Setenta mil rosarios “rezados”, formarán el rostro de Chiquitunga para su beatificación
Miercoles 16 May 2018 | 12:12 pm
San Ignacio (Paraguay) (AICA):
El artista Delfín Roque Ruiz Pérez, más conocido como “Koki”, está preparando una obra monumental para el fondo del altar de la ceremonia del 23 de junio, que estará presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, en el estadio Nueva Olla de Asunción, para la beatificación de Chiquitunga. La obra representará el rostro de la primera beata del Paraguay formado por 70.000 rosarios donados y “rezados” por los fieles paraguayos.
El artista Delfín Roque Ruiz Pérez, más conocido como “Koki”, está preparando una obra monumental para el fondo del altar de la ceremonia del 23 de mayo, que estará presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, en el estadio Nueva Olla de Asunción, para la beatificación de Chiquitunga.

La obra representará el retrato de la primera beata del Paraguay de 9 metros de alto por 7 de ancho, enmarcado en un retablo que llegará hasta los 14 metros de altura, formado por 70.000 rosarios donados y “rezados” por los fieles paraguayos.

Koki Ruiz, que se reconoce un “enamorado de Chiquitunga”, realizó el memorable retablo del altar para la misa del papa Francisco durante su visita al Paraguay en 2015, realizado con frutos del país, explicó que se inspiró leyendo uno de sus libros sobre la vida de la Sierva de Dios, quedó impactado por un pasaje que dice: “Era un continuo peregrinar de rosas, jazmines y rosarios que quienes los traían querían que tocasen el cuerpo diminuto de Chiquitunga”.

Se trata de rosarios “rezados”, porque dice Koki, “habría sido fácil pedir dinero y ordenarlos al por mayor, pero ese no es el espíritu”.

Para la imagen, que será descubierta ese día, el artista plástico, su familia y unos 20 colaboradores trabajan intensamente desde hace meses en San Ignacio Guazú, Departamento de Misiones, a 225 kilómetros de Asunción.



Allí revisan los miles de rosarios que van llegando provenientes de Israel, Italia, España, la Argentina y otros países, los clasifican por color, tamaño y forma. También reciben las cartas con bellas oraciones, testimonios e historias de vida que la gente envía junto con los rosarios rezados para la causa de la Chiquitunga.

“He leído cartas muy lindas. No son solo peticiones, los devotos la tienen como protectora y piden su intercesión a Dios para que los cure. Otros describen aspectos de su vida, dan gracias por su compañía diaria, por ser tan cariñosa, hablan de cosas maravillosas y cosas cotidianas, la sienten una santa, una beata de este tiempo y que está viviendo con ellos en este tiempo”, explicó el artista.

“También asistí a varias misas donde se recogen los rosarios. Me cuentan sus experiencias, sus emociones, sus sentimientos. A mí me devolvió esa fe de mi Primera Comunión, ese sentimiento que mi madre me transmitía”, agregó Koki.

“Ella tiene una historia de amor de ofrecimiento a Dios. Cada clavo de su cruz lo ofreció a Dios y así entró al Carmelo. Su vida contemplativa, es como la antesala de su salvación. Esos aspectos son muy lindos de transmitir. Nos apasiona mucho su vida”, explicó el artesano paraguayo. +