Mons. Cargnello cuestionó que se haya quitado el crucifijo de la Legislatura salteña
Lunes 10 Sep 2018 | 11:59 am
Salta (AICA):
“Me molestó la falta de hombría de los diputados que lo habían invitado. ¿Nos representó a la gente de Salta? Creo que no. Por favor dejemos de reaccionar estúpidamente con toda esta agresión que en estos días se suma una tras a otra, haciéndonos creer que Salta es una provincia retrógrada porque cree, si la fe ha sido siempre el impulso del progreso”, expresó el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, al cuestionar que se haya quitado el crucifijo de la Legislatura provincial por pedido de Horacio Verbistky.
El arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, cuestionó que se haya quitado el crucifijo de la Legislatura provincial por pedido de Horacio Verbistky, quien presentó allí un libro de su autoría por invitación de los diputados salteños.

“No puedo callar una cosa dolorosa: vino un periodista conocido y en la Legislatura sacaron el crucifijo que preside nada menos que el aula donde debaten la leyes de la provincia senadores y diputados. Sacaron el crucifijo por indicación de él”, dijo en una homilía en la catedral salteña.

“Cuando yo voy a una casa, respeto lo que una casa me da. Más allá del dolor porque saquen una imagen de Jesús -que no ofende a nadie, eso lo dice incluso la jurisprudencia internacional- pero cuando voy a una casa y digo, che, sacá ese cuadro. Me retiro de esa casa por educación", agregó.

El prelado criticó luego la actitud de los legisladores provinciales que accedieron al pedido del periodista y quitaron el crucifijo para presentar el libro, y luego lo restituyeron.

“Me molestó la falta de hombría de los diputados que lo habían invitado. ¿Nos representó a la gente de Salta? Creo que no. Por favor dejemos de reaccionar estúpidamente con toda esta agresión que en estos días se suma una tras otra, haciéndonos creer que Salta es una provincia retrógrada porque cree, si la fe ha sido siempre el impulso del progreso”, manifestó.

"No reaccionemos así, aprendamos a defender la dignidad de un pueblo que por ser creyente es un pueblo de pie y por ser creyente sabe recibir con elegancia a la gente, pero espera ser tratado de la misma manera", concluyó.+