Marcha de la Esperanza: “Con Dios, siempre hay motivos”
Domingo 8 Dic 2019 | 11:18 am
Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA):
El sábado 7 de diciembre, al celebrar la 46° Marcha de la Esperanza ante miles de peregrinos que caminaron desde la gruta de Lourdes hasta la catedral de los santos Pedro y Cecilia, el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, expresó: ¨Con Dios, siempre hay motivos para la esperanza¨.
Miles de marplatenses participaron el sábado 7 de diciembre de la tradicional Marcha de la Esperanza, que desde hace 46 años se realiza en la diócesis, inaugurada por el cardenal Eduardo Pironio. Al celebrar la misa, el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, expresó: "Con Dios, siempre hay motivos para la esperanza".

La marcha de los fieles comenzó en la gruta de Lourdes y finalizó en la catedral de los santos Pedro y Cecilia. En su recorrido, los peregrinos acompañados por monseñor Mestre, se detuvieron en distintas parroquias de la ciudad para recibir el afecto y el apoyo de cada comunidad.

Al llegar a la catedral, el prelado marplatense celebró la Eucaristía, en la solemnidad de la Inmaculada Concepción, y dando inicio al Año Mariano para la diócesis, hizo referencia al lema convocante de este año: “Con María, servidores de la esperanza”.

En su homilía, monseñor Mestre hizo referencia al lema, explicándolo en tres puntos: “Con María”, “servidores” y “de la esperanza”.

“Con María caminamos”, comenzó. “Contamos con Ella en el camino de nuestra vida y hoy en esta marcha; siempre está presente en el camino de la vida. Pensamos en Luján, en Itatí y hoy, de manera particular, en Nuestra Señora del Valle al comenzar el Año Mariano y celebrar los 400 años de esta querida advocación. El Espíritu Santo que hace fecunda a la Virgen es el mismo de Pentecostés; es el mismo Espíritu que nos hace fecundos ahora”.

En el segundo punto, se refirió primero a María como “servidora del Señor”, y luego, “con Ella nosotros somos también los servidores de Dios. Comprometidos a dar testimonio de nuestra fe cristiana, saliendo de sí y acercándonos a todos, especialmente a los más pobres, desamparados y necesitados; a los vulnerables y desprotegidos. Ser servidores es acercarse y escuchar. Servidores del Señor para servir a nuestros hermanos”.

Finalmente, monseñor Mestre habló de la esperanza: “No temas porque no hay nada imposible para Dios”, dijo al recordar las palabras del ángel en la Anunciación. “Estas son palabras de esperanza que se hacen patentes y se actualizan en el nacimiento del Salvador. Tenemos esperanza porque sabemos que el Señor está en medio nuestro, porque constantemente viene a nuestro encuentro y de forma particular en esta Navidad”.

“En medio de las dificultades, los problemas y las crisis hay motivo para la esperanza porque Dios habita en medio de su pueblo. En medio de la pobreza, falta de trabajo, dificultades familiares hay motivos para la esperanza porque el Señor está presente animando y dando fuerzas para luchar por la fe, el trabajo, la educación y los valores más profundos de la vida”, concluyó.+