Alegría en Córdoba por la Coronación de Nuestra Señora de la Merced de los Maitines

  • 9 de noviembre, 2021
  • Córdoba (AICA)
Con un acto ecuménico e intercultural, el sábado 7 de noviembre se llevó a cabo en la ciudad de Córdoba, la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de la Merced de los Maitines.

Con la presencia de la comunidad mercedaria y una misa presidida por el administrador apostólico de la arquidiócesis de Córdoba, monseñor Carlos José Ñáñez, el sábado 7 de noviembre recibió su tan esperada coronación pontificia la imagen de Nuestra Señora de la Merced de los Maitines.

Se trató de un acto ecuménico e intercultural, que comenzó frente al cabildo de la ciudad de Córdoba, desde donde los fieles laicos y representantes de diferentes credos acompañaron a la Virgen por el centro histórico de la ciudad, escoltada por imágenes de santos y beatos.

Al llegar a la basílica de la Merced, la celebración se desarrolló al aire libre, con pantallas que mostraban el recorrido misionero que la imagen de la Virgen realizó en los días previos, por más de 20 puntos de la ciudad.

La Eucaristía fue concelebrada por el arzobispo electo de Córdoba, monseñor Ángel Rossi SJ, los obispos auxiliares, monseñor Pedro Torres y monseñor Ricardo Seirutti; el arzobispo emérito de Mendoza, monseñor José María Arancibia, y el superior provincial de la Orden de la Merced en la Argentina, fray Ricardo Guzzo O.de M.

Estuvieron presentes el Intendente de la ciudad de Córdoba, doctor Martín Llaryora; el director municipal de Turismo, licenciado Pablo Bianco; la subdirectora de Culto, Mara Pedicino; el director de Bancor, doctor Juan Fernando Brügger y el director de Protocolo de la Municipalidad, Rodolfo Iparraguirre.

También fue parte de la ceremonia la vicepresidenta de la Junta Arquidiocesana de Religiosas y Religiosos de Córdoba (JARC), filial de Confar, hermana Adriana Barbieri; el padre Jorge Silva SDB (decano Zona 1); la Coordinadora de la Red Kawsay de Córdoba, Maria Manfredy; y la hermana Raquel Correa (superiora general de las Dominicas de San José).

También estuvieron presentes los responsables de la restauración y conservación de la imagen histórica: Erika Almirón, el orfebre Eduardo Rodríguez, y la diseñadora de alta costura Catalina Breda.

Acompañaron esta gran fiesta en honor a Nuestra Madre laicas y laicos de distintas localidades cordobesas, también de otras provincias de la Argentina y religiosas y religiosos de distintas congregaciones.

Al comienzo de la eucaristía, monseñor Ñáñez tuvo el gesto de recibir al nuevo arzobispo electo para Córdoba, monseñor Rossi, y también agradeció la presencia del intendente local. Las Sagradas Escrituras fueron llevadas al altar en procesión por miembros de la Pastoral de Migrantes de Córdoba.

Reina, servidora, Madre del pueblo
Monseñor Ñáñez comenzó su homilía mencionando las postergaciones que tuvo esta Coronación con motivo de la pandemia, y destacó que, providencialmente, en esta fecha en que se ha podido realizar, la Iglesia celebra a María Mediadora de todas las Gracias. Esta es una característica y cualidad misma de María de La Merced, "la gracia de Dios para su pueblo”, afirmó.

Además, en referencia al Evangelio, exhortó a comprender la realeza de Jesús desde el servicio y no desde el dominio, y María, como madre de Jesús, es coronada reina, entendiendo su servicial realeza. "Ella se declara servidora del Señor en el anuncio del Ángel y en el Magníficat, y la destaca como la madre del Rey Mesías, que al pie de la cruz recibe el don de ser Madre del pueblo".

Por otra parte, destacó las cualidades de María como reina y también como mujer, por la delicadeza, la ternura de madre, entendido no como debilidad, sino como capacidad de acogida de todos tal cuales son. Por eso es Ella el refugio de pecadores. Y por último, resaltó la fortaleza firme y serena en la prueba y el dolor… al pie de la cruz… de pie.

Finalmente, invitó a los presentes a invocar a María como consuelo en este tiempo de pandemia, sobre todo de quienes sufrieron enfermedad y la partida de un ser querido. También animó a orar por todas las necesidades de la Patria, e hizo referencia a la próxima jornada electoral en la Argentina, reforzando la invitación a invocar a María en estos tiempos.

Al momento del rito de la Coronación Pontificia, fueron presentados los atributos para Nuestra Señora de La Merced de los Maitines, en manos de diferentes personas: el escudo fue llevado por quienes participaron del proceso de restauración y conservación de la imagen; la diadema de doce estrellas, un matrimonio de la fraternidad laical de Mendoza; y la corona, una niña y un niño de la comunidad.

Con la autoridad que el papa Francisco le delegó, monseñor Ñáñez bendijo e impuso los atributos y la corona a la venerada imagen de Nuestra Señora  de la Merced de los Maitines. El momento fue vivido en vivo por cientos de fieles que siguieron la transmisión vía "streaming", y culminó con el canto del Aleluya, interpretado por la Cantoría de la Merced.

Antes de finalizar la celebración, monseñor Seirutti leyó el decreto del arzobispado de Córdoba mediante el cual, por solicitud de los frailes mercedarios de la Argentina, la Junta de Religiosos de Córdoba y la Red Kawsay, se declara a María, Nuestra Señora de La Merced de los Maitines “patrona y protectora de la libertad y la vida amenazadas”.

El intendente municipal de la ciudad de Córdoba ofrendó a la Madre un ramo de flores;  y culminando este gesto, miembros representantes de la Red Kawsay colocaron afiches e imágenes pidiendo por las víctimas del flagelo de la trata de personas y recordando a quienes faltan de sus hogares, y que están siendo buscados en la actualidad.

Fray Ricardo Guzzo agradeció a los presentes y a quienes hicieron posible esta celebración. Con la bendición final de monseñor Ñáñez concluyó la celebración en un clima de fiesta y mucha emoción.

Los festejos continuaron con el paso de los fieles frente a la imagen, bailes típicos de delegaciones de inmigrantes y argentinos, y el espectáculo musical de las cantantes católicas solistas Lily Ecu y Sandra Rivero.+