Solidaridad y esperanza, pide Cáritas Latinoamérica para la región
Martes 29 Oct 2019 | 10:32 am
Roma (Italia) (AICA):
“Nuestros pueblos están sí desgarrados pero no abatidos, sufridos pero no deprimidos”, subrayó Cáritas Latinoamérica y el Caribe en un comunicado, firmado por su presidente, el arzobispo de Maracaibo, monseñor José Luis Azuaje, y titulado “Solidaridad y esperanza: tiempo de abrir caminos a la justicia y la paz” en el que expresa que “en tiempos difíciles la fraternidad nos hace reconocer como latinoamericanos en camino de la construcción de la justicia y de la paz”.
“Nuestros pueblos están sí desgarrados pero no abatidos, sufridos pero no deprimidos”, subrayó Cáritas Latinoamérica y el Caribe en un comunicado, firmado por su presidente, el arzobispo de Maracaibo, monseñor José Luis Azuaje, y titulado “Solidaridad y esperanza: tiempo de abrir caminos a la justicia y la paz”

Ante la coyuntura que viven muchos países latinoamericanos, el comunicado de Cáritas de América Latina, fechado el 26 de octubre, expresa su deseo de “llamar la atención sobre tantas situaciones trágicas y dolorosas, algunas de las cuales aparecen en el foco mediático actual, y sobre tantas otras que siguen siendo urgentes y desafiantes pero han dejado de ser noticia”.

Situaciones trágicas y dolorosas
“Sentimos especial dolor por los sufrimientos debido a situaciones problemáticas que padecen algunos de nuestros pueblos de la región, como es el caso de Chile, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Puerto Rico, Haití, Honduras y Nicaragua, entre otros y solo para citar algunos”, acota.

A todo ello se le suma la imposición de ‘caminos democráticos’ de ciertas ideologías que “han perdido sus valores y se erigen hoy como paladines de un poder hegemónico, utilizando a los pobres y sus comunidades como medios para lograr fines políticos”. Esto en clara referencia a las recientes elecciones en Bolivia y a los gobiernos tiránicos de Venezuela y Nicaragua.

Y muestran su “solidaridad con todas aquellas personas, comunidades y pueblos enteros de nuestra Patria Grande que viven sumergidos en la pobreza, la inequidad, la exclusión y la indigencia, que viven descartados; y, también, con todos aquellos hermanos y hermanas que están trabajando decididamente por construir caminos de paz y de justicia para gestionar los conflictos y restablecer modos de convivencia que cuiden e integren a todos”.

Desgarrados pero no abatidos
“Nuestros pueblos están sí desgarrados pero no abatidos, sufridos pero no deprimidos”, es la consigna usada por Cáritas Latinoamérica y el Caribe para describir “la fe del santo pueblo de Dios, la fe de muchos, la inculturación de los misterios de Dios en la religiosidad popular de los pobres y sencillos de corazón” en medio de las duras circunstancias.

Además han expresado que esa fraternidad en tiempos difíciles “nos hace reconocer como latinoamericanos”, por tanto, “en el camino de la construcción de la justicia y de la paz, es imprescindible que las autoridades, los partidos políticos, la sociedad civil y sus organizaciones, los movimientos populares, las universidades e intelectuales, la ciudadanía organizada se encuentren en diálogos “abiertos y sinceros” para unir esfuerzos en la búsqueda

Diálogo entre actores sociales
Por otro lado, para construir la justicia y la paz, señalan la necesidad de que las autoridades, los partidos políticos, la sociedad civil y sus organizaciones, los movimientos populares, las universidades e intelectuales y la ciudadanía organizada “se encuentren en diálogos abiertos y sinceros que permitan aunar esfuerzos para la construcción de una sociedad que todos sientan como propia y para la cual todos busquen el bien común”.

Al mismo tiempo, remiten al papa Francisco para referirse a la necesidad de empezar por reconocer que es necesario “un cambio para enfrentar problemas comunes a todas las y los latinoamericanos y a toda la humanidad, de carácter global, que ninguno puede resolver por sí mismo” y presentan la encíclica Laudato

Cuatro tareas
Así, recuerdan las 4 tareas que el Santo Padre propone asumir a corto, mediano y largo plazo: Poner la economía al servicio de los pueblos, unir nuestros pueblos en el camino de la paz y la justicia, defender la madre tierra, hacer de la política un servicio a la vida y al bien común.

Además, la nota manifiesta que, como Cáritas de América Latina y El Caribe, se sienten “llamados a ser una presencia cercana, fraterna y animadora que acompaña esos caminos” y reiteran que seguirán trabajando “a pesar de las adversidades, sabiendo que Caritas es la caricia de la Madre Iglesia para con sus hijos e hijas”.

Y finalmente, invitan a decir juntos: “Ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez”.