NO TENGAN MIEDO DE SER
CATEQUISTAS SANTOS
Mensaje
de monseñor Juan Alberto Puiggari, obispo
de Mar del Plata en el Día del Catequista
(agosto de 2006)
Queridos
catequistas:
Como todos los
años, al llegar la fiesta de San Pío X, quiero hacerles llegar mi
saludo, agradecimiento y compromiso de oración en su día. Como nos
suele pasar en los aniversarios o fechas significativas, siempre es
buena ocasión para mirar hacia atrás y hacer memoria agradecida de
tantos bienes, que el Buen Dios nos ha regalado en su providencia
amorosa. Y en el caso de ustedes, ¡Cómo no agradecer a Dios el
llamado que les ha hecho a este hermoso ministerio de la Catequesis!
La reflexión
que venimos haciendo en la Diócesis nos ha hecho descubrir, aún más,
que todos estamos llamados por Jesús... Pero ustedes de un modo
especial, están convocados ha hacer presente con sus palabras y
gestos, el Amor de Dios. Como tan bellamente nos recuerda el Papa en
su primera encíclica las palabras del Apóstol Juan siguen teniendo
gran actualidad: «Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene
y hemos creído en él».
De ahí que
estamos llamados todos a vivir la novedad de Cristo que nos hace
hombres nuevos. Cristo no es solo para el catequista su contenido
principal,¡ Es todo! Cristo ciertamente, es el centro de toda
catequesis, pero El también es la metodología, la mística, la fuerza
interior que nos mueve semana a semana para preparar y acudir al
encuentro de tantos rostros que el mismo Señor nos acerca. No tengan
miedo de afirmar en estas épocas signadas por tanto relativismo y
mediocridad, la centralidad de una Persona: la de Cristo, la cual
la reconocemos como alfa y omega de todo nuestro existir. No tengan
miedo de ser catequistas Santos... Solo si entre todos nos
comprometemos con una auténtica y encarnada pedagogía de la Santidad
haremos posible en nuestra querida diócesis de Mar del Plata,
comunidades verdaderamente evangelizadora y servidoras de la
sociedad.
Que la Virgen
María cuide y renueve sus corazones con la brisa suave de Aquel
Espíritu que hace nueva todas las cosas... Así, solo así, con la
fuerza que viene de lo alto, podrán seguir siendo instrumentos y
testigos de ese encuentro misterioso y apasionante entre Dios y el
hombre, que tan hermosamente nos describía recientemente Benedicto
XVI: No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una
gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una
Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una
orientación decisiva.
Nuevamente
gracias por todo, y que Dios los bendiga...
Mons.
Juan Alberto Puiggari,
obispo de Mar del Plata |