Incendian y profanan una capilla en La Cumbre
Jueves 20 Jun 2013 | 10:46 am
La Cumbre, Córdoba (AICA):
El obispado de Cruz del Eje denunció que el martes 18 de junio hubo un incendio y profanación de la capilla Virgen de Fátima, perteneciente a la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en localidad cordobesa de La Cumbre. El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, advirtió que se profanó “el Santísimo Sacramento, destruyendo y quemando, a su vez, el sagrario y la sacristía, que guarda los ornamentos sagrados para la celebración eucarística, dañando también la imagen de la Santísima Virgen y otros sectores del edificio”. El prelado emitió un decreto solicitando a las comunidades diocesanas realizar actos de desagravios, especialmente la participación en la misa y la adoración eucarística, para “reparar el ultraje cometido con el Cuerpo y la Sangre del Señor”.
El obispado de Cruz del Eje denunció que martes 18 de junio hubo un incendio y profanación de la capilla Virgen de Fátima, perteneciente a la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en localidad cordobesa de La Cumbre.

La Policía y la Fiscalía de la Provincia se encuentran trabajando en el caso.

El presbítero Hugo Rizzo, bajo cuya jurisdicción está el templo profanado, se encontraba de viaje y al momento de tomar conocimiento del suceso regresó a su parroquia.

El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera emitió un decreto solicitando a las comunidades diocesanas realizar actos de desagravios, especialmente la participación en la misa y la adoración eucarística, para “reparar el ultraje cometido con el Cuerpo y la Sangre del Señor”.

El prelado advirtió que se profanó “el Santísimo Sacramento, destruyendo y quemando, a su vez, el sagrario y la sacristía, que guarda los ornamentos sagrados para la celebración eucarística, dañando también la imagen de la Santísima Virgen y otros sectores del edificio”.

“La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucarístico. Jesús nos espera en este sacramento del amor. No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación llena de fe y abierta a reparar las faltas graves y delitos del mundo. No cese nunca nuestra adoración”, recordó citando al beato Juan Pablo II.

También invitó a los cristianos a “rezar por aquellos que han cometido este triste acto, por su conversión y salud espiritual, respondiendo al mandato del Señor Jesús de rezar por nuestros enemigos”.+