El Seminario Interdiocesano “La Encarnación” celebró su fiesta patronal
Martes 26 Mar 2019 | 09:07 am
Resistencia (Chaco) (AICA):
El Seminario Interdiocesano “La Encarnación” con sede en Resistencia, celebró el 24 de marzo su fiesta patronal en honor al misterio de la Encarnación del Señor. La Eucaristía estuvo presidida por el arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Alfredo Dus.
El Seminario Interdiocesano “La Encarnación” con sede en Resistencia, celebró el 24 de marzo su fiesta patronal en honor al misterio de la Encarnación del Señor.

Los festejos comenzaron a las 19 con la celebración de la Eucaristía, presidida por el arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Alfredo Dus, y animada por el Equipo de Liturgia y el Ministerio de música del seminario.

Además de los presbíteros y seminaristas de la casa, participaron también familiares, empleados, docentes, colaboradores y amigos del seminario.



En su homilía, monseñor Dus compartió una reflexión sobre el misterio celebrado, vinculando el mensaje del Evangelio propio de la solemnidad, con la ubicación y la enseñanza del Concilio Vaticano II respecto a la Virgen María en el misterio de Cristo y de la Iglesia.

En ese sentido, el prelado describió a la Madre del Señor como un miembro más en el pueblo de los bautizados, subrayando que se trata de un miembro totalmente distinguido, por su escucha atenta y por su docilidad valiente a la voluntad de Dios.



En ese marco, monseñor Dus recordó al teólogo suizo Hans Urs Von Balthasar, refiriéndose a la conveniente y necesaria vinculación armónica entre el modelo petrino y el modelo mariano de la Iglesia, e invitó a todos, especialmente a los seminaristas, a imitar a la Madre de Jesús, que “con un corazón puro y libre, se puso a disposición del Señor en la normalidad y exigencias propias de la vida cotidiana”.

En un clima de familia, sereno y alegre, toda la Comunidad de “La Encarnación”, renovó el compromiso de continuar escuchando y configurando su vida de acuerdo al Evangelio, en vistas al servicio ministerial en el Pueblo de Dios.+