Mons. D’Annibale invita al compromiso de “estar siempre preparados”
Miercoles 4 Dic 2019 | 10:07 am
San Martín (Buenos Aires) (AICA):
En el comienzo del tiempo de Adviento, el obispo de San Martín, monseñor Miguel Ángel D’Annibale, compartió sus reflexiones sobre el Evangelio. “Nadie conoce el día ni la hora, entonces esto genera una manera de vivir, de estar siempre preparados, siempre dispuestos, para que nos encuentre listos para ir con Él”.
El obispo de San Martín, monseñor Miguel Ángel D’Annibale, reflexionó sobre el comienzo del tiempo de Adviento. “El Evangelio nos habla de esta espera del Señor. Comenzamos el tiempo del Adviento, en el que la Iglesia se dispone a recibir el don más grande que tenemos: Cristo, nuestro Señor”, señaló.

“El tiempo del Adviento prepara la Nochebuena, prepara el nacimiento de Jesús”, recordó, y aclaró que según está distribuido en la vida de la Iglesia “la primera parte del tiempo del Adviento nos hace mirar la segunda venida gloriosa del Señor; luego, la segunda parte del Adviento nos hace mirar la venida de Jesús en el presente, en el hoy de nuestras vidas; y ya finalizando el Adviento, miramos y contemplamos su llegada en Navidad. Por eso, en un mismo tiempo tenemos tres miradas, tres formas, tres espiritualidades unidas: el que va a venir, el que viene y el que vino”, detalló.

“Este domingo está más dedicado al que va a venir, mira esa segunda venida. Por eso el Evangelio que escuchamos dice: ‘Estén preparados, ustedes no saben el día ni la hora, ustedes no saben cuándo va a pasar esto’. Y debemos vivir con esa tensión de no saber cuándo. Por eso pone el ejemplo del Arca de Noé, y pone Jesús también el ejemplo del ladrón que va a robar a una casa”, destacó.

Finalmente, explicó que “la venida del hijo del hombre no sabemos cuándo será, nadie conoce el día ni la hora, entonces esto genera una manera de vivir, de estar siempre preparados, siempre dispuestos, para que nos encuentre listos para ir con Él”.

“El cristianismo es un encuentro con Cristo vivo, es un estilo de vida que nos invita a un compromiso constante con el presente para poder justamente, en ese compromiso con el hoy, esperar la venida del Señor, y para que cuando venga el Señor nos encuentre comprometidos con el presente, de manera tal que si nos encuentra comprometidos con el presente, podremos ir a compartir con Él para siempre esa vida que Él nos promete”, aseguró.+