Miércoles 15 de julio de 2020

Madres de presos políticos continúan su reclamo en Nicaragua: Solidaridad de la Iglesia

  • 22 de noviembre, 2019
  • Managua (Nicaragua) (AICA)
El Pbro. Edwin Román y un grupo de madres de presos políticos desarrollan una huelga de hambre

El templo de San Miguel Arcángel, en Masaya, Nicaragua, se convirtió hace ya nueve días en una cárcel para su párroco, presbítero Edwin Román, y para un grupo de madres de presos políticos que desarrollan allí una huelga de hambre con el objetivo de lograr la libertad de sus hijos.



Allí, sufren el asedio y la intimidación por parte de la policía leal al régimen del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, situación ante la que se manifiestan dentro de la iglesia mediante diferentes mensajes.



Entre otras cosas, el asedio ha dejado sin agua y luz a quienes están dentro de la iglesia. No obstante, a pesar de la notoriedad que está teniendo lo que sucede en este templo, también hubo situaciones complejas en otros lugares como la propia catedral de Managua, sitio donde hace poco golpearon a un sacerdote y una monja.



Preocupación y jornada de oración

Desde fieles que se congregaron fuera del templo hasta declaraciones del arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, muchas fueron las manifestaciones de apoyo, solidaridad y oración, aunque también limitadas por el accionar de la policía orteguista. Los manifestantes cuentan además con el continuo seguimiento del obispo auxiliar de Managua, ahora fuera de Nicaragua, monseñor Silvio José Báez.



Incluso la Conferencia Episcopal de Nicaragua se expresó a través de un comunicado en el que se solidarizan con lo que acontece en la iglesia de San Miguel Arcángel, al tiempo que expresó su profunda preocupación por las “agresiones físicas contra algunos consagrados, el acoso, asedio e irrespeto contra la catedral metropolitana y otros templos”.



“Exhortamos a los responsables de estos asedios para que depongan su postura. Es demasiado el dolor que han sufrido los nicaragüenses. Las familias que se encuentran asediadas cargan con doble sufrimiento: la falta de libertad de sus familiares encarcelados y, ahora, el estado de sitio que atenta contra sus vidas. Pedimos al gobierno que escuche sus peticiones, que a la vez son sus derechos”, expresan los obispos.



El jueves 21 de noviembre se llevó una jornada de oración y reparación en la arquidiócesis de Managua, convocada por el arzobispado con la afirmación: “La primera que quiere la paz es la Iglesia”. “Ofrezcamos libre y voluntariamente como ofrenda de amor, un acto de penitencia al Dios padre de las misericordias”, animaron.



Al momento, continúan en el templo las madres junto con el padre Edwin, cuyo estado de salud había trascendido como delicado, firmes en sus reclamos, pero más firmes en la fe.+