Mons. Zurbriggen pidió renovar la vida pastoral desde el Bautismo y la sinodalidad
- 25 de febrero, 2026
- Concordia (Entre Ríos) (AICA)
En su carta pastoral por el inicio de la Cuaresma, el obispo de Concordia animó a la comunidad a construir una "Iglesia viva, sanadora, en comunión y participación".
El obispo de Concordia, monseñor Gustavo Zurbriggen, se dirigió a la comunidad diocesana mediante una carta pastoral por el inicio de la Cuaresma e invitó a transitar este tiempo como un llamado a la conversión personal y comunitaria.
A la luz de la Palabra, el prelado recordó que no es posible anunciar de manera creíble el Evangelio sin "el testimonio de una comunidad reconciliada, fraterna y solidaria", al tiempo en que destacó la centralidad de la misericordia, la reconciliación y la vida comunitaria.
Ante un nuevo inicio de año pastoral, el obispo animó a las parroquias y comunidades a retomar con entusiasmo la misión evangelizadora, destacando además la riqueza de la vida pastoral de la diócesis y exhortando a no perder el fervor misionero: "¡Que nunca nos cansemos de anunciar a Jesucristo y la belleza del Evangelio!", manifestó.
Uno de los ejes centrales de la carta de monseñor Zurbriggen es la meta pastoral de "afianzar el acompañamiento y revitalizar todos los sectores parroquiales", en sintonía con el clamor de un Pueblo de Dios que "clama ser escuchado".
Bautismo e identidad cristiana
En ese contexto, monseñor Zurbriggen resaltó el sacramento del Bautismo como fundamento de la identidad cristiana y de la corresponsabilidad pastoral, recordando que "no se trata de un simple trámite, sino de la fuente que nos inserta en una comunidad de discípulos llamados a caminar juntos".
En su mensaje, el pastor diocesano también insistió en la necesidad de renovar las estructuras de comunión y participación, como los consejos pastorales y económicos, en clave sinodal. Retomando el Documento Final del Sínodo, el obispo señaló que "la sinodalidad es el caminar juntos", un camino que implica escucha, discernimiento comunitario y corresponsabilidad, con el objetivo de hacer a la Iglesia "más participativa y misionera".
Finalmente, monseñor Zurbriggen subrayó que toda renovación estructural debe ir acompañada por una auténtica espiritualidad de la comunión, y llamó a una conversión profunda, especialmente en este tiempo de Cuaresma, para ser verdaderamente "una Iglesia viva, sanadora, en comunión y participación", confiando el camino pastoral a la gracia de Dios y deseando a la comunidad una fecunda Pascua de Resurrección.+