Viernes 30 de octubre de 2020

Mons. Aguer: La pandemia debe ser un tiempo de conversión

  • 14 de mayo, 2020
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
Columna del arzobispo emérito de La Plata en el programa televisivo Claves para un Mundo Mejor

Basado en las sagradas escrituras, especialmente del Antiguo Testamento, el arzobispo emérito de La Plata, monseñor Héctor Aguer, sostuvo que este fenómeno sorprendente y doloroso de la pandemia del coronavirus -que no debe interpretarse como un castigo de Dios, según explicó en un artículo reciente-, es un llamado a la conversión. Lo afirmó en su columna del programa televisivo Claves para un Mundo Mejor, emitido el sábado 9 de mayo por el canal 9, donde además explicó el significado de esa conversión.



“Si uno hojea el Antiguo Testamento -comenzó su reflexión el prelado- encuentra que, en muchas ocasiones, se habla del fenómeno de la peste que era algo devastador. Si nosotros estamos sufriendo lo que sufrimos, imagínense qué sería en los siglos anteriores a Cristo donde no había elementos sanitarios suficientes y los Profetas aprovechaban esas circunstancias y decían, en esos momentos difíciles, donde tanta gente moría, que Dios nos está llamando a la conversión. Interpretaban de esa manera el fenómeno y creo que ese criterio es aplicable también a nuestro caso y que Dios nos llama a la conversión”.



"En el lenguaje de los griegos y de los apóstoles -explicó Aguer-, la conversión se dice en griego “metánoia” lo cual significa cambio de mentalidad, cambio en la manera de pensar, de planear, de interpretar la vida y de programarla también. Nosotros estamos acostumbrados a vivir de una manera y algunas personas son creyentes, algunas personas viven en la Gracia de Dios, otros no conocen a Cristo, hay personas que pertenecen a otras religiones pero la cuestión es que Dios llama a todos a la conversión y la misión de la Iglesia es anunciar a Jesucristo”.



“Por eso -prosigue monseñor Aguer- tenemos que aprovechar esta circunstancia porque Dios nos llama, en primer lugar, a nosotros a la conversión, a revisar nuestra vida, a pensar que el Señor pide de nosotros otra cosa como una fidelidad mayor a nuestro Bautismo. También a una conversión universal porque la misión de la Iglesia es lograr que todos los hombres crean en Jesucristo y bautizándose se salven. En estos días de ecumenismo y de diálogo religioso parece una exageración pero no lo es porque esa ha sido siempre la misión de la Iglesia y aun en circunstancias difíciles como las de hoy la Iglesia, me parece, tiene que aprovechar para mostrar que es una ocasión singular que la misteriosa Providencia de Dios nos ofrece para corregirnos”.



Seguidamente pidió observar “cuántas cosas habría que corregir en la Argentina, porque una cosa es la pandemia pero otra cosa es esta especie de epidemia constante que sufrimos aquí y que provoca tantas víctimas, tanta gente carenciada, tanta gente que está desclasada. Por eso la cuestión es que hay que pensar seriamente en el sentido de la vida, de nuestra vida personal, de la vida de la sociedad y del sentido de la historia toda”.



En el último tramo de su columna editorial monseñor Aguer instó a pensar en la situación providencial estamos viviendo y pedir "al Señor que Él nos abrevie esta prueba, que Él con su omnipotencia y su clemencia para con nosotros nos conceda la gracia de poder seguir viviendo y bien y de poder incluso mejorar. Que esta sea una ocasión circunstancial pero que sirva para que vivamos mejor”.



“No es una utopía y creo que eso es el objeto de nuestra esperanza y porque es el objeto de nuestra esperanza los invito a compartirlo, a orar más y a hacernos fuertes en este criterio: Dios quiere salvarnos y nosotros tenemos que ofrecernos a Él para ser instrumentos de su salvación", concluyó.+