicaron, y Él aceptó. Poco después el rostro de Jesús desaparecería, pero el Maestro se había quedado veladamente en el “pan partido”, ante el cual se habían abierto sus ojos. (1)

 

Oración de Adoración Eucarística de Juan Pablo II

Señor Jesús:

Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos.

"Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios" (Jn. 6,69).

Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres.

Aumenta nuestra FE.

Por medio de Ti y en el Espíritu Santo que nos comunicas, queremos llegar al Padre para decirle nuestro SÍ unido al tuyo. Contigo ya podemos decir: Padre nuestro.

Siguiéndote a Ti, "Camino, Verdad y Vida", queremos penetrar en el aparente "silencio" y "ausencia" de Dios, rasgando la nube del Tabor para escuchar la voz del Padre que nos dice: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia: Escúchenlo" (Mt. 17,5).

Con esta FE, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar nuestras situaciones personales, así como los diversos sectores de la vida familiar y social.

Tú eres nuestra ESPERANZA, nuestra paz, nuestro mediador, hermano y amigo.

Nuestro corazón se llena de gozo y de esperanza al saber que vives "siempre intercediendo por nosotros" (Heb. 7,25). Nuestra esperanza se traduce en confianza, gozo de Pascua y camino apresurado contigo hacia el Padre.

Queremos sentir como Tú y valorar las cosas como las valoras Tú. Porque Tú eres el Centro, el Principio y el Fin de todo.

Apoyados en esta ESPERANZA, queremos infundir en el mundo esta escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones salvíficos ocupan el primer lugar en el corazón y en las actitudes de la vida concreta.

Queremos AMAR COMO TÚ, que das la Vida y te comunicas con todo lo que Eres.

Quisiéramos decir como San Pablo: "Mi vida es Cristo" (Flp. 1,21).

Nuestra vida no tiene sentido sin Ti. Queremos aprender a "estar con quien sabemos nos ama", porque "con tan buen amigo presente todo se puede sufrir". En ti aprenderemos a unirnos a la voluntad del Padre, porque en la oración "el amor es el que habla" (Sta. Teresa).

Entrando en tu intimidad, queremos adoptar determinaciones y actitudes básicas, decisiones duraderas, opciones fundamentales según nuestra propia vocación cristiana.

CREYENDO, ESPERANDO Y AMANDO, TE ADORAMOS con una actitud sencilla de presencia, silencio y espera, que quiere ser también reparación, como respuesta a tus palabras: "Quédense aquí y velen conmigo" (Mt. 26,38). Tú superas la pobreza de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras; por eso queremos aprender a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando con un silencio de amigo y con una presencia de donación.

El Espíritu Santo que has infundido en nuestros corazones nos ayuda a decir esos "gemidos inenarrables" (Rom. 8,26) que se traducen en actitud agradecida y sencilla, y en el gesto filial de quien ya se contenta con sola Tu presencia, Tu amor y Tu palabra.

En nuestras noches físicas y morales, si Tú estás presente, y nos amas, y nos hablas, ya nos basta, aunque muchas veces no sentiremos la consolación.

Aprendiendo este más allá de la ADORACIÓN, estaremos en Tu intimidad o "misterio".

Entonces nuestra oración se convertirá en respeto hacia el "misterio" de cada hermano y de cada acontecimiento para insertarnos en nuestro ambiente familiar y social y construir la historia con este silencio activo y fecundo que nace de la contemplación.

Gracias a Ti, nuestra capacidad de silencio y de adoración se convertirá en capacidad de AMAR y de SERVIR. Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre.

Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a todos los hermanos. Amén.

 

Juan Pablo II

 

DÍA 1

 

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE, HOMBRE DE FE.

SUPLIQUEMOS PERMANECER EN EL AMOR DE DIOS

 

Hermanos:

Dios es amor, permanezcamos en Su amor suplicándole que haga germinar las semillas que generosamente ha esparcido en el campo de Su Iglesia

 

BROCHERO: HOMBRE DE FE

“Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él” (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera carta de Juan expresan con claridad meridiana el corazón de la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Además, en este mismo versículo, Juan nos ofrece, por así decir, una formulación sintética de la existencia cristiana: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”. (2)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por caminar desalentados y no estar atentos a Tu llamada.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Por no descubrir que vienes a nuestro lado.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Por no salir de nosotros mismos para escucharte.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

BROCHERO:

Dice Jeremías 15-16: "Cuando se presentaban tus palabras, yo las devoraba. Tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón". La fe del Cura Brochero creció porque él cultivó, a lo largo de toda su vida, un profundo y vivo amor a la Palabra de Dios y fue constante en su simple fidelidad de oración de cada día.  (3)

 

Canto:

 

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Lc 5, 1-11) La pesca milagrosa

En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca.

Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: “Navega mar adentro, y echen las redes”. Simón le respondió: “Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes”. Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.

Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: “Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador”. El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: “No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres”. Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Brochero fue un hombre de fe. Vivió gozosamente el Misterio cristiano. Y vivió la alegría de su Sacerdocio. Solamente así se puede entender su vida y su ministerio sacerdotal. Gracias a su fe, "enamorado" del Señor y sus feligreses ("amorosos", los llama en una de sus cartas), su entrega fue total, permanente y alegre. Su vida de fe se nutrió de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, la Misa diaria, aún en sus largos viajes, y en su pieza de enfermo, su Rosario, el Breviario que llevaba a la cintura, según testigos, y que rezaba diariamente. "Vivía según la fe", anota un testigo. De ahí su caridad pastoral y su muerte en cruz. En ella encontró sostén y fortaleza en su larga enfermedad y, gracias a ella, él pudo decir antes de morir: "Yo me fío de la Misericordia de Dios".  (4)

 

REFLEXIÓN:

Sin una fe así, como donación personal a Cristo y, al mismo tiempo, heroica, hubiera sido imposible llevar a cabo toda la obra que cumplió. (No hubiera sido un "Instrumento" apto...). Y supo inculcar, además, como viejo "doctrinero" y tesonero "catequista", a sus fieles, ese espíritu de Fe, que aún perdura, extendiéndose a toda su provincia en Córdoba y de allí a toda la Argentina.

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 1: Los dos caminos

 

Coro 1: ¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,

 

Coro 2: ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos,

 

Coro 1: sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche!

 

Coro 2: Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo,

 

Coro 1: y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien.

 

Coro 2: No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento.

 

Coro 1: Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos;

 

Coro 2: porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal.

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

OREMOS A DIOS PADRE

 

Respondemos todos: Concédenos, Tu Gracia Señor.

• Danos la gracia de la fe, esa Fe, Don de Dios, con que todo sacerdote se alimenta con la Palabra meditada y la simple fidelidad de oración de cada día. Oremos

• Danos la gracia de la fe, esa Fe que cada día el sacerdote con su oración, su catequesis y su caridad, fortalece y comunica a los demás su vocación de apóstol de Jesús. Oremos

• Danos la gracia de la fe, para que a través de los sacerdotes, veamos al Señor manifestado gloriosamente, en medio de la Iglesia, la humilde santidad de este su Enviado, que fue fiel y, a su modo, resplandeció como una luz para anunciar el camino de Dios a sus hermanos. Oremos

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por la Iglesia de Dios, para que ore siempre como Cristo nos enseñó, rogando por trabajadores para lo cosecha, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los sacerdotes, para que encuentren siempre tiempo dedicado a la oración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los cristianos del mundo, para que con la oración, den seguridad y fortaleza a los sacerdotes que atraviesan por horas de dificultad, roguemos al Señor Te rogamos, óyenos.

Por la juventud, para que busque en la oración la fuerza y el camino de la verdad, en un Dios que lo llama a seguirlo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos

Para que sean muchos los que respondan a la llamada a la vida de consagración, y nosotros sepamos ser ejemplo y modelo para ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos nosotros, para que en la oración busquemos espíritu de servicio a los demás, cada día mas generoso, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Oh Jesús, que con tu ejemplo nos enseñaste a unir nuestra vida a la voluntad del Padre, para salvación del mundo: haz que seamos, por nuestra oración, testigos de la fe para nuestros hermanos. Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL PRIMER DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas

la gracia de la fe para comprender la grandeza

de la vocación a la que nos llamas.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 2

 

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE DADO EN AMISTAD GENEROSA HACIA TODOS,

NOS HACE CREER EN ÉL CON TODA NUESTRA VIDA:

BROCHERO: BUEN AMIGO DE TODOS.

 

Hemos creído en el amor de Dios: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva. En su Evangelio, Juan había expresado este acontecimiento con las siguientes palabras: “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que todos los que creen en él tengan vida eterna” (cf. 3, 16). La fe cristiana, poniendo el amor en el centro, ha asumido lo que era el núcleo de la fe de Israel, dándole al mismo tiempo una nueva profundidad y amplitud. En efecto, el israelita creyente reza cada día con las palabras del Libro del Deuteronomio que, como bien sabe, compendian el núcleo de su existencia: “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno. Amarás al Señor con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas” (6, 4-5). Jesús, haciendo de ambos un único precepto, ha unido este mandamiento del amor a Dios con el del amor al prójimo, contenido en el Libro del Levítico: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (19, 18; cf. Mc 12, 29-31). Y, puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4, 10), ahora el amor ya no es sólo un “mandamiento”, sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro. (5)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por no creer en aquellos que nos dicen de Ti.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Porque nos importan mas nuestras dificultades que Tu Amor.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Por no comunicar a los demás la Esperanza.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

BROCHERO:

 

"Amigo mío: lo he de tratar como siempre, dándole el dulce título de amigo, porque lo soy, y lo seré siempre, amigo de Usted". (Carta 24-2-1878). (6)

 

Canto

 

 Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Mt 5, 1-16) Las Bienaventuranzas

Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:

«Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

Felices los afligidos, porque serán consolados.

Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.

Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.

Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.

Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.

Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

El Cura Brochero tenía un corazón sensible, equilibrado. Cultivó los valores de la amistad como una virtud. A sus feligreses (y a todos en general) los llamaba "mis amigos". Y eran amigos suyos el cura vecino, el Presidente de la República, Doña Recalde (Panaholma).

En sus cartas envía saludos muy cariñosos a los servidores y empleados de las casas. Se interesa por todos y por todo. Cuidó sus amigos. Les abrió el corazón. Escribió cartas e hizo un largo viaje a los Llanos (La Rioja, San Juan) para salvar a Santos Guayama. Brochero escribe que las gentes llaman a este hombre un "hombre malo", "para mí fue un manso cordero y muy buen amigo". Lo visita con peligro de su vida. Para que lo reciba bien le envía un santo Cristo, una medalla y una fotografía suya, para que al llegar lo reconozcan los amigos de Guayama. Le pagó sus deudas. Le buscó trabajo. Se ingenió para conseguirle el indulto. "Lloró su muerte". (7)

 

REFLEXIÓN:

Nunca buscó amigos por interés. Sino porque tenía un corazón bueno. Tampoco los corrió "con la Cruz y el agua bendita", porque colaboraban en "sus obras benéficas". (Pausa).

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 5: INVOCACIÓN A LA BONDAD Y A LA JUSTICIA DE DIOS

 

Coro 1: Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos;

 

Coro 2: oye mi clamor, mi Rey y mi Dios, porque te estoy suplicando.

 

Coro 1: Señor, de madrugada ya escuchas mi voz: por la mañana te expongo mi causa
y espero tu respuesta.

 

Coro 2: Tú no eres un Dios que ama la maldad; ningún impío será tu huésped,

 

Coro 1: ni los orgullosos podrán resistir 6 delante de tu mirada.

 

Coro 2: 6 Tú detestas a los que hacen el mal y destruyes a los mentirosos.
¡Al hombre sanguinario y traicionero lo abomina el Señor!

 

Coro 1: Pero yo, por tu inmensa bondad, llegaré hasta tu Casa,
y me postraré ante tu santo Templo con profundo temor.

 

Coro 2: Guíame, Señor, por tu justicia, porque tengo muchos enemigos:
ábreme un camino llano.

 

Coro 1: En su boca no hay sinceridad, su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto, aunque adulan con la lengua.

 

Coro 2: Castígalos, Señor, como culpables, que fracasen sus intrigas;
expúlsalo por sus muchos crímenes, porque se han rebelado contra ti.

 

Coro 1: Así se alegrarán los que en ti se refugian y siempre cantarán jubilosos;
tú proteges a los que aman tu Nombre, y ellos se llenarán de gozo.

 

Coro 2: Porque tú, Señor, bendices al justo, como un escudo lo cubre tu favor.

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Ayúdanos, Señor.

• A querer a todos como amigos, en la entrega diaria, como lo vivió virtuosamente el Cura Brochero. Oremos

• A buscar para todos, como lo hacen los sacerdotes, el bien espiritual y una vida más digna, como él en sus largos años de Párroco. Oremos

• A entregar nuestra vida en la consagración, ("los años más hermosos de mi vida", como escribió Brochero) cumpliendo así el Evangelio: "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos". Oremos

 

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Para que los pueblos y naciones, a través de la consagración, vivan por el Evangelio, que trae la paz, la justicia y verdadera libertad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que los sacerdotes y consagrados anuncien con entusiasmo el Evangelio de Jesús en el mundo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que siempre haya corazones jóvenes que estén dispuestos a seguir la llamada de Dios y dedicar su vida, como Jesús, los profetas y los apóstoles, al servicio de sus hermanos los hombres, siendo testigos de esperanza, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que los hogares cristianos sean testigos del Evangelio y fomenten la vocación cristiana y sacerdotal de sus hijos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que todas nuestras parroquias y centros educativos se comprometan a ser comunidades evangelizadoras y siembren con la llamada de Cristo entre sus miembros al sacerdocio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que se aumenten las vocaciones a la vida sacerdotal en todo el mundo y nosotros seamos responsables de anunciar a Jesucristo y animemos a quienes deciden consagrarse al servicio del Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que todos nosotros seamos verdadera sal de la tierra y luz del mundo, y no nos quedemos a medias, en la desconfianza, en la inseguridad, en el conformismo, en el agua turbia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Señor, que has sembrado la esperanza en tu pueblo, concede generosidad y fidelidad a los que llamas a ser hermanos entre los hermanos y testigos de ti, que eres nuestra esperanza, para que al responder al amar de tu gracia, colaboremos para que venga y crezca el reino de tu Hijo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL SEGUNDO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas

la gracia de la amistad verdadera para comprender

por qué nos llamas “amigos” y nos das

la tarea de tu mandamiento del amor mutuo

y a la vez la responsabilidad de responde a tu llamada.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 3

 

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE, HOMBRE DE FORTALEZA PARA SU PUEBLO:

BROCHERO: PASTOR LLENO DE FORTALEZA.

 

El desarrollo del amor hacia sus más altas cotas y su más íntima pureza conlleva el que ahora aspire a lo definitivo, y esto en un doble sentido: en cuanto implica exclusividad –sólo esta persona–, y en el sentido del “para siempre”. El amor engloba la existencia entera y en todas sus dimensiones, incluido también el tiempo. No podría ser de otra manera, puesto que su promesa apunta a lo definitivo: el amor tiende a la eternidad. Ciertamente, el amor es “éxtasis”, pero no en el sentido de arrebato momentáneo, sino como camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios: “El que pretenda guardarse su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará” (Lc 17, 33), dice Jesús en una sentencia suya que, con algunas variantes, se repite en los Evangelios (cf. Mt 10, 39; 16, 25; Mc 8, 35; Lc 9, 24; Jn 12, 25). Con estas palabras, Jesús describe su propio itinerario, que a través de la cruz lo lleva a la resurrección: el camino del grano de trigo que cae en tierra y muere, dando así fruto abundante. Describe también, partiendo de su sacrificio personal y del amor que en éste llega a su plenitud, la esencia del amor y de la existencia humana en general. (8)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDON AL SEÑOR

 

Lector: Por no estar dispuestos a salir de nosotros mismos para escucharte.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Por buscar la esperanza solo en cosas o proyectos nuestros.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Por ser tan ciegos ante Tu Presencia.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

BROCHERO:

"... Yo me felicitaría si Dios me saca de este planeta, sentado confesando, o explicando el Evangelio". (9)

 

Canto

 

 

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Mt 9, 35 - 38) Compasión de Jesús por la multitud

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha”.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Uno de los rasgos más notables del "corazón" sacerdotal de este Venerable Siervo de Dios es la

Fortaleza, que comprende dos actos: emprender y aguantar.

Los dos los vivió, creemos, heroicamente, a lo largo de toda su vida apostólica.

Ordenado sacerdote el 4 de noviembre de 1866, se desempeñó, en la ciudad de Córdoba, como Director de Coro del Cabildo Eclesiástico y Director de Estudios del Seminario.

Pero su Fortaleza se mostró en la atención a los enfermos de cólera, que ocasionó unos 4.000 muertos en pocos meses. Un escritor, no creyente, pero muy amigo del Cura, escribió en 1885, una breve vida de Brochero. En ella dice: "Este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos, fatigantes y heroicos de su vida".

Igualmente, en la aceptación de su nombramiento al frente de una inmensa Parroquia, situada detrás de las Sierras Grandes, en donde "gasté -anota Brochero en una carta- los años más hermosos de mi vida".

Podría haber quedado en la Ciudad, ocupando cargos más cómodos y en consonancia con las altas notas obtenidas en la Universidad y su título de Maestro en Filosofía que le confirió la misma Casa de estudios.

Durante casi cuarenta años, vivió pobre, pudiendo ser rico, entregándose a su misión sin reservas, en el amor y el servicio de Dios y sus feligreses. (10)

 

REFLEXIÓN:

Debemos dejar todo, como los Apóstoles, cuando el Señor nos llama a cumplir una Misión en la Iglesia, en el mundo, hoy. (Pausa).

 

Canto

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

 

Salmo 8: LA GRANDEZA DE DIOS Y LA DIGNIDAD DEL HOMBRE

 

Coro 1: ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

 

Coro 2: Tú, que afirmaste tu majestad sobre el cielo, con la alabanza de los niños y de los más pequeños,

 

Coro 1: erigiste una fortaleza contra tus adversarios3 para reprimir al enemigo y al rebelde.

 

Coro 2: Al ver el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado:

 

Coro 1: ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides?

 

Coro 2: Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor;

 

Coro 1: le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies:

 

Coro 2: todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes;

 

Coro 1: las aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de las aguas.

 

Coro 2: ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Concédenos, Señor.

• Llevar a cabo, sin desfallecer, como los sacerdotes, todo lo que descubramos como querido por Dios en favor de nuestros hermanos. Como lo hizo el Cura Brochero. Oremos

• Estar siempre dispuestos a hacer el bien, como los sacerdotes, sin retroceder ante las dificultades. Como lo hizo el Cura Brochero. Oremos

• Que nuestros gestos de fortaleza, como los de los sacerdotes y del Cura Brochero, tengan como finalidad, llevar los hombres a Dios, dispuestos a perder la vida si fuese necesario. Oremos

 

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Para que los pastores de la Iglesia y las personas consagradas, vivan con gozo, fidelidad y perseverancia su vocación, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que las familias cristianas no sean obstáculo para la vocación consagrada de sus hijos, sino que, al contrario, viviendo la fe con autenticidad y creando un clima de oración, faciliten a sus miembros la acogida de la llamada de Dios, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que todos los que se formar en nuestros seminarios y noviciados respondan con generosa responsabilidad a la llamada y se preparen adecuadamente para el ejercicio de su misión, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Para que todos nosotros, comunidad cristiana, tomemos conciencia de que la vocación es fruto de la gracia y oremos insistentemente al Señor pidiendo la abundancia de vocaciones que la Iglesia necesita, recordando hoy, especialmente, las vocaciones a la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos

Te pedimos, Señor, que sigas favoreciendo y enriqueciendo a tu Iglesia con los dones de tus vocaciones. Te pedimos que sean muchos los que escuchen y respondan generosamente a tu llamada, para que pueda tu Iglesia alegrarse con su entrega fiel y perseverante. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL TERCER DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas

la virtud de la fortaleza para poner por obra

y responde con generosidad a

la vocación a la que nos llamas.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 4

 

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE APRENDE Y ENSEÑA A VIVIR LA POBREZA CON SU OPCIÓN

BROCHERO: SU PREDILECCIÓN POR LOS MÁS POBRES.

 

Quien quiere dar amor, debe a su vez recibirlo como don. Es cierto –como nos dice el Señor– que el hombre puede convertirse en fuente de la que manan ríos de agua viva (cf. Jn 7, 37-38). No obstante, para llegar a ser una fuente así, él mismo ha de beber siempre de nuevo de la primera y originaria fuente que es Jesucristo, de cuyo corazón traspasado brota el amor de Dios (cf. Jn 19, 34). (11)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por ser tan sordos a la llamada que nos haces.

 

Lector: Santo Dios, Fuente de Amor Eterno.

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Santo Dios, Fuente de Verdad y de Justicia .

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

Lector: Santo Dios, Fuente de Misericordia y Compasión

Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

 

BROCHERO:

"Para ir yo a tu casa necesito dos cosas: primera, que las [Hermanas] Esclavas me prestasen todos los elementos para decir Misa en mi pieza y segunda adquirir unos cuantos pesos -o que tu me ayudes con algunos- para atender las necesidades de los pobres que irán a pedirme que los surta" (Carta del día 13-11-1911 a su hermana Aurora, quien lo invita a vivir con ella en Villa del Tránsito). (12)

 

Canto:

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Mc 10, 17 - 22) El hombre rico

Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre”. El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”. Él, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Los destinatarios preferidos de Brochero son aquellos que sufren más necesidad, los más pobres. Su trabajo pastoral se orientó preferentemente a ellos.

En este sentido, escribía a su Obispo: "... en este mes y el de julio, me iré, como las golondrinas, a Santiago del Estero, buscando calor, y daré Ejercicios a los pobres de allí". (Por su enfermedad y su vejez sufría mucho el frío intenso de Traslasierra).

También en su pastoral carcelaria, de 1898 a 1902, en la ciudad de Córdoba, los privilegiados entre los presos serán los más pobres.

El Cura piensa en las necesidades de cada uno de los hombres, que tiene a su lado, con nombre y apellido. Por ejemplo, escribe: "Yo pensaba dejar de capataz al mismo capataz de Dn. Crecencio (Aguirre) para cuidar de las cabras. Primero, porque cuidando los dos grupitos de cabras, le daría más cuenta al pobre capataz". (Es decir, ganaría más). (13)

 

 

REFLEXIÓN:

"En la tarde de la vida, seremos juzgados en el Amor". (San Juan de la Cruz). (Pausa).

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 15 (14) CONDICIONES PARA ACERCARSE AL SEÑOR

 

Coro 1: Señor, ¿quién se hospedará en tu Carpa?, ¿quién habitará en tu santa Montaña?

 

Coro 2: El que procede rectamente y practica la justicia;

 

Coro 1: el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua.

 

Coro 2: El que no hace mal a su prójimo3 ni agravia a su vecino,

 

Coro 1: el que no estima a quien Dios reprueba4 y honra a los que temen al Señor.

 

Coro 2: El que no se retracta de lo que juró,4 aunque salga perjudicado;

 

Coro 1: el que no presta su dinero a usura5 ni acepta soborno contra el inocente.

 

Coro 2: El que procede así, nunca vacilará.

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Concédenos, Señor.

• Amar a los pobres, desde la vocación sacerdotal mirando el "rostro" y el nombre de cada uno, como lo hacía el Cura Brochero. Oremos

• Servir a los pobres con el «corazón» sacerdotal del Cura Brochero. Oremos

• Ser apóstoles pobres al servicio de los pobres, como el Cura Brochero. Oremos

 

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por la Iglesia, comunidad de creyentes en Jesús, para que no falten en ella sacerdotes que continúen anunciando la Buena Nueva en el mundo y celebrando la Salvación con sus hermanos, los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los sacerdotes y consagrados, para que vivan su vocación con generosidad y gozo, y por su testimonio de vida muchos jóvenes se sientan atraídos a revelarlos en su ministerio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los padres cristianos, para que tomen conciencia de la responsabilidad que tienen en la comunidad cristiana y consideren la vocación de sus hijos como un “don” de Dios, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por nuestras comunidades parroquiales, grupos cristianos y centros educativos, para que entre sus miembros se planteen la vocación sacerdotal como una necesidad de la Iglesia y como un signo de madurez en la fe, que les lleve a poner su vida al servicio del Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por el aumento y perseverancia de las vocaciones a la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los que se forman en nuestros seminarios y noviciados, para que abran su corazón, sin reservas, a la llamada de Jesús, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Iluminados y animados por tu Palabra, te pedimos, Señor, por todos aquellos que nos sentimos llamados para proclamar Tu Reino. Sostennos en las dificultades, confórtanos en los sufrimientos, asístenos en la sociedad, protégenos en la persecución, protégenos en la perseverancia, confírmanos en la fidelidad. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

ORACIÓN  FINAL DEL CUARTO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas

la virtud de la pobreza y humildad

para entregar toda nuestra vida en el sacerdocio,

viviendo con sencillez la grandeza

de la vocación a la que nos llamas.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 5

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE HOMBRE DE LA PREDICACIÓN INCANSABLE

BROCHERO: APÓSTOL DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES.

 

El Dios único en el que cree Israel, sin embargo, ama personalmente. Su amor, además, es un amor de predilección: entre todos los pueblos, Él escoge a Israel y lo ama, aunque con el objeto de salvar precisamente de este modo a toda la humanidad. Él ama, y este amor suyo puede ser calificado sin duda como eros que, no obstante, es también totalmente agapé. (14)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Reconocemos con humildad que somos pecadores.

 

Lector: Por ser tan sordos a la vocación a la que nos llamas.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

Lector: Por no dedicarle tiempo con generosidad a la oración, por rezar por simple cumplimiento.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

Lector: Por no preocuparnos en avanzar en la vida espiritual, estancándonos en la fe.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

BROCHERO:

"Cristo lavó mis pecados en su sangre...", decía Brochero y esto es lo que siempre recordaba en su corazón cuando pensaba en Cristo. Por eso decía a sus paisanos haciéndoles mirar la cruz de la Capilla de la Casa de Ejercicios: "En la cruz está nuestra salud y nuestra vida... la fortaleza del corazón, el gozo del espíritu... la esperanza del cielo... ¿Tendremos valor para mirar al Salvador sin conmovernos y sin resolvernos a seguirlo, aunque sea caminando por el medio de la amargura, y aunque sea derramando nuestra sangre gota a gota hasta exhalar el alma?". (Plática sobre la última Cena de Jesús). (15)

 

Canto

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Lc 9, 57-62) Exigencias de la vocación apostólica

Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: “¡Te seguiré adonde vayas!”. Jesús le respondió: “Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”.

Y dijo a otro: “Sígueme”. Él respondió: “Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre”. Pero Jesús le respondió: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios”. Otro le dijo: “Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos”. Jesús le respondió: “El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Brochero buscó a Dios desde chico, lo sintió muy cercano en algunos acontecimientos, como cuando rezó para que ese compañero suyo no lo matara la creciente del río. Lo siguió buscando en el seminario hasta que en Córdoba hizo los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

Ahí Brochero se dio cuenta de que ése era un modo de estarse con Jesucristo, tratando y conversando con El, sin otra preocupación que la oración y el recogimiento.

¡Y cómo sintió Brochero que nadie lo distraía para mirar al Señor que lavó sus pecados en su sangre! ¡Qué trato con el Señor en esos ejercicios!, conversando con el Señor de la vida, como un amigo habla con su amigo, según lo dice el mismo Maestro de los Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola.

Desde entonces el cura Brochero se dio cuenta de que los Ejercicios Espirituales era un modo privilegiado de tratar en amistad con el Señor, de conocerlo, de arreglar con El las cuentas, de pedirle perdón. Y quiso que todos aquellos con los que él trataba tuvieran la oportunidad de esta experiencia.

Por eso el cura trabajó primero para llevar a Córdoba toda la gente posible para hacer los ejercicios, en invierno –único tiempo en que la gente del campo estaba más desocupada– cruzando las sierras nevadas a lomo de mula.

Después no paró hasta cumplir su sueño de tener en la misma parroquia una casa de Ejercicios. La inauguró en 1877 y llegó a reunir en ella tandas de 900 hombres y de 600 mujeres.

En 1880 llegaron también a lomo de mula las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús para hacerse cargo de la Casa.

A la muerte de Brochero habían pasado por la Casa 70.000 personas.(16)

 

REFLEXIÓN:

Nadie puede decir que conoce y quiere al Cura Brochero, si no ha mirado ese Cristo, el Cristo del Cura, si no ha dejado que esa imagen se le imprima en el corazón de la misma manera que el Cura la tenía en el suyo.

Cristo crucificado es la fuerza de la vida y el amor más grande de José Gabriel Brochero. Y el que busque otra razón, aunque sea para la construcción de una acequia, se equivoca si no dice que la causa es Cristo. "Todo lo hago por amor al corazón de Cristo".

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 16 (15) EL SEÑOR, HERENCIA Y FELICIDAD DE SUS AMIGOS

 

Coro 1: Protégeme, Dios mío, 1 porque me refugio en ti. Yo digo al Señor: “Señor, tú eres mi bien, no hay nada superior a ti”.

 

Coro 2: Ellos, en cambio, dicen a los dioses de la tierra: “Mis príncipes, ustedes son toda mi alegría”.

 

Coro 1: Multiplican sus ídolos y corren tras ellos,4 pero yo no les ofreceré libaciones de sangre, ni mis labios pronunciarán sus nombres.

 

Coro 2: El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte!

 

Coro 1: Me ha tocado un lugar de delicias, estoy contento con mi herencia.

 

Coro 2: Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia!

 

Coro 1: Tengo siempre presente al Señor: él está a mi lado, nunca vacilaré.

 

Coro 2: Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro:

 

Coro 1: porque no me entregarás a la Muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.

 

Coro 2: Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha.

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Ayúdanos a hacer tu voluntad.

• Para que vivamos con actitud de servicio nuestra vocación. Oremos

• Para llevar tu Palabra con la alegría de nuestra vocación a todos los hombres. Oremos

• Para acercar a otros a la experiencia vocacional por medio de los Ejercicios Espirituales. Oremos

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por los pastores de la Iglesia, para que, formados en la escuela de María, Reina de los Apóstoles, sean fieles mensajeros de la Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos los cristianos, par que, encontrando en María la fuente de la alegría, vivan con autenticidad su propia vocación, dando testimonio de fidelidad radical al mandato del amor, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los jóvenes, para que, a ejemplo de María, busquen la verdad con corazón libre y puro, asumiendo sus dificultades y sacrificios inherentes a la fidelidad radical al Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por las personas que han dedicado sus vidas al seguimiento de Cristo, para que, mirando a María, sepan ofrecer a todos el testimonio de una entrega generosa y serena, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por el aumento de los llamados a la vida sacerdotal. Que sepan ser fuertes y decididos en su opción de vida y encuentren en nosotros ejemplo y testimonio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por nuestra comunidad, congregada (aquí, hoy, esta tarde...) para alabar a Dios y pedir obreros para su mies, supliquemos también que María sea nuestra compañera en la vida y acudamos a ella en los momentos de dificultad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Señor, Dios nuestro, en María encontraste a la mujer perfecta, seguidora de Jesús y fiel a sí misma: concédenos, como ella, poner todas nuestras cualidades al servicio de la expansión de tu Reino. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

ORACIÓN  FINAL DEL QUINTO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas

que por medio nuestra vocación se lleve

la gracia misionera de comunicar a los demás

la alegría y plenitud de la consagración a su servicio.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 6

 

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

 

Canto

 

EL SACERDOTE ENSEÑA DIARIAMENTE CON LA PALABRA Y LA ACCIÓN EVANGELIZADORA

BROCHERO, MODELO DE AGENTE DE EVANGELIZACIÓN.

 

El amor apasionado de Dios por su pueblo, por el hombre, es a la vez un amor que perdona. Un amor tan grande que pone a Dios contra sí mismo, su amor contra su justicia. El cristiano ve perfilarse ya en esto, veladamente, el misterio de la Cruz: Dios ama tanto al hombre que, haciéndose hombre él mismo, lo acompaña incluso en la muerte y, de este modo, reconcilia la justicia y el amor. (17)

 

Canto:

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por no testimoniar a Jesús en la familia, en el trabajo, en la escuela, o en la calle.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

Lector: Por haber sido indiferente a las necesidades de los demás.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

Lector: Por no preocuparme de buscar el reino de Dios y su justicia.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

BROCHERO:

De él escribió, en carta al Papa, el Primer Sínodo Diocesano de Quilmes: "Su obra evangelizadora, en una inmensa Parroquia del oeste cordobés; su preocupación por llevar la Palabra de Dios a todos los rincones de su territorio pastoral y a todas las edades; su preocupación por el hombre, por su familia y su trabajo, concretada en colegios, caminos, acequias; su generosa dedicación a las almas en la atención sacramental; su alegría y confiado seguimiento de Cristo, aún con el peso de la cruz de la ceguera y la enfermedad; su filial devoción a la Santísima Virgen; todo ello lo presenta como el modelo de agente de evangelización, del sacerdote ejemplar, que se anticipó muchos años a los requerimientos del Concilio Vaticano y a la Asamblea de Puebla". (18)

 

Canto

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Mc 3, 13-19) Institución de los Doce

Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a Doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar Con el poder de expulsar a los demonios. Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Su vida es un mensaje para todos los sacerdotes y laicos de Argentina y de América Latina. Sus cartas (casi 500), telegramas, su obra, son el testimonio de una vida heroica, inmolada por el bien espiritual y material de sus fieles. Por el triunfo del Reino de Cristo.

Es como un nuevo Pablo, recorriendo en viajes misioneros, las inmensas regiones confiadas a él como Párroco. El Cura Brochero quiso consagrar el mundo a Cristo llevando la promoción humana, el bienestar que Dios quiere para todos, a aquellas regiones tan extensas, olvidadas por los gobiernos, sin comunicación con la Ciudad por el cordón de las Sierras Grandes, y llena de gente pobrísima.

Dios quiera que pronto la Iglesia lo proclame como ejemplo de los sacerdotes, un "Cura de Ars", gaucho, con su rosario y su breviario, encarnado en los "gozos y esperanzas" de su pueblo, caballero en su mula, indicando un camino de Luz a sus hermanos. (19)

 

REFLEXIÓN:

(En resumen). Amor a Dios en toda su vida. Y amor a todos. Desde 1866 a 1914. Murió allí, en lo que fue su Parroquia, el 26 de enero de 1914. Santamente. Ciego. Embichado ("Miasis"). Pobre. Generoso.

Sacrificado. Humilde. La Caridad Pastoral fue su rasgo dominante. Era Maestro en Filosofía Universidad de Córdoba) y enseñó a amar a Dios con palabras corrientes. Amó su Sacerdocio. Amó a los pobres. Se contagió de lepra atendiendo -como hermanos- a dos personas de la zona. Para todos los que lo conocieron u oyeron hablar de él, fue un santo sacerdote. "La influencia del Cura Brochero, aún hoy día, es sobre todo sacerdotal, espiritual y apostólica".

Ejemplo para los laicos y los sacerdotes de siempre en Argentina. (Pausa). (20)

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 19 (18) LA GLORIA DE DIOS EN SUS OBRAS

 

Coro 1: El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia.

 

Coro 2: Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz,
resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo.

 

Coro 1: Allí puso una carpa para el sol, y este, igual que un esposo que sale de su alcoba,
se alegra como un atleta al recorrer su camino.
Él sale de un extremo del cielo, su órbita llega hasta el otro extremo,
y no hay nada que escape a su calor.

 

Coro 2: La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple.

 

Coro 1: Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos.
La palabra del Señor es pura, permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos.

 

Coro 2: Son más atrayentes que el oro, que el oro más fino;
más dulces que la miel, más que el jugo del panal.
También a mí me instruyen: observarlos es muy provechoso.
Tú preparas ante Mi una mesa, frente a mis enemigos;

 

Coro 1: Pero ¿quién advierte sus propios errores? Purifícame de las faltas ocultas.
Presérvame, además, del orgullo, para que no me domine:
entonces seré irreprochable y me veré libre de ese gran pecado.

 

Coro 2: ¡Ojalá sean de tu agrado las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos, Señor, mi Roca y mi redentor!

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Te damos gracias, Señor.

• Agradecido por el Don del Sacerdocio. "Le doy gracias siempre al Señor porque me eligió". Oremos

• Porque a través de Brochero, nos mostraste una figura sacerdotal nuestra, humilde y abnegada hasta el heroísmo. Oremos

• Para que como el Cura Brochero, con su Misa diaria, su Rosario, con su amor a la Virgen, nosotros seamos testigos de la Iglesia, y enseñemos un camino de oración y de acción; un camino de búsqueda del amor y fidelidad a Dios, y por eso, también, el único y verdadero camino por donde se es fiel a los hombres. Oremos

• Para que nuestros sacerdotes sean el Buen Pastor en la Iglesia, y así, Sacerdotes de Dios para Su pueblo. Oremos

 

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por la Santa Iglesia de Dios, necesitada de pastores, para que sean muchos los llamados al servicio de Dios y de los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los jóvenes de nuestro mundo, para que experimenten la fortaleza del Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en su propia vocación, con radical libertad y absoluta disponibilidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por las familias cristianas, para que sean hogar donde puedan nacer futuras vocaciones para el servicio de la Iglesia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos los llamados a la vida sacerdotal. Para que encuentren en nosotros el necesario aliento, ejemplo y testimonio de vida, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los miembros de nuestra comunidad, para que vivamos con alegría y mayor entrega, cada día, nuestra vocación y fomentemos entre nosotros la auténtica fraternidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Escucha, Padre bueno, lo que ahora te hemos pedido y a ejemplo de tu Hijo Jesucristo, haya jóvenes que sean capaces de arriesgar su vida por todos siguiéndolo a Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL SEXTO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas

una vocación confiada y así

la gracia de una entrega generosa al servicio del Reino de Dios,

reafirmando Tu presencia en la Iglesia

y en los lugares concretos donde nos llamas.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 7

 

HORA SANTA

  

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE COMO HIJO DILECTO DE SU MADRE LA VIRGEN MARIA

BROCHERO Y SU AMOR A LA VIRGEN.

 

La “mística” del Sacramento tiene un carácter social, porque en la comunión sacramental yo quedo unido al Señor como todos los demás que comulgan: “El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan”, dice san Pablo (1 Cor 10, 17). La unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán. La comunión me hace salir de mí mismo para ir hacia Él, y por tanto, también hacia la unidad con todos los cristianos. Nos hacemos “un cuerpo”, aunados en una única existencia. Ahora, el amor a Dios y al prójimo están realmente unidos: el Dios encarnado nos atrae a todos hacia sí.  (21)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por no buscar respuesta en tu Palabra a la vocación que Dios nos pide.

Todos: Ten misericordia de nosotros.

 

Lector: Por no encontrarte, seguirte y escucharte en Tu Palabra.

Todos: Ten misericordia de mí.

 

Lector: Por no hacer tiempo para fortalecer la vocación y dialogar en la oración.

Todos: Ten misericordia de mí.

 

BROCHERO:

"Pidamos a María las gracias para persuadirnos del amor infinito que Dios nos ha tenido y que nos tiene siempre...". El Cura Brochero pensaba en su Cristo, ese de la Casa de Ejercicios. "Pidamos a la Virgen que sepamos amar a Jesucristo en la Santa Eucaristía... y amándolo así lo amemos sin fin en la gloria", pensaba en la Santa Misa que él no dejó de celebrar todos los días. (Plática sobre la Ultima Cena de Jesús). (22)

 

Canto

 Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Lc 1, 26-38) El anuncio del nacimiento de Jesús

 

En el sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.

El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”.

María dijo al Ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?”. El Ángel le respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios”. María dijo entonces: “Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Cuando recorremos los caminos del Valle de Traslasierra en la Provincia de Córdoba, nos imaginamos al cura Brochero andando por estas soledades sobre su mula malacara, con soles fuertes y también con mucho frío, agregándole a los churquis con el pasuqueo de su mula el polvo de la tierra de esos caminos secos...

Lo imaginamos solo, porque si hoy todavía hay que andar mucho entre una casa y otra, mucho más en aquel tiempo, para llegar a todos, para que nadie se quedara sin cura.

Sin embargo el cura Brochero no andaba solo.

Andaba con las cosas para la Misa, que le permitía tratar mano a mano con ese Señor, que según él mismo decía "lavó mis pecados con su sangre", y andaba con el rosario, que le permitía tratar con la Santísima Virgen María a la que él llamaba cariñosamente "mi Purísima".

Para estos ojos de la carne solamente va un cura en mula por los caminos soledosos de polvo y churquis... pero para los ojos del alma marcha una verdadera procesión. Un cura que lleva sobre las andas; sobre las andas de su corazón a Cristo Crucificado y a la Virgen Purísima, la Santísima Madre de Dios. La Estrella de la Nueva Evangelización de Argentina, de América. (23)

 

REFLEXIÓN:

José Gabriel Brochero, déjame imaginarte así, tan solo y tan desamparado por afuera, en el paisaje agreste de estas tierras inmensas, y tan acompañado y a la sombra del amor de Cristo y de su Madre por adentro del alma. Permíteme asomarme al altar de tu alma, donde presiden tus amores el Señor Jesucristo y la Virgen Purísima... Sólo así podré comprender el misterio del cura que es amigo de todos, porque entrega sus manos, su corazón, su vida como padre y hermano de los pobres..., de todos.

Sobre su mula malacara va Brochero "desgranando rosarios", como él mismo decía. Conversando de Dios y de la gente con la virgen Purísima... "Trabajo –dice pidiendo ayuda a Dios y a mi Purísima".

Como hombre inteligente y emprendedor encara hasta los mismos presidentes si es necesario, para conseguir mejoras para la zona: "tren" pudo decir solamente, porque ya no le salía la voz, una vez que se hizo llevar junto a un presidente...

Pero como sacerdote, como cristiano "espero en Dios y en la Virgen Purísima". (24)

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

 

Salmo 25 (24) SÚPLICA PARA CONOCER LOS CAMINOS DE DIOS

 

Coro 1: A ti, Señor, elevo mi alma, Dios mío, yo pongo en ti mi confianza;

 

Coro 2:¡que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos!

 

Coro 1: Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse: se avergonzarán los que traicionan en vano.

 

Coro 2: Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos.

 

Coro 1: Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador, yo espero en ti todo el día.

 

Coro 2: Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos.

 

Coro 1: No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud: por tu bondad, Señor, acuérdate de mí según tu fidelidad.

 

Coro 2: El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados;

 

Coro 1: él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres.

 

Coro 2: Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza.¡Por el honor de tu Nombre, Señor, perdona mi culpa, aunque es muy grande!

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Mira a la llena de gracia y escúchanos.

 

• Haz que todos tus hijos deseen y caminen en la vocación hacia tu gloria. Oremos

• Concede la abundancia de tu gracia a través de la vocación sacerdotal a todos los hombres. Oremos

• Concede por el ministerio de los sacerdotes, salud a los enfermos, consuelo a los tristes y perdón a los pecadores. Oremos

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por la Iglesia de Dios, para que ore siempre como Cristo nos enseñó, rogando por trabajadores para lo cosecha, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los sacerdotes, para que de la mano maternal de Maria, encuentren siempre tiempo dedicado a la oración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los cristianos del mundo, para que con la oración, y el cobijo de la Virgen, den seguridad y fortaleza a los sacerdotes que atraviesan por horas de dificultad, roguemos al Señor Te rogamos, óyenos.

Por la juventud, que por mediación de Maria, busquen en la oración la fuerza y el camino de la verdad, en un Dios que los llama a seguirlo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos

Para que sean muchos los que respondan a la llamada a la vida de consagración, y nosotros sepamos ser ejemplo y modelo para ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos nosotros, para que junto a Maria en la oración busquemos espíritu de servicio a los demás, cada día mas generoso, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Oh Jesús, que con tu ejemplo nos enseñaste a unir nuestra vida a la voluntad del Padre, para salvación del mundo: haz que seamos, junto a nuestra madre y madre tuya, por nuestra oración, testigos de la fe para nuestros hermanos. Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL OCTAVO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas vivir

el amor que él tuvo a la Virgen Madre nuestra,

y que ella misma proteja y clarifique cada día mas,

nuestra vocación con su manto maternal.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 8

 

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE VIVE Y PREDICA A CRISTO, Y ÉSTE CRUCIFICADO

BROCHERO: IDENTIFICADO CON CRISTO CRUCIFICADO.

 

La verdadera originalidad del Nuevo Testamento no consiste en nuevas ideas, sino en la figura misma de Cristo, que da carne y sangre a los conceptos: un realismo inaudito. Tampoco en el Antiguo Testamento la novedad bíblica consiste simplemente en nociones abstractas, sino en la actuación imprevisible y, en cierto sentido inaudita, de Dios.

Este actuar de Dios adquiere ahora su forma dramática, puesto que, en Jesucristo, el propio Dios va tras la “oveja perdida”, la humanidad doliente y extraviada. Cuando Jesús habla en sus parábolas del pastor que va tras la oveja descarriada, de la mujer que busca el dracma, del padre que sale al encuentro del hijo pródigo y lo abraza, no se trata sólo de meras palabras, sino que es la explicación de su propio ser y actuar. (25)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por lo que tendría que haber hecho y no lo hice en las actividades diarias.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

Lector: Por haber comprometido a la Iglesia con mis actitudes contrarias al Evangelio.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

Lector: Por nuestros pecados de palabra, de obra y de omisión, y los de toda la humanidad.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

 

 

BROCHERO:

Ya leproso, físicamente ciego, Brochero, en la luz de la Fe, ve con más claridad que, en sus últimos días, está celebrando su "última Misa", que es la identificación con Cristo en la Pasión. (26)

 

Canto

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Lc 24, 13-35) La aparición de Jesús a los discípulos de Emaús

Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. Él les dijo: “¿Qué comentaban por el camino?”. Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: “¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!”. “¿Qué cosa?”, les preguntó. Ellos respondieron: “Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro y, al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron”. Jesús les dijo: “¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?”. Y comenzando por Moisés y continuando con todos los Profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.

Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba”. Él entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista. Y se decían: “¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”.

En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: “Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!”. Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Escuchemos la lectura de una de sus postreras cartas, dictada tres meses antes de su muerte.

 

Tránsito 28 de octubre de 1913

 

"Al Sr. Obispo de Santiago del Estero Dr. Yaniz Martín"

Mi querido:

Recordarás que yo sabía decir de mí mismo, que iba a ser tan enérgico siempre, como el caballo chesche que se murió galopando; pero jamás tuve presente que Dios Nuestro Señor es y era quien vivifica y mortifica, quien da las energías físicas y morales y quien las quita: pues bien, yo estoy ciego casi al remate, apenas distingo la luz del día, y no puedo verme ni mis manos, a más estoy casi sin tacto desde los codos hasta la punta de los dedos y de las rodillas hasta los pies, y así otra persona me tiene que vestir o prenderme la ropa; la Misa la digo de memoria, y es aquella de la Virgen cuyo Evangelio es: ‘extollens quaedam mulier de turba...’; para partir la hostia consagrada, y para poner en medio del corporal la hijuela cuadrada, llamo al ayudante para que me indique que la forma la he tomado bien, para que se parta por donde la he señalado, y que la hijuela cuadrada esté en el centro del corporal para hacerlo doblar; me cuesta mucho hincarme y muchísimo más levantarme, a pesar de tomarme de la mesa del altar. Ya ves el estado a que ha quedado reducido el chesche, el enérgico, el brioso.

Pero es un grandísimo favor el que me hecho Dios Nuestro Señor en desocuparme por completo de la vida activa y dejarme con la vida pasiva, quiero decir que Dios me da la ocupación de buscar mi último fin y de orar por los hombres pasados, por los presentes y por los que han de venir hasta el fin del mundo.

No ha hecho así contigo Dios Nuestro Señor, que te ha cargado con el enorme peso de la Mitra hasta que te saque de este mundo, porque te ha considerado más hombre que yo, por no decirte en tu cara que has sido y sos más virtuoso que yo.

Me ha movido ha escribirte tal cual ésta porque tres veces he soñado que he estado en funciones religiosas junto contigo, y también porque el 4 del entrante enteramos 47 años a quienes eligió Dios para príncipes de su corte, de lo cual le doy siempre gracias a Dios, a fin de que nos veamos juntos en el grupo de apóstoles en la metrópoli celestial.

 

J. Gabriel Brochero. (27)

 

REFLEXIÓN:

Así murió Brochero, a las ocho y media de aquel atardecer serrano. En espera y esperanza de la Resurrección.

Nos dejó el ejemplo de toda su vida.

 

Canto

 

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 24 (23) LITURGIA DE ENTRADA EN EL TEMPLO

 

Coro 1: Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes,

 

Coro 2: porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano.

 

Coro 1: ¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado?

 

Coro 2: El que tiene las manos limpias4 y puro el corazón;

 

Coro 1: el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente:

 

Coro 2: él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador.

 

Coro 1: Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.

Pausa

 

Coro 2: ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

 

Coro 1: ¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates.

 

Coro 2: Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas,
para que entre el Rey de la gloria!
¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria
es el Señor de los ejércitos.

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Te rogamos, Señor.

• Que, como Brochero, tengamos la gracia misericordiosa de un sacerdote al lado nuestro, en los momentos supremos. Oremos

• Que, como Brochero, podamos pedirle al sacerdote, que nos confiese, nos de el Viático y nos prepare para la hora de "ir al Padre". Oremos

• Que, con Brochero y todos sus feligreses, salvados por su Ministerio sacerdotal, podamos llegar al cielo, cerca de la "Purísima", que siempre fue para él "la más Madre y tan cercana". Oremos

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por el Papa, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, para que actúen según la voluntad del Padre y sean fieles a Dios y a todos los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por las comunidades cristianas, para que el Señor suscite en nuestros días hombres y mujeres capaces de entregar su vida en el sacerdocio por todos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos los jóvenes, para que estén dispuestos a dar su vida en la construcción del Reino de Dios y emprendan el camino de su vocación sacerdotal con decidida generosidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todas las familias, para que sepan crear un clima cristiano vocacional adecuado a las grandes decisiones de sus hijos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por nosotros, para que nuestra testimonio de vida anime y entusiasme a muchos a abrazar la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Señor Jesús, que has querido llamar a hermanos para que, siguiéndote fielmente te hagas presente en ellos por medio de la vivencia gozosa de su vocación. Escucha la oración de tus humildes siervos, que hoy también te piden la gracia de ser tus testigos, a ejemplo de tu amor, en medio del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL SÉPTIMO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica y una vida pobre y entregada;

te suplicamos que nos concedas en nuestra vocación,

la configuración con Cristo Crucificado y así,

la gracia de vivir el ofrecimiento, el sacrificio y la Cruz

como signo de salvación personal y comunitaria.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

DÍA 9

 

HORA SANTA

 

Primera parte:

NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

Canto

*Exposición del Santísimo

Canto

 

EL SACERDOTE PRESENCIA DE CRISTO PARA SU PUEBLO

BROCHERO: TESTIGO DE CRISTO Y SU IGLESIA.

 

El paso desde la Ley y los Profetas al doble mandamiento del amor de Dios y del prójimo, el hacer derivar de este precepto toda la existencia de fe, no es simplemente moral, que podría darse autónomamente, paralelamente a la fe en Cristo y a su actualización en el Sacramento: fe, culto y ethos se compenetran recíprocamente como una sola realidad, que se configura en el encuentro con el agapé de Dios. Así, la contraposición usual entre culto y ética simplemente desaparece. En el “culto” mismo, en la comunión eucarística, está incluido a la vez el ser amados y el amar a los otros. Una Eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí misma. Viceversa –como hemos de considerar más detalladamente aún–, el “mandamiento” del amor es posible sólo porque no es una mera exigencia: el amor puede ser “mandado” porque antes es dado. (28)

 

Canto

 

Segunda parte:

PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

 

Lector: Por no Reconocerte ni Adorarte en la Eucaristía, dándote tiempo a Ti.

Todos: Ten misericordia de mí.

 

Lector: Por estar distraído y olvidarme de Tu Reino.

Todos: Ten misericordia de mí.

 

Lector: Por ser indiferente y no ayudar a los demás quedándome metido en mis cosas.

Todos: Ten misericordia de mí.

 

BROCHERO:

Comentando aquel pasaje evangélico que dice: "Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo." (Mt. 25, 34).

Y él lo relacionaba diciendo en una de sus cartas "... a fin de que nos veamos juntos, en el grupo de apóstoles, en la metrópoli celestial"(Carta 28-10-1913). (29)

 

Canto

Tercera parte:

ESCUCHAMOS LA PALABRA

 

Lectura evangélica (Mt 4, 18 - 22) Los primeros discípulos

Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: “Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.

Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.

 

Silencio para meditación...

 

Cuarta parte:

MOMENTO DE ORACIÓN

 

LECTURA:

Hemos visto, a grandes líneas, en estos nueve días, la fisonomía espiritual de aquel sacerdote que sus feligreses llamaban con cariño y devoción el "señor Brochero", nombrado por nosotros "el Cura Brochero".

Figura sacerdotal tan arraigada aún, y cada día más, no sólo en el alma de los serranos sino ya en casi todos los rumbos de Argentina.

Profundamente piadoso, trabajador inteligente e infatigable, pastor incansable, celoso de las almas, promotor del desarrollo de una vida más humana, Brochero pertenece igualmente a este paisaje agreste y solemne de nuestras Sierras Grandes y a la historia de nuestro clero.

Su nombre es ya un símbolo y un programa.

Y nuestros Sacerdotes saben ahora que una Parroquia, por grande, difícil o humilde que sea, puede ser un campo de milagros si se la trabaja con Fe, con optimismo y con rectitud, es decir: sacerdotalmente. (30)

 

REFLEXIÓN:

El Cura Brochero vivió en espíritu y en verdad.

Trabajó con espíritu y por la verdad. Y como la Verdad y el Espíritu no pueden morir porque son la definición de Dios, la vida, el hombre y la obra de Brochero pertenecen a Dios, es decir a la inmortalidad.

Su amor y sacrificio -en su Ministerio de Traslasierra- le hicieron entrever proféticamente que se quedaría siempre en el corazón de sus paisanos: "... he podido pizpar que viviré siempre -escribe- en el corazón de la zona occidental..." (Carta 8-11-1905).

Sus palabras se parecen a los últimos versos del poema "Martín Fierro":

"Me tendrán en su memoria,

Para siempre, mis paisanos".

... Y "se abrirán las flores, que en tu altar esperan". (31)

 

Canto

Quinta parte:

MOMENTO DE ALABANZA

 

Salmo 27 (26) LA SEGURIDAD DEL QUE CONFÍA EN EL SEÑOR

 

Coro 1: El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré?

 

Coro 2: Cuando se alzaron contra mí los malvados para devorar mi carne,
fueron ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropezaron y cayeron.

 

Coro 1: Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no temerá;
aunque estalle una guerra contra mí, no perderé la confianza.

 

Coro 2: Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor4 todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor4 y contemplar su Templo.

 

Coro 1: Sí, él me cobijará en su Tienda de campaña en el momento del peligro;
me ocultará al amparo de su Carpa y me afirmará sobre una roca.

 

Coro 2: Por eso tengo erguida mi cabeza frente al enemigo que me hostiga;
ofreceré en su Carpa sacrificios jubilosos, y cantaré himnos al Señor.

 

Coro 1: ¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme!
Mi corazón sabe que dijiste: “Busquen mi rostro”.
Yo busco tu rostro, Señor, unges con óleo mi cabeza y mi copa reboza.

 

Coro 2: no lo apartes de mí. No alejes con ira a tu servidor, tú, que eres mi ayuda;
no me dejes ni me abandones, mi Dios y mi salvador.
Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá.

 

Coro 1: Indícame, Señor, tu camino y guíame por un sendero llano, porque tengo muchos enemigos.
No me entregues a la furia de mis adversarios, porque se levantan contra mí testigos falsos, hombres que respiran violencia.

 

Coro 2: Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor.

 

Coro 1: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

Coro 2: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

OREMOS A DIOS PADRE:

 

Todos: Bendícelos, Señor.

 

• A nuestros Sacerdotes, para que sigan la huella humilde y heroica del Cura Brochero. Oremos

• A nuestros Sacerdotes, para que día a día sigan entregando su vida con generosidad para la construcción del Reino. Oremos

• A nuestros Sacerdotes, que ya han partido hacia la casa del Padre y a quienes se encomiendan a Ti, Señor, con su vida entregada, sus tribulaciones, incomprensiones, soledades y enfermedades, te los encomendamos por intercesión de la Virgen "Purísima" y de nuestro cura José Gabriel del Rosario Brochero. Oremos

 

Sexta parte:

PETICIONES

 

Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.

Por los obispos, sacerdotes y religiosos, para que sean auténtico testimonio y ejemplo de vida para muchos jóvenes que se sienten llamados por Cristo, a una vivencia más radical del Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los creyentes en Cristo, para que vivan siempre el seguimiento de su Señor, de tal manera que sean luz del mundo y sal de la tierra, y, por medio de ellos, los hombres puedan llegar al Padre, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por los jóvenes de nuestras parroquias, colegios, grupos y movimientos, para que, abiertos a la luz de la Palabra de Jesús, se preparen para ser sacerdotes servidores del pueblo, que espera su mensaje y testimonio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todos nosotros, para que no quedemos indiferentes y anclados antes las necesidades religiosas y espirituales de los hombres, sino que sea una provocación a seguirlo en la vocación de consagración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Por todas las familias cristianas, para que, vean en el ejemplo de vida sacerdotal una vida a seguir conforme al Evangelio, fortificando la fe de sus hijos y favoreciendo en ellos el deseo de imitar a Cristo en el sacerdocio con fidelidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Ayúdanos, Señor, que por medio de los sacerdotes, sea fortalecida nuestra tarea diaria, y haz que construyamos un mundo que sea una verdadera casa familiar para todos los hombres, en torno a la misma mesa y al mismo pan que Tú nos ofreces. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN  FINAL DEL NOVENO DÍA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:

Tú dispusiste que el Venerable Pbro. José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,               

su predicación evangélica y una vida pobre y generosa;

te suplicamos que nos concedas

la gracia de una vocación sacerdotal entregada,

en el testimonio de Jesucristo y de Su Iglesia,

para llevar a los demás la alegría de la consagración

en la vocación a la que nos llamas.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Notas:

 

[1] Carta Apostólica Mane nobiscum Domine, Juan Pablo II, con motivo del Año de la Eucaristía, Vaticano, 7/10/2004

[2] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Introducción

[3] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[4] Idem,

[5] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Introducción

[6] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[7] Idem,

[8] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 6

[9] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[10] Idem,

[11] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 7

[12] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[13] Idem,

[14] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 9

[15] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[16] Idem,

[17] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 10

[18] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[19] Idem,

[20] Idem,

[21] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 14

[22] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[23] Idem,

[24] Idem,

[25] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro12

[26] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[27] Idem,

[28] Encíclica Deus Caritas est, Benedicto XVI, Vaticano, 25/12/2005, Primera parte, nro 14

[29] Novena del Cura Brochero, 3a edición: A.M.D.G, Mayo 2004, www.curabrochero.org.ar

[30] Idem,

[31] Idem,

Buenos Aires, 28 de agosto de 2006

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