Cruz del Eje: el clero diocesano participó de los ejercicios espirituales

  • 10 de marzo, 2026
  • Cruz del Eje (Córdoba) (AICA)
Se reunieron en la casa de ejercicios de Villa Cura Brochero, donde renovaron su seguimiento al Señor y reflexionaron sobre su ministerio a partir de un itinerario inspirado en la vida de Jesús.

Los sacerdotes de la diócesis de Cruz del Eje se reunieron del 2 al 6 de marzo para participar de los habituales ejercicios espirituales en la casa de ejercicios de Villa Cura Brochero. 

La casa, administrada y custodiada por las hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, continúa la obra y el espíritu del santo cura argentino, ofreciendo un espacio privilegiado para el encuentro con Dios en el silencio y la oración.

Con la presencia del obispo diocesano, monseñor Ricardo Araya, y también de diáconos rumbo al sacerdocio, los presbíteros renovaron su seguimiento al Señor, oraron y reflexionaron guiados por el predicador del retiro, presbítero Hugo Massimino, de los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey, quien propuso a los participantes un itinerario espiritual inspirado en la vida de Jesús.

El camino comenzó con la contemplación del desierto, como lugar de silencio, soledad, preparación y deseo de Dios, pero también de prueba y discernimiento para permanecer con Jesús.

A partir de allí, el retiro fue recorriendo distintos escenarios del Evangelio. Nazaret, la casa sencilla en la que  madura el deseo de Dios y la vida cotidiana se convierte en lugar de santificación; el río Jordán, donde redescubrir la gracia del Bautismo y experimentar la misericordia que tantas veces anunciamos; la montaña y el mar de Galilea, espacios donde escuchar nuevamente la voz de Jesús que llama al pueblo sacerdotal para estar con Él y anunciar su Reino.

El itinerario culminó en Jerusalén, contemplando al Señor en su pasión y muerte para salvar a la humanidad del pecado, para finalmente abrir la mirada al mundo y a toda la creación como don de Dios.

La misa de clausura fue presidida por monseñor Araya, quien, haciendo referencia al Evangelio que narra sobre los trabajadores de la viña, exhortó a presbíteros y diáconos a cuidar con amor la viña que el Señor les ha confiado. 

Y los animó también a pastorear con paciencia y cercanía al pueblo de Dios, evitando toda forma de dureza o maltrato, y recordando la herencia espiritual recibida del Santo Cura Brochero, un pueblo sencillo que espera pastores según el corazón de Cristo.+