Miércoles 25 de noviembre de 2020

El Vaticano difunde un nuevo documento sobre el agua: Una batalla para salvar vidas

  • 31 de marzo, 2020
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral anunció la publicación de "Aqua fons vitae. Orientaciones sobre el Agua

El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral anunció la publicación de “Aqua fons vitae. Orientaciones sobre el Agua, símbolo del grito de los pobres y del grito de la Tierra”.



Se trata de un documento -difundido el 30 de marzo por la Oficina de Prensa de la Santa Sede- “enraizado en el magisterio social de los papas e inspirado en el trabajo realizado por miembros de la Iglesia nacional y local en diferentes países” y que está disponible, actualmente solo en inglés, en el sitio web del dicasterio.



3 dimensiones del agua

En el texto del documento se distinguen tres aspectos o dimensiones relacionados con el agua: “1) el agua para uso humano; 2) el agua como recurso utilizado en muchas actividades humanas, en particular la agricultura y la industria; 3) el agua como superficie, es decir, los ríos, los acuíferos subterráneos, los lagos y sobre todo, los océanos y los mares”.



Además, para cada aspecto, “el texto presenta los desafíos conexos y las propuestas operacionales para sensibilizar más sobre ese tema y sobre el compromiso local”. El final del documento “plantea una reflexión sobre la educación y la integridad”.



El Dicasterio anuncia, además, que se está definiendo una estrategia para abordar “la situación relativa al agua, a los servicios e instalaciones higiénicas en general, en las estructuras sanitarias pertenecientes a la Iglesia Católica”.



“Demasiados centros de salud en los países pobres y en desarrollo” no tienen un acceso adecuado al agua para las necesidades de limpieza e higiene más básicas: “Sin agua limpia, lavabos, jabones, inodoros y procedimientos de higiene, miles de millones de pacientes, personal de asistencia y familias corren peligro porque faltan las bases o las infraestructuras para prestar cuidados apropiados, seguros y de calidad. Nacimientos, cirugías, infecciones, epidemias: nada de esto se puede gestionar con seguridad sin agua”, resalta la nota.



Y la situación es particularmente alarmante “en estas semanas marcadas por la pandemia COVID-19”, pues “miles de instalaciones sanitarias están funcionando como pueden sin esa salvaguardia del agua que permite limpiar y proteger la vida”.



Batalla para salvar vidas

La nota señala que, tradicionalmente, la Iglesia Católica fue pionera en el compromiso con el sector de la salud y de la asistencia sanitaria en todos los continentes y que, al mismo tiempo “algunos líderes mundiales en el campo de la salud, incluidas las Naciones Unidas, tomaron cada vez más conciencia de esta cuestión. Coaliciones de organismos gubernamentales, organizaciones privadas y de beneficencia están elaborando planes de acción para enfrentar este problema con la mayor rapidez y eficacia posible”



Así, una vez realizadas las consultas con conferencias episcopales, organismos católicos de desarrollo, y expertos, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral “desea animar y apoyar a los que ya participan activamente en esta batalla para salvar vidas humanas”.



Trabajos y colaboración

Numerosos sistemas católicos de asistencia sanitaria están ya trabajando para definir el alcance y la complejidad del problema mediante un muestreo de estructuras sanitarias católicas. El Dicasterio, en colaboración con algunos organismos, como Catholic Relief Services y Global Water 2020, “ha decidido alentar este esfuerzo y contribuir a él, promoviendo -siempre que sea posible- investigaciones adicionales en algunos países”, prosigue el texto.



Y los resultados de este estudio, así como los de otras encuestas realizadas recientemente por organizaciones sanitarias católicas, “se utilizarán como punto de partida para planes de ejecución y de recaudación de fondos para sostener los planes operacionales”.



Por último, el comunicado informa que las organizaciones interesadas en sumarse a esta iniciativa “pueden ponerse en contacto con el dicasterio (a partir de mediados de abril) para solicitar más información o examinar las posibilidades de participación”. +