Mons. Mestre: Adviento en clave de espera y esperanza
Miercoles 4 Dic 2019 | 08:15 am
Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA):
Al comenzar el tiempo litúrgico del Adviento, el domingo 1º de diciembre, el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, hizo alusión al texto evangélico de San Mateo con sus habituales tres puntitos: “En Dios está el sentido final y último de la vida y de la historia”. “Ustedes saben en qué tiempo [kairón] vivimos…” y “Algunos verbos de atención y movimiento”.
Al comenzar el tiempo litúrgico del Adviento, el domingo 1º de diciembre, el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, hizo alusión al texto evangélico de San Mateo con sus habituales tres puntitos: “En Dios está el sentido final y último de la vida y de la historia”. “Ustedes saben en qué tiempo [kairós] vivimos…” y “Algunos verbos de atención y movimiento”.

En Dios está el sentido final y último de la vida y de la historia
En el primer punto, el obispo se refirió al texto “apocalíptico” que pone “el acento en lo que ocurrirá al final de los tiempos, de la historia”. Una historia que se transita “desde la esperanza en la consumación final del Reino: Allí está el sentido final y último de la vida y de la historia”. Monseñor Mestre explicó que “ese es el horizonte de la vida del creyente, del que tiene fe”, porque la vida “no se resuelve solo en la dinámica de esta historia, sino que hay un proyecto trascendente”.

Ustedes saben en qué tiempo [kairós] vivimos…
Luego el obispo marplatense reflexionó con San Pablo y el tiempo: “Es evidente la riquísima significación que tiene para nosotros la palabra kairós especialmente en este tiempo de Adviento. El Señor nos regala el tiempo como una gran oportunidad para nuestra vida. En este transitar histórico y en clave de vida eterna. Entender el tiempo como espacio de Evangelio, de vida nueva, de cambio para bien, de conversión, de vivencia de los valores del Reino es lo que se impone detrás de la palabra Kairós”.



Algunos verbos de atención y movimiento
Al concluir, monseñor Mestre se detuvo “en una serie de verbos que marcan esta no pasividad: vengan, subamos, caminemos, despierten, abandonen, revístanse, velen, estén prevenidos y preparados”. Es decir, espera y esperanza activas, “estar alertas y atentos para ponerse en movimiento en lo que Dios muestre”. El Adviento es para poner en práctica estas virtudes y aunque “corremos el riesgo de no estar atentos y en movimiento con lo que realmente vale la pena”, monseñor Mestre pidió “que mirando nuestra vida seamos capaces de conjugar estos verbos en clave de una auténtica espiritualidad que se encarna en las realidades concretas de todos los días”.+