Lunes 10 de agosto de 2020

Vaticano aprobó un Año Santo Jubilar para el "Santo Grial" de Valencia

  • 2 de octubre, 2014
  • Valencia (España)
La Santa Sede aceptó que Valencia pueda tener un Año Santo Jubilar cada 5 años en conmemoración del Santo Cáliz de la Última Cena, que se venera en la catedral valenciana, según un documento firmado por el cardenal Mauro Piacenza, penitenciario mayor de la Penitenciaría Apostólica. De igual manera la Santa Sede aprobó, por primera vez, el texto de la misa del Santo Cáliz que "podrá ser celebrada en todas las iglesias en los días autorizados y el día de la fiesta anual", el último jueves de octubre. El documento está firmado por el cardenal Antonio Cañizares, con fecha de 22 de agosto de 2014, siendo prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Se trata, así, de una de las últimas disposiciones firmadas por el purpurado antes de ser nombrado arzobispo de Valencia por el papa Francisco el pasado 28 de agosto, según fuentes del arzobispado.
La Santa Sede aceptó que Valencia pueda tener un Año Santo Jubilar cada 5 años en conmemoración del Santo Cáliz de la Última Cena, que se venera en la catedral valenciana, según un documento firmado por el cardenal Mauro Piacenza, penitenciario Mayor de la Penitenciaría Apostólica.

De igual manera la Santa Sede aprobó, por primera vez, el texto de la misa del Santo Cáliz que "podrá ser celebrada en todas las iglesias en los días autorizados y el día de la fiesta anual", el último jueves de octubre. El documento está firmado por el cardenal Antonio Cañizares, con fecha de 22 de agosto de 2014, siendo prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Se trata, así, de una de las últimas disposiciones firmadas por el purpurado antes de ser nombrado arzobispo de Valencia por el papa Francisco el pasado 28 de agosto, según fuentes del arzobispado.

De esta manera, con el Año Santo Jubilar -tiempo especial de gracia, durante el cual es posible obtener una indulgencia plenaria para la remisión de la pena temporal por los pecados-, los fieles y peregrinos pueden ganar el Jubileo, una vez cumplidas las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.

Camino de peregrinación
El arzobispado de Valencia estudia las posibles vías de peregrinación desde los Pirineos en el Año Jubilar siguiendo el posible recorrido del cáliz.

Algunos textos dan fe de su existencia desde el siglo III, cuando el papa Sixto II encomendó a su diácono San Lorenzo que lo ocultase de la persecución a la que el emperador Valeriano estaba sometiendo a los cristianos. Comenzaba entonces un periplo que condujo el Santo Cáliz desde Roma a los Pirineos pasando por Zaragoza y Barcelona para acabar definitivamente en la Catedral de Valencia.

Durante la mayor parte del tiempo, la reliquia, una de las más valiosas para el cristianismo, pasó absolutamente desapercibida como consecuencia del celo de sus custodios para que no fuera víctima del saqueo. Sólo unos pocos escritos documentaron su presencia en uno u otro inventario.

Ahora, casi 2.000 años después, el Vaticano quiere sacar definitivamente del olvido la copa que supuestamente utilizó Jesús durante la Última Cena en Jerusalén. Para ello, el Papa concedió el Año Jubilar para el Santo Cáliz de Valencia cada lustro, lo que permitirá ubicar a la ciudad del Turia como un nuevo centro de peregrinación internacional.

El "Santo Grial" de Valencia
El cáliz, que la tradición aragonesa identifica con el Santo Grial, se conserva en el museo de la catedral de Valencia y consta de dos piezas:

Una copa tallada a partir de una piedra de calcedonia, de 7 cm de altura y 9,5 de diámetro. El arqueólogo Antonio Beltrán fechó la talla de la copa superior en torno al siglo I.

Un pie con asas que habría sido añadido posteriormente. El pie consta de una columna central hexagonal con una tuerca redonda al medio y terminada en dos pequeños platos, uno donde se apoya la copa superior y otro en la parte inferior que sostiene el pie. Las asas tienen forma de serpiente, con sección también hexagonal.

La base, de forma elíptica, es de calcedonia y contiene 28 pequeñas perlas, dos rubíes y dos esmeraldas, todo ello guarnecido en oro.

En los viajes realizados a Valencia por los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI usaron este cáliz al celebrar sus misas multitudinarias. +