Lunes 10 de agosto de 2020

El Papa convocó a los budistas a sembrar juntos semillas de paz, curación y esperanza en Myanmar

  • 29 de noviembre, 2017
  • Yangon (Myanmar)
En el marco de la visita que el papa Francisco está realizando en la República de Myanmar, el pontífice mantuvo hoy un encuentro con el Consejo Supremo Sangha budista de Myanmar en el Kaba Aye Center, el templo más venerado de Asia sur-oriental en la ciudad de Yangón.
En el marco de la visita que el papa Francisco está realizando en la República de Myanmar, el pontífice mantuvo hoy un encuentro con el Consejo Supremo Sangha budista de Myanmar en el Kaba Aye Center, el templo más venerado de Asia sur-oriental en la ciudad de Yangón.

El Santo Padre fue recibido por el ministro para los Asuntos Religiosos y Culturales, Thura Aung Ko, y por el presidente del Comité de Estado Sangha Maha Nayaka, Bhaddanta Kumarabhivamsa.

En su discurso Francisco subrayó que "las heridas causadas por los conflictos, la pobreza y la opresión persisten, y crean nuevas divisiones", y animó a "jamás resignarnos frente a estos desafíos". Sobre las bases de nuestras respectivas tradiciones espirituales, sabemos que existe un camino que nos permite avanzar, que lleva a la curación, a la mutua comprensión y al respeto. Un camino basado en la compasión y en el amor", dijo el Papa

"El gran desafío de nuestros días -señaló el Santo Padre a los budistas- es el de ayudar a las personas a que se abran a la trascendencia. A que sean capaces de mirar en su interior y de conocerse a sí mismas de manera que puedan reconocer la interconexión recíproca con los demás. Darse cuenta de que no podemos permanecer aislados los unos de los otros", y exhortó a "superar todas las formas de incomprensión, de intolerancia, de prejuicio y de odio".

Sobre el modo en que podemos lograrlo, Francisco hizo presente las orientadoras palabras de Buda: Cconquista al hombre airado mediante el amor; conquista al hombre de mala voluntad mediante la bondad; conquista al avaro mediante la generosidad; conquista al mentiroso mediante la verdad" y comparó esta sabiduría con la de san Francisco de Asís.

"Que esta sabiduría -indicó Francisco- siga animando todos los esfuerzos que se realizan para promover la paciencia y la comprensión, y para curar las heridas de los conflictos que a lo largo de los años han dividido a personas de distintas culturas, etnias y convicciones religiosas" y añadió que "estos esfuerzos" no son sólo prerrogativas de los líderes religiosos, ni competencia exclusiva del Estado. Sino que compete también a "la sociedad en su conjunto", la tarea de superar el conflicto y la injusticia.

Por último Francisco animó a que "los budistas y los católicos caminemos juntos a lo largo de este sendero de curación, y trabajemos hombro con hombro por el bien de cada uno de los habitantes de esta tierra".+

» Texto completo del discurso