Traslado de los restos del Padre Alfredo Trusso
Jueves 11 Oct 2018 | 10:14 am
Buenos Aires (AICA):
El próximo domingo 14 de octubre, a las 12, el arzobispo de Buenos Aires, Card. Mario A. Poli, presidirá una celebración eucarística en la parroquia de Todos los Santos y Ánimas (Otero 179), con motivo del traslado e inhumación en el atrio del templo parroquial de los restos de Mons. Alfredo Trusso, cotraductor de “El libro del pueblo de Dios. La Biblia” quien fue durante 46 años párroco de esta comunidad.
El próximo domingo 14 de octubre, a las 12, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, presidirá una celebración eucarística en la parroquia de Todos los Santos y Ánimas (Otero 179, barrio Chacarita), con motivo del traslado e inhumación en el atrio del templo parroquial de los restos de monseñor Alfredo Bernardo Trusso, quien desde 1959 fue durante 46 años párroco de esta comunidad.

La Comunidad parroquial de Todos los Santos y la Fundación Palabra de Vida, organizadoras de los actos, invitaron a los feligreses a asistir al homenaje a quien por tantos años los acompañó como padre y maestro de la fe y los alimentó con los sacramentos de la Iglesia.

El Padre Trusso, como se lo conocía, cotraductor de “El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia” y vicepresidente por 30 años de la Fundación Palabra de Vida, que puso al alcance de todos la Sagrada Escritura en un lenguaje propio de los países rioplatenses, falleció el 29 de enero de 2006 a los 84 años, y fue enterrado en el Cementerio de la Chacarita. En su testamento había expresado un especial pedido de ser sepultado en la parroquia de Todos los Santos y Ánimas, pedido que ahora se cumple, a 12 años de su muerte.

Monseñor Alfredo Bernardo Trusso
Nació en Buenos Aires el 19 de septiembre de 1921 y fue ordenado sacerdote por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Santiago Luis Copello, en la catedral porteña, el 22 de septiembre de 1945. Tras permanecer casi dos años en la parroquia Santa Julia, fue enviado a perfeccionar sus estudios en Roma. A su regreso, el 24 de junio de 1950 el cardenal Copello lo nombró párroco de Todos los Santos y Ánimas, donde permaneció hasta el 28 de abril de 1996. El 8 de marzo de 1991 el entonces arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Quarracino, le entregó el título de Prelado de Honor de Su Santidad y el tratamiento de "monseñor", con que lo distinguió el papa Juan Pablo II.


Mons. Alfredo Bernardo Trusso

La renovación litúrgica
Enrolado en el movimiento de renovación litúrgica que encabezaba en nuestro país el obispo monseñor Enrique Rau, a comienzos de 1951, es decir, pocos meses después de su llegada a la parroquia, recibió con alegría la noticia de que Pío XII autorizaba el nuevo ritual de la restauración de la Vigilia Pascual según el rito primitivo.

Con la dirección de monseñor Rau en 1957 redactó gran parte del “Directorio Litúrgico Pastoral para la participación activa de los fieles en la celebración de la misa”.

También preparó y editó varios libros para la participación del pueblo en la Eucaristía, entre ellos “Padre Santo” y “Vayamos a la Mesa”, destinados a impulsar y orientar dicha participación y que tuvieron amplia difusión. Fue en ese mismo año 1957 -siete años antes del Concilio Vaticano II-, que en el templo parroquial de Todos los Santos y Ánimas comenzó a celebrarse la misa “de cara al pueblo”.

El Libro del Pueblo de Dios
Paralelo al movimiento litúrgico corría el movimiento bíblico que promovía mayor profundidad en el estudio de la Sagrada Escritura y la lectura popular de la Biblia, tarea que contó con la adhesión de monseñor Trusso. Eso y la introducción de la lengua vulgar en las celebraciones litúrgicas y en la proclamación de la Palabra de Dios fueron el acicate para la obra más importante del trabajo del padre Trusso: la versión argentina de la Biblia, conocida con el nombre de “El Libro del Pueblo de Dios”.

Esta tarea, que le llevó más de 20 años, la realizó junto con el presbítero Armando J. Levoratti y la colaboración de otros sacerdotes y laicos. Para poder difundir mejor esta versión de la Biblia en un lenguaje adaptado a la manera de hablar rioplatense, por iniciativa y con el decidido apoyo de monseñor Desiderio Elso Collino, obispo de Lomas de Zamora, se creó en 1976 la Fundación Palabra de Vida, de la que monseñor Trusso fue uno de los miembros fundadores.

A pedido de monseñor Jorge Kemerer SVD, obispo de Posadas, iniciador en la Argentina de las celebraciones sin sacerdote y propulsor de ellas en el Concilio Vaticano II, escribió un libro titulado “Reunidos en nombre del Señor”–Celebraciones dominicales y festivas donde no hay sacerdote-. También publicó mediante la Fundación Palabra de Vida muchos libros sencillamente presentados pero de un gran contenido pastoral.


Alfredo Trusso y Armando J. Levoratti

Pastor de su grey y sensibilidad social
Como párroco, monseñor Trusso fue un verdadero pastor de su comunidad parroquial. Caminó su barrio visitando enfermos, compartiendo comidas en las casas y en los acontecimientos familiares. Acompañó a las familias en los velatorios, jugó con los niños de la iniciación cristiana que él mismo les daba. Durante más de diez años acompañó la visita de la imagen de la Virgen de Luján por las casas del barrio donde presidió las celebraciones de la Palabra y se solidarizó con los más pobres de su feligresía y de la vecindad.

Presidió la “Obra Social Estela Picasso”, que construyó 42 viviendas para familias necesitadas del barrio. Era notable su interés por la Catequesis de Adultos, por la preparación para el Bautismo y por los encuentros de preparación al matrimonio.

Nunca improvisaba sus homilías y siempre las hacía comentando el texto bíblico. La edición de sus Homilías lo confirma.

Sus últimos siete años de vida los dedicó a los pobres, en especial a las enfermas del Hospital Neuropsiquiátrico Braulio A. Moyano, a quienes les brindó todo su amor. Una de sus frases predilectas era: “El que no vive para servir no sirve para vivir”.+