Martes 29 de septiembre de 2020

Mons. Frassia: "La fe no es excusa, comprometámonos más"

  • 13 de noviembre, 2019
  • Avellaneda (Buenos Aires) (AICA)
Reflexión del obispo de Avellaneda-Lanús

El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, reflexionó sobre el Evangelio del domingo, que tiene su centro en la vida eterna. “Ciertamente, no lo sabemos por la experiencia humana pero sí lo sabemos por experiencia de la fe”, señaló.



“La fe es algo que no se inventa. La fe asiente algo que es cierto, que es verdadero y donde uno pone el consentimiento”, destacó el prelado y agregó: “Nosotros no inventamos a Dios, no inventamos a Jesucristo; es un hecho histórico, es real y en este Jesús, el Mesías, creemos por la fe que es el Hijo de Dios y el Hijo de María Virgen”.



“Por eso, la fe nos hace ver más profundamente lo que es objetivo. No es simulado, no es inventado, no está ‘creado’ porque tenemos miedo y por eso inventamos sino que, de alguna manera, el que tiene fe cierta afirma algo que es verdadero”, continuó.



“En segundo lugar: hay resurrección, hay vida eterna. Para nosotros, Cristo nos perdonó el pecado y nos levantó el peso de la muerte; ya la muerte no tiene la última palabra, la última palabra es resurrección y la primera es vida. Vida y resurrección”, afirmó.



Al respecto, aclaró: “No sabemos cómo vamos a estar. Ciertamente que nuestro cuerpo se va a degradar y se va a deteriorar totalmente, pero por el espíritu y en el espíritu nosotros vamos a vivir en Dios. Por eso se lo llama Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob; vivieron en distintos tiempos y sin embargo Dios es Dios de los vivientes. Quien cree en Él no quedará confundido”.



Dirigiéndose a los fieles, recordó que “si creemos en la vida eterna, si creemos en la resurrección, esto no es excusa para que no nos comprometamos con nuestra realidad temporal. Al contrario: cuanta más fe tenga uno, más comprometido tiene que estar en las realidades temporales, realidades del tiempo”.



“La presencia de Dios nos humaniza, nos responsabiliza, nos hace tomar conciencia del servicio, de la entrega, de la docilidad, del respeto, del amor hacia los demás. Tener fe no es una excusa para olvidarnos de los pobres. Tener fe no es una excusa para no respetar a los demás. Tener fe no es una excusa para dejar de lado y vivir de un modo indiferente. El que tiene fe se tiene que comprometer a las cosas mucho más. Así tenemos que vivir, ya como resucitados; pero tenemos que estar preparándonos para el cielo”, concluyó, y exhortó: “Tengamos fe, creamos en la resurrección, pero comprometámonos más aquí y ahora”.+