Colombia recuerda la visita del beato Pablo VI hace 50 años
Jueves 23 Ago 2018 | 12:19 pm
Bogotá (Colombia) (AICA):
En el marco del 50º aniversario de la visita del beato papa Pablo VI a Colombia, se celebró en el Templete Eucarístico de Bogotá una misa presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Óscar Urbina Ortega. Participaron de la Eucaristía obispos y sacerdotes que fueron ordenados en su momento por Pablo VI.
En el marco del 50º aniversario de la visita del beato papa Pablo VI a Colombia, se celebró en el Templete Eucarístico de Bogotá una misa presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Óscar Urbina Ortega. Participaron de la Eucaristía obispos y sacerdotes que fueron ordenados en su momento por Pablo VI.

Durante la homilía monseñor Urbina habló del ministerio episcopal y sacerdotal como “un encuentro con Dios que ofrece su riqueza en medio de las limitaciones que los hombres tenemos”. Recordó al papa Pablo VI, quien durante su visita “pidió a los consagrados salir de ellos mismos y entrar en la órbita divina para hacer de Cristo su vivir”.

El presidente de la CEC recordó que el beato Pablo VI ordenó a varios sacerdotes en 1968, de los cuales cuatro llegarían luego a ser obispos, y dijo que “el Buen Pastor es también el maravilloso anfitrión que nos hace sentar hoy de nuevo a su mesa y nos unge para que nuestra vida sea presencia, sacramento de su vida y su entrega”.

Los que fueron ordenados, continuó monseñor Urbina, “sabían esa tarde que no sería fácil, pero llenos de esperanza emprendieron el camino en el que durante 50 años han descubierto, que gracias a Cristo, no les faltó nada, pues Él siempre estuvo”.

Los sacerdotes y obispos, agregó, se convierten en “servidores del designio de amor sobrenatural, asociados al Papa en la enorme tarea de la evangelización” que tienen como tarea “salir de ustedes mismos y entrar en su órbita divina y hacer que su vivir sea Cristo”.

“Hoy el Evangelio nos desafía de nuevo, pues nos llama a colocar en el centro, no el dinero, sino a las personas concretas”, e invita a “recuperar la mirada de Jesús para ver en los otros hermanos, servidores de Dios, de un Dios bueno con todos, que nos pide ser lengua luminosa suya”.

El Presidente de la CEC destacó también que “la ordenación sagrada es y será siempre una misericordia misteriosa que empuja a celebrarla, para ir al encuentro”. Explicó que los obispos y sacerdotes se transforman con el sacramento del orden en el “amor que une a las gentes de este mundo. Somos su corazón. Somos su luz que adora y ruega, que goza y llora”.

La construcción del Templete Eucarístico duró dos años y fue inaugurado en 1968, en lo que fue el primer viaje de un pontífice a Colombia y a América Latina, en el marco del 39º Congreso Eucarístico Internacional y de la II Asamblea General de los Obispos Latinoamericanos. +