Cónclave: Acondicionan la Capilla Sixtina para el cónclave
Jueves 7 Mar 2013 | 11:52 am
Buenos Aires (AICA):
La Capilla Sixtina cerró sus puertas al público desde este martes, 5 de marzo para iniciar los preparativos del próximo cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI. El portavoz vaticano, padre Federico Lombardi SJ, refiriéndose a los trabajos de acondicionamiento de la Capilla Sixtina señaló que se trabaja en la elevación del suelo, la colocación de las tarimas, la opacidad de las ventanas y la instalación de las dos estufas para la votación. También se procedió a borrar el escudo del Pontífice emérito que se halla en los jardines vaticanos y es visible desde la cúpula de la basílica vaticana.
La Capilla Sixtina cerró sus puertas al público desde este martes, 5 de marzo para iniciar los preparativos del próximo cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI. El portavoz vaticano, padre Federico Lombardi SJ, refiriéndose a los trabajos de acondicionamiento de la Capilla Sixtina señaló que se trabaja en la elevación del suelo, la colocación de las tarimas, la opacidad de las ventanas y la instalación de las dos estufas para la votación. También se procedió a borrar el escudo del Pontífice emérito que se halla en los jardines vaticanos y es visible desde la cúpula de la basílica vaticana.

Asimismo, según indica un comunicado de los museos vaticanos, no será posible por parte del público visitar en este período los apartamentos Borgia y la colección de arte religioso moderno.

Los 115 cardenales electores que se reunirán en el cónclave para elegir al nuevo Papa votarán frente al fresco pintado por Miguel Ángel en la pared del altar de la Capilla Sixtina y titulado Juicio Universal, que muestra a Cristo representado en el instante que precede a la emisión del veredicto del Juicio.

La Capilla Sixtina
La Capilla Sixtina debe su nombre al papa Sixto IV della Rovere, Pontífice desde 1471 hasta 1484, quien hizo reestructurar la antigua Capilla Magna entre el año 1477 y el 1480.

La decoración, del siglo XV, fue realizada por un equipo de pintores formado originariamente por Pietro Perugino, Sandro Botticelli, Domenico Ghirlandaio, Cosimo Rosselli, coadyuvados por sus respectivos talleres y por algunos de sus colaboradores entre los que destacan Biagio di Antonio, Bartolomeo della Gatta y Lucas Signorelli.

Así, en las paredes se pintaron falsas cortinas, las Historias de Moisés y de Cristo y los retratos de los Pontífices. Además, sobre la bóveda, Pier Matteo d'Amelia pintó un cielo estrellado. La realización de los frescos comenzó en 1481 y concluyó en 1482.

De esta época también datan el tranqueo, el coro, y el escudo pontificio encima de la puerta de entrada. El 15 de agosto de 1483 Sixto IV consagró la nueva capilla a la Asunción de la Virgen y la dedicó a ella.

La reforma de Miguel Ángel en 1508

Ya en el siglo XVI, Julio II della Rovere (Pontífice desde 1503 hasta 1513) y sobrino de Sixto IV, decidió modificar parcialmente la decoración de ésta, confiando el encargo a Miguel Ángel en 1508, quien pintó la bóveda y los lunetos, en la parte alta de las paredes. En octubre de 1512 el trabajo había terminado y el día de Todos los Santos, inauguró la Sixtina con una Misa solemne.

En los nueve recuadros centrales se hallan representadas las Historias del Génesis, desde la Creación hasta la Caída del hombre, el Diluvio y el nuevo renacer de la humanidad con la familia de Noé.

Hacia fines de 1533 Clemente VII de Medici (Pontífice desde 1523 hasta 1534) encargó a Miguel Ángel que modificara una vez más la decoración de la Sixtina pintando en la pared del altar el Juicio Universal, fresco en el que el artista quiso representar el retorno glorioso de Cristo a la luz de los textos del Nuevo Testamento.

Miguel Ángel inició la grandiosa obra en 1536 y la concluyó en el otoño de 1541. Entre 1979 y 1999, los frescos de la Capilla Sixtina fueron restaurados completamente.+