Mons. Lozano explica cómo “apropiarse de la Pascua”
Miercoles 24 Abr 2019 | 08:19 am
San Juan (AICA):
“Para ‘apropiarnos de la Pascua’ y lograr que sea una experiencia vital es necesario dar lugar a que algo nuevo pueda suceder. No más de lo mismo, o lo ya conocido que no nos satisface en plenitud. Estamos llamados e invitados a resucitar también nosotros. Vos, yo, tu familia, tus amigos…”, afirmó el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Eduardo Lozano, en su columna semanal.
El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Eduardo Lozano, afirmó que durante la reciente Cuaresma se rezó, siguiendo la catequesis de Francisco, para reconocer que “la creación entera está esperando ser liberada de la corrupción, del despojo, del consumismo voraz que arrasa con los bosques, depreda los mares, contamina el aire y desertifica los suelos”.

“No habrá mundo nuevo sin corazones nuevos que busquen la justicia y la paz. El universo entero está llamado a ser parte de la vida nueva del Resucitado”, sostuvo en su columna semanal.

El prelado consideró que “para ‘apropiarnos de la Pascua’ y lograr que sea una experiencia vital es necesario dar lugar a que algo nuevo pueda suceder. No más de lo mismo, o lo ya conocido que no nos satisface en plenitud. Estamos llamados e invitados a resucitar también nosotros. Vos, yo, tu familia, tus amigos…”

“El camino es dar cabida en nuestro corazón al amor. Durante la Última Cena Jesús lavó los pies a los discípulos y les dijo: ‘Serán felices si sabiendo esta cosas las practican’. Incluso afirmó ‘en esto todos sabrán que son mis discípulos, en el amor que se tengan unos a otros’”, recordó.



“Podemos pensar las mejores estrategias misioneras, que si no profundizamos en el amor mutuo y especialmente a los pobres no somos más que ‘una campana que resuena o un platillo que retiñe’. Sin amor la misión es apenas una propaganda proselitista”, advirtió.

Monseñor Lozano subrayó que “por el Bautismo somos hechos de verdad (y simultáneamente) hijos de Dios y hermanos de todos. Por eso uno de los signos fuertes de la Pascua es el agua bendita con la que nos hacemos la señal de la cruz para renovar la alegría de pertenecer a la familia de la Iglesia”.

“El papa Francisco en la exhortación apostólica sobre los jóvenes expresa de modo contundente una convicción: ‘¡Jesús vive! y te quiere vivo’. Y leélo como para vos. A vos el Resucitado te quiere regalar su plenitud. ¡Feliz Pascua de la Vida nueva!”, concluyó.+