Sábado 15 de agosto de 2020

Los obispos celebraron la solemnidad de la Inmaculada Concepción

  • 9 de diciembre, 2019
  • Buenos Aires (AICA)
Los prelados dieron inicio al Año Mariano Nacional

El domingo 8 de diciembre, los obispos argentinos celebraron la solemnidad de la Inmaculada Concepción en sus respectivas diócesis. Asimismo, los prelados dieron inicio al Año Mariano Nacional que se extenderá hasta el 8 de diciembre de 2020, con motivo de los 400 años del hallazgo de la sagrada imagen de la Virgen del Valle en Catamarca.



En sus homilías, los obispos expresaron:



Buenos Aires – Cardenal Mario Aurelio Poli

“¡Feliz día de la Inmaculada Concepción, de nuestra Madre cuyo seno se convirtió en un sagrario, prestando su cuerpo donde Jesús se encarnó para la salvación de toda la humanidad!... María, como siempre, nos convoca a ser generosos, solidarios, nobles de corazón y humildes, como ella”.



Corrientes – Monseñor Andrés Stanovnik OFMCap

“Gracias a esa respuesta firme y total de María a Dios, el mal no tiene futuro. Ella es ahora esperanza segura, porque Dios la hizo Puerta del Cielo para que él pudiera bajar y hacerse peregrino con nosotros, para que nosotros podamos subir con él a la patria del cielo para la cual fuimos creados (…) El deseo de María, Madre del pueblo, madre de hijos y de hermanos, coincide con el deseo de su hijo Jesús, quien nos revela cuál es la voluntad del Padre: vivir como hijos de Dios y hermanos entre todos”. » Texto completo de la homilía



La Plata – Monseñor Víctor Manuel Fernández

“Ella es la Inmaculada, es decir, libre de toda mancha de odio, de egoísmo, de mentira, de vanidad. Tan bella que es inimitable. Pero podemos contemplarla, disfrutar de su belleza. Y como es la Purísima, también es pura compasión, pura misericordia, pura ternura. Entonces podemos ponernos en sus manos, o mejor, en su corazón, y recuperar las fuerzas para seguir caminando, para seguir luchando, para seguir amando”.



Rosario – Monseñor Eduardo Eliseo Martín

“Queremos comenzar a vivir el Año Mariano Nacional, un año en el cual queremos caminar de la mano de la Virgen. Ella como esperanza de nuestro pueblo, como vida dulzura y esperanza nuestra. El 8 de diciembre está ubicado en medio del Adviento y la Iglesia quiere honrar a la Virgen en su Inmaculada Concepción. Qué quiere decir María Inmaculada, que María ha sido preservada de la mancha del pecado original desde el mismo momento de su concepción”.



Tucumán – Monseñor Carlos Sánchez

“Damos inicio al Año Mariano Nacional, la presencia de María caminando con su pueblo. Asumamos el compromiso de ser una Argentina de hermanos, de crecer en una Argentina en paz, porque una Madre quiere que sus hijos crezcamos en armonía y en paz. Que podamos, como Ella, hacer la voluntad de Dios, especialmente viviendo el mandamiento del amor”.



Catamarca – Monseñor Luis Urbanc

“María es la Madre de todos, la que nos ayuda a superar las odiosas diferencias y a sabernos encontrar después de nuestros desencuentros y rabietas. Ella es la que nos acompaña en nuestras acciones de gracias por tantos y tan variados dones con los que Dios, Padre providente, nos bendice. Ella es la ‘Morenita’, la ‘Negrita’, la ‘Virgencita, la ‘Mama Achachita’, la ‘Virgen Gaucha’, la ‘Madre’, la ‘Señora’, la ‘Patrona’, la ‘Virgen’”.

 













Morón – Monseñor Jorge Vázquez

“La diócesis inicia un nuevo hito unido a su sínodo diocesano, procurando que María nos ayude a ser constructores de la cultura del encuentro, sin excluir a nadie, privilegiando a los más pobres, compartiendo el gusto y el gozo de ser Pueblo de Dios, portadores de la alegría del Evangelio”.



Gregorio de Laferrere – Monseñor Gabriel Barba

“Debemos aprender a ver, a mirar, reconocer e imitar estos caminos de fe, donde son maestros los pequeños y sencillos. Para muchos de nosotros esto significara una verdadera conversión espiritual dejando de lado modelos caducos para profundizar en una fe viva que se encarna en la historia que nos lleva a levantar la mirada hacia los que muchas veces ni siquiera miramos, y sin embargo nos van señalando el camino de Dios”.



Quilmes – Monseñor Carlos José Tissera

“Con vistas a esa maravillosa obra de salvación, María fue concebida sin pecado original. El pueblo cristiano hoy la celebra llenándola de flores y bendiciéndola con cantos de alegría; llevándola en procesión por las calles de pueblos y ciudades. Contempla en su tierna imagen la belleza y la ternura del amor de Dios que nunca abandona a su pueblo. Ese pueblo que muchas veces sufre la injusticia de la pobreza y de la desigualdad, de la persecución y de las guerras. Aun en medio de esos dolores, acude con esperanza a la Madre, con la certeza de que en ella encuentra consuelo y sanación de sus sufrimientos”.



San Martín – Monseñor Miguel Ángel D’Annibale

“Estamos en tiempo de esperanza porque nació Jesús en Belén y esperamos ansiosos ese nacimiento. Llegando a fin de año, con un poco de cansancio, renovamos esta esperanza en el nacimiento de Jesús. Y un Jesús que se hizo hombre en el seno de María, entonces esta esperanza de Jesús nos la regala su Madre (…) Dios intervino en la historia de la humanidad para preparar una madre, una mujer, una humilde servidora que estará limpia de todo pecado”.



Río Cuarto – Monseñor Adolfo Uriona FDP

“La Virgen María es la persona a la que Dios mismo adornó con la belleza más grande. La de ser Inmaculada, es decir haber sido colmada por la Gracia de Dios. En su Providencia el Hacedor de todas las cosas dispuso que una mujer, limpia de todo pecado, lo acogiese en este mundo y le diese un rostro humano. Por eso es la ‘llena de gracia’ la que vive la mayor plenitud que una persona pueda tener”. » Texto completo de la homilía

 













San Francisco – Monseñor Sergio Buenvanueva

“María es una presencia que busca hacerse visible y corporal: en una medalla, un rosario o una estampa en el auto. Basta solo mirarla. Si tuviera que formular un pedido delante de la Virgencita, pediría que cada una de nuestras familias le abra, sin miedo, la puerta de su hogar. Y le permita realizar lo que mejor sabe hacer: darnos a Cristo”. » Texto completo de la homilía

 













Goya – Monseñor Adolfo Canecín

“Queridos hermanos y amigos, estamos reunidos celebrando la Eucaristía, la misa, la Cena del Señor; distintas maneras de expresar la misma realidad (…) María aceptó ser la madre de Jesús reconociéndose la humilde servidora del Señor y vivió con plenitud hasta el extremo su condición de discípula, llevando a la práctica el estilo de su Hijo que no vino a ser servido sino a servir, por eso, durante este año mariano, con María queremos ser servidores de la esperanza”.



La Rioja – Monseñor Dante Braida

“María recibió la gracia de estar pura y limpia para recibir a Jesús y, de esta manera, ella pudo regalarnos a Jesús a todos nosotros. Este es un camino que tenemos que recorrer nosotros para estar limpios de faltas y de pecado. Y para eso necesitamos estar más unidos a Jesús para que nos vaya quitando lo que hay en nuestro corazón".



Orán – Monseñor Luis Antonio Scozzina OFM

“María escucha la voz del Señor en su vida, en un acontecimiento en Nazaret. Pero también es la que escucha la necesidad de su prima Isabel. María percibe la necesidad y sale al encuentro. María es también la mujer de la escucha cuando en las bodas de Caná percibe que esta nueva familia no tiene la plenitud para celebrar la vida. Ella es la que se anticipa, es la discípula que es capaz de hacer que otros puedan participar de la vida de Dios”.



San Luis – Monseñor Pedro Daniel Martínez Perea

“La Virgen María no tuvo el pecado original, es decir, que Jesús en su pasión mereció para la Virgen María que no fuera contaminada con el pecado original. El demonio va detrás de los descendientes de la Virgen para tentarlos y transformar las leyes y los pueblos así todos viven de manera contraria al plan divino. Por eso hay perpetua enemistad entre el demonio y Dios”.

 













Río Gallegos – Monseñor Jorge García Cuerva

“María pregunta, pregunta y pregunta, pero en algún momento recibe del ángel una categórica y fuerte respuesta: ‘No hay nada imposible para Dios’. Eso le abre a María un horizonte de grandes sueños, si no hay nada imposible para Dios, podemos seguir soñando un mundo mejor; podemos seguir soñando que el esfuerzo de cada uno de nosotros suma a la construcción del Reino, podemos seguir soñando en una sociedad para todos”.

 













Castrense – Monseñor Santiago Olivera

“Todo esto nos hace pensar en la figura de la Virgen María como Madre nuestra. Así como nuestra madre nos llamaba cada día alrededor de la mesa para compartir el pan, así también María nos llama siempre para compartir el Pan de la Eucaristía. Unido a este don eucarístico, el Espíritu también nos fortalece en el Sacramento de la Confirmación para que, como María, nos mostremos siempre dóciles y decir: ‘Hágase en mí según tu palabra’ al plan de Dios para nuestras vidas”. » Texto completo del mensaje. +