Miércoles 15 de julio de 2020

Mons. Olivera: "María quiso quedarse en medio nuestro"

  • 7 de mayo, 2020
  • Buenos Aires (AICA)
El obispo castrense de la Argentina envió una carta a los fieles

Con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de Luján, patrona de la diócesis castrense, su obispo, monseñor Santiago Olivera, dirigió una carta a la comunidad. En medio de la difícil situación de la pandemia, el prelado consideró que “este tiempo nos ha servido para un encuentro más hondo con Dios y, a través de él, con nuestra familia y nuestro prójimo”.



“Hemos tenido que distanciarnos físicamente y hemos experimentado un mayor anhelo hacia los afectos y una pronunciada búsqueda de los lazos que nos unen. Sin dudas echamos de menos un abrazo, un apretón de manos, una sonrisa, un encuentro fraterno. Hemos pasado cumpleaños y aniversarios sin poder vernos personalmente, cada uno en su lugar. Extrañamos el celebrar la vida. Extrañamos mucho, no poder celebrar la Eucaristía con los fieles. Pero todo ello lo hemos hecho con la premisa de cuidar precisamente esa vida. Quedándonos en casa cuidamos a los demás y nos cuidamos nosotros”, afirmó.



“En este contexto nos toca ahora celebrar como Iglesia diocesana castrense a nuestra patrona, a la patrona de nuestra querida Patria y de la Gendarmería Nacional: La Santísima Virgen, bajo la hermosa advocación de Luján. También celebra su fiesta una fuerza hermana, la Policía Federal Argentina. A ella nos unimos y compartimos la alegría de evocar a María”, expresó.



“Ese hecho singular que dio origen a la advocación de la Virgen -el querer permanecer a orillas del río Luján- nos demuestra una vez más la cercanía de María hacia sus hijos. Este ‘quererse quedar’ nos muestra lo hermoso de la advocación y de la imagen que hoy veneramos con tanta fe y esperanza. María quiso quedarse. Quiso quedarse en medio nuestro, quiso permanecer con su pueblo”, destacó.



“Así, como la Virgen quiso quedarse, la Iglesia en su sabiduría nos la regala como nuestra patrona para que se quede en medio de nosotros, muy cerca nuestro. Hoy nuestra diócesis toda unida y con un solo corazón celebra a María de Luján. Juntos latimos con el corazón de la Virgen. Está de fiesta nuestra diócesis, que se compone no con pedazos de tierra sino de corazones que se unen para celebrar a nuestra Madre común, experimentando con ella la cercanía, su protección y su inmenso amor”, señaló.



“La Virgen siempre nos va a recordar que nuestra vocación cristiana es un regalo, un don. Dios ama primero. Ama gratuitamente y siempre. Ama a todos sin exclusión y con toda su capacidad de amor”, continuó monseñor Olivera. “A ella, y ante esta pequeña imagen de Luján, la veneramos, le rezamos, nos unimos”.



En su tercera fiesta patronal como obispo castrense, señaló que “este año nos refleja una mayor hondura al faltarnos la posibilidad de compartirla juntos en comunidad de creyentes. La celebramos desde nuestros lugares y recurriendo a los valiosos medios de comunicación que hacen posible la participación”.



Sin embargo, por medio de Facebook y de la radio, “podremos estar unidos en la Eucaristía. Ello nos unirá y nos hará sentir muy cerca, muy próximos de cada una de las personas que conforman esta diócesis, particular porción del pueblo de Dios. Le pediremos a María de Luján que nos cuide y que nos proteja”, aseguró.



“En esta oración y en esta misa nos unimos con el siervo de Dios, el ‘Negro Manuel’. Quiera Dios que pronto pueda ser ese santo intercesor que miró a la Virgen con ternura de hijo y que custodió su imagen al descubrir la cercanía de la Madre”, deseó. “Antes de ser nación, en 1630, María quiso quedarse en nuestro suelo. Hoy debemos experimentar en nuestro corazón ese ‘querer quedarse’. Virgen de Luján, quédate con nosotros, a nuestro lado”, rezó.



“La felicitamos, nos alegramos, le decimos dichosa y bendita porque creyó, porque fue fiel, porque escuchó la palabra y la puso en práctica. Ella es peregrina en la fe. Fue acompañando todos los misterios de Jesús y los iba guardando en su corazón. Siempre dijo ‘sí’. En la encarnación, en la vida oculta de Jesús y en la Cruz. Dijo ‘sí’ al pedido de su Hijo, al dejarla como Madre y lo manifiesta cuando se mete en la vida y la historia de su pueblo, se hace cultura y parte de nuestra historia”.



“Que la Virgen nos ayude para que también nosotros digamos siempre ese ‘sí’. Que María de Luján nos dé la gracia de poder celebrar esta fiesta patronal de nuestra diócesis que se extiende en todo el país y en el exterior porque está en cada corazón de nuestros fieles. Bendiciones y muy Feliz Fiesta Patronal de nuestra Madre, la Virgencita de Luján”, deseó monseñor Olivera.



Finalmente, invitó a la comunidad a unirse espiritualmente a la transmisión en vivo por el Facebook del Obispado Castrense y por Radio Cadena Mediterránea para el 7 de mayo a las 19:30: rezo de la Novena, rosario y misa (desde la Casa Sacerdotal Juan Pablo II), y el viernes 8 de mayo, la solemnidad, a la misma hora, rosario y luego la misa que él presidirá.+



» Texto completo de la carta