Sábado 28 de noviembre de 2020

Mons. Han Lim Moon: Creer, confiar en su amor y en su poder

  • 30 de marzo, 2020
  • San Martín (Buenos Aires)
En su reflexión para el quinto domingo de Cuaresma, el obispo auxiliar de San Martín, monseñor Han Lim Moon, se refirió a la salvación que Jesús ofrece a cambio de, simplemente, creer en Él.

En su reflexión para el quinto domingo de Cuaresma, el obispo auxiliar de San Martín, monseñor Han Lim Moon, se refirió a la salvación que Jesús ofrece a cambio de, simplemente, creer en Él.



“¡Todos queremos vivir y vivir eternamente felices!”, es decir, “ser entrañablemente amados por todos, especialmente por nuestros seres más queridos, y a su vez amándolos de la misma manera”, comenzó afirmando el obispo. Pero aclaró que las limitaciones son muchas.



En el Evangelio de este domingo, “Jesús responde y satisface por completo el anhelo más profundo del hombre: la victoria definitiva sobre la muerte. Jesús, al devolver la vida a Lázaro muerto desde hacía cuatro días, muestra que no le es difícil devolvernos la vida, es como despertarnos de un sueño”.



Monseñor Han Lim Moon indicó que lo que Jesús ofrece “no es simplemente volver a la vida terrena por un tiempo como Lázaro, sino resucitar a una vida infinitamente superior. Porque seremos revestidos de vida nueva, de un cuerpo espiritual incorruptible”.



“Ahora, ¿qué pide Jesús para compartir su vida de resurrección?”, preguntó el prelado. Y la respuesta es “creer en Él que entregó su vida por amor a cada hombre (…) Creerle significa confiar en su amor y en su poder y también nuestra entrega agradecida del cuerpo y alma y corazón con todo lo bueno y malo, inclusive nuestros pecados”.



Lo más importante es que Jesús no pide nada: “Lo ofrece totalmente gratis”. En el caso de Lázaro, lo libró de la muerte, “pero, en nuestro caso, para liberarnos Jesús entra, por decirlo así, en nuestra tumba de soledad, tristeza, desesperación, odio, egoísmo, de nuestro corazón”, explicó monseñor Moon.



Finalmente, invitó a la comunidad a responder al Señor: “¡Sí, Señor, te creo! y te agradezco por el don de la vida de la resurrección. Y te confío a mis seres queridos y espero gozar para siempre de la felicidad contigo junto a ellos y a todos los santos”.+