Miércoles 15 de julio de 2020

Mons. Mestre: "Nuestra fe es viva, dinámica y experiencial"

  • 13 de mayo, 2020
  • Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA)
En su homilía para el V domingo de Cuaresma, el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, describió la frase de Jesús "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida"

En su homilía para el V domingo de Cuaresma, el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Antonio Mestre, acudió a sus habituales tres puntitos con tres frases: “¡No se inquieten!”, “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” y “El dinamismo de la fe”.

“¡No se inquieten!”
Esta invitación que realiza Jesús proviene del griego “tarasso” que significa: “agitar el interior, crear inquietud y desorden, confundir, despertar los problemas”. Monseñor Mestre animó a preguntarse por las cosas que actualmente nos inquietan. “Muchas veces pareciera que existen personas que no pueden vivir en paz, no pueden vivir sin problemas y cuando no los tienen los buscan o los inventan. Jesús hoy nos recuerda: ‘¡No se inquieten!’”.

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”
En el segundo punto, el obispo marplatense trajo el discurso de Jesús y recordó: “Lo único que se nos pide es creer en Él que se define con el ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida’. ¡Qué bella auto-definición de Jesús que se nos regala”, exclamó el prelado. Cada uno de los tres términos “daría para mucha meditación y oración”, dijo monseñor Mestre. Por eso, invitó a pensar “en el camino como lo propio del lugar del crecimiento, la maduración y la paciencia”; “la Verdad en cuanto que es firme, sólido, estable y seguro… es totalmente fiel y confiable”; y “la Vida en su totalidad, la Vida espiritual que abarca, sostiene e inunda las otras formas de vida, la Vida que es Jesús”.

El dinamismo de la fe
El obispo de Mar del Plata hizo mención a los verbos que aparecen en el relato evangélico de San Juan: “teológicamente sobresale el verbo creer, que se repite seis veces”. Pero también los verbos ir y venir (seis veces), conocer (cinco veces) y ver (tres veces), también aparecen y “expresan con claridad que el creer, el tener fe es una realidad profundamente dinámica”, porque, afirmó: “Esta es nuestra fe: viva, dinámica y experiencial”.+