Patriarcado caldeo: Una Navidad sobria y sin fiestas, por respeto a las víctimas
Jueves 5 Dic 2019 | 10:49 am
Bagdad (Irak) (AICA):
No habrá árboles de Navidad en las iglesias ni en los atrios de entrada, no se realizarán conciertos ni recepciones oficiales: será una Navidad sobria y sin momentos festivos públicos la que celebrará la Iglesia Caldea en Irak, país sacudido por las protestas y los enfrentamientos callejeros que causaron hasta ahora cientos de muertes en todo el país, pidió el patriarca caldeo cardenal Louis Raphael Sako, como signo de cercanía hacia las familias de las víctimas.
El patriarca caldeo Louis Raphael Sako pidió celebrar este año una “Navidad sobria”, sin celebraciones pública, como signo de cercanía con las familias de los fallecidos y heridos en las protestas y enfrentamientos callejeros que sacuden al país y causaron hasta ahora cientos de muertes.

“No habrá árboles de Navidad en las iglesias ni en los atrios de entrada, no se realizarán conciertos ni recepciones oficiales: será una Navidad sobria y sin momentos festivos públicos la que celebrará la Iglesia Caldea en Irak, solicitó el patriarca.

En particular, se cancelaron las tradicionales recepciones de las autoridades políticas y religiosas ante la sede del Patriarcado para intercambiar saludos con el patriarca y sus colaboradores. En la sede del Patriarcado, solo se llevarán a cabo momentos de oración e intercesión por las almas de las víctimas y para invocar el regreso de la Paz en todo el país.

El patriarca Sako –informan fuentes del patriarcado caldeo-, invita a destinar los recursos que se han ahorrado en instalar festones y decoraciones navideñas, a las donaciones a orfanatos y hospitales.

En los últimos días, en un texto publicado por el patriarcado caldeo, el patriarca Sako había manifestado que “lo que mueve las manifestaciones en curso desde hace casi dos meses en Irak y Líbano, que ven involucrados sobre todo a los jóvenes de ambos sexos, es el apego a la Patria, el deseo de ver los derechos humanos legítimos garantizados y que se ponga fin a la deriva del sectarismo, la exclusión social y la corrupción que dominan el país desde 2003 (año en que el régimen de Saddam Hussein fue derrocado por una coalición internacional liderada por Estados Unidos).