Religiosas asesinadas serán enterradas en África, como signo de amor hasta el extremo
Miercoles 10 Sep 2014 | 11:50 am
Bujumbura (Burundi) (AICA):
“Las tres hermanas asesinadas tenía serios problemas de salud, pero todas había pedido, casi de rodillas, poder regresar a Burundi y dar la vida hasta el final”, dice a la Agencia Fides la hermana Delia Guadagnini, ex Superiora regional de las Misioneras Javerianas en la República Democrática del Congo y Burundi, que conocía muy bien a las tres misioneras Javerianas italianas, la hermana Lucía Pulici, la hermana Olga Raschietti y la hermana Bernadetta Boggian asesinadas en la misión de Kamenge, un distrito al norte de Bujumbura, en la parroquia dedicada a San Guido Maria Conforti.
“Las tres hermanas asesinadas tenía serios problemas de salud, pero todas había pedido, casi de rodillas, poder regresar a Burundi y dar la vida hasta el final”, dice a la Agencia Fides la hermana Delia Guadagnini, ex Superiora regional de las Misioneras Javerianas en la República Democrática del Congo y Burundi, que conocía muy bien a las tres misioneras Javerianas italianas, la hermana Lucía Pulici, la hermana Olga Raschietti y la hermana Bernadetta Boggian asesinadas en la misión de Kamenge, un distrito al norte de Bujumbura, en la parroquia dedicada a San Guido Maria Conforti .

La hermana Delia recuerda: “las tres hermanas habían regreso aceptando realizar sólo pequeños servicios, debido a que sus fuerzas no les permitían realizar tareas más complicadas. Se trataba de cosas sencillas, estar con la gente, visitas a domicilio, ayudar a los pobres.

Eran muy queridas por la población”. Por esta razón, hace hincapié la religiosa, “en Burundi nunca tuvimos problemas con nadie. No conseguimos entender quién podría querer hacernos daño de una forma tan salvaje. Es algo trágico y misterioso al mismo tiempo”.

Con respecto a la investigación la hermana Delia dice: “las autoridades de Burundi no han dicho nada. Afirman que las investigaciones están en curso y están interrogando a algunas personas. La población local está consternada y no puede explicar un acto tan cruel. Sólo sabemos que una persona fue vista circulando en los alrededores de la parroquia, y luego fue vista pasar, saliendo de la misión después del asesinato de la hermana Bernadetta, en frente de la ventana de la única hermana que no había sido atacada, ya que se había encerrado en casa”.

La hermana Delia, que se encuentra en Uvira al otro lado del lago Tanganica con respecto a Bujumbura, estuvo en la misión ayer por la mañana. “Mañana volveremos a Bujumbura para el funeral. Luego emprenderemos el largo viaje para trasladar los restos de las hermanas Javerianas al cementerio de Bukavu, donde el jueves por la mañana habrá una misa en la Catedral.

No habrá repatriación de los restos por voluntad expresada de nuestras hermanas misioneras y porque las personas, que han amado y servido, quieren que se queden con ellos. Es un signo de amor hasta el extremo”, concluye la religiosa.+