Agencia Informativa Católica Argentina
  |  
 
 
 
aica.org  |  Especial  |  Familia y Vida
Card. Poli: Se piensa legislar para que muchos argentinos no puedan heredar la independencia
Martes 10 Jul 2018 | 11:11 am
« Volver
Buenos Aires (AICA): En el Día de la Independencia y fiesta de Nuestra Señora de Itatí, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, presidió este 9 de julio el tedeum en la catedral metropolitana. En su homilía, expresó que “nos duele y entristece que se piense legislar para que muchos argentinos que se están gestando en las panzas de sus mamás no puedan entrar en la fiesta de la vida y ser herederos de la independencia”.
  Imprimir       Enviar por mail  | Comparte:      
En el Día de la Independencia y fiesta de Nuestra Señora de Itatí, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, presidió este 9 de julio el tedeum en la catedral metropolitana.

Concelebraron la Eucaristía el obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario general de la arquidiócesis, monseñor Joaquín Sucunza, y el arzobispo emérito de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo.

Ante la presencia del Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que asistió acompañado por su esposa, demás funcionarios de gobierno y una gran cantidad de fieles, el arzobispo de Buenos Aires destacó la imagen de la Virgen, recordó las raíces de la patria argentina y advirtió sobre las pretensiones de “resolver los problemas eliminando una vida humana”.

En primer lugar, el cardenal Poli hizo referencia al pueblo correntino en el día de su Virgen patrona, Nuestra Señora de Itatí. “Es una gran fiesta de los correntinos que con su sapucay y sus devociones honran a la Madre de Dios”, señaló.

Por otra parte, hizo memoria agradecida por la independencia, “a 202 años de la proclamación del acta que selló nuestro destino como Nación”, acontecimiento que “nos permite pensar en toda la Argentina, de ayer y de hoy”, consideró.

“Le damos gracias a Dios por esta misa y que se convierta en una acción de gracias: que la Virgen de Itatí a cada uno de ustedes les conceda las gracias materiales y espirituales que vinieron a pedir”, rezó.

En referencia al Evangelio de San Lucas, el purpurado relató la visitación de la Virgen. Al partir “sin demora a un pueblo de la montaña de Judá”, según detalla el pasaje, la Virgen “se convirtió en la nueva arca de la alianza que se puso en movimiento, obedeciendo al impulso del Espíritu que inspiró su decisión, esta vez para anunciar a su parienta la buena noticia esperada por los siglos: ella llevaba en su vientre al mesías de Dios”, afirmó el cardenal Poli.

“Así comenzó la misión de la Virgen, porque como lo sugiere San Agustín, María tiene que aprender que su relación con Jesús como discípula es tan importante como su relación como madre. Es la primera discípula de Jesús que se pone en camino para llevarlo a él, el Evangelio vivo”, subrayó.

Se trata del encuentro “de una joven virgen embarazada y una anciana estéril, Isabel, también embarazada. María es madre del sol naciente e Isabel del profeta del altísimo”, recordó, y señaló que “ellas trazan un puente y dan continuidad al Antiguo y al Nuevo Testamento”.

“Desde ese momento, la Virgen será siempre para todos los cristianos causa de nuestra alegría”, aseveró el purpurado. “Ella vino para quedarse, y como en los comienzos de la Patria, sigue animando la realización del pueblo argentino”, consideró.

“Es madre solícita cuando sus devotos la evocan con respeto, hoy los correntinos en la casa de Itatí, y también en cualquier parte, en los numerosos santuarios que la tienen como Patrona y Señora en nuestro extenso territorio”, sostuvo.

“En esos espacios sagrados donde la atracción de la Virgen se hace sentir, muchos peregrinos toman decisiones que marcan sus vidas. Esas paredes contienen muchas historias de conversión, de perdón, de dones recibidos que millones de argentinos podrían contar. En esos lugares santos, la Virgen hace más sencillo el Evangelio de Jesús y sigue siendo la estrella de la evangelización”, añadió.

“A ella la invocamos en el día de la Patria y ahora sí, bajo su manto, nuestra mente se dirige a Dios nuestro Señor en acción de gracias por la Patria”, reconoció el purpurado, recordando que “la Nación independiente y libre se gestó desde una pequeña provincia en el norte argentino, en la argentina profunda, entonces muy vulnerable con sus escasos recursos”.

Allí, “los congresales hicieron de una casa de familia un espacio profundo, ahí se acomodaron y ahí se desarrolló una auténtica delegación parlamentaria”. En ese sentido, consideró que “esta casa, lugar de encuentro, de diálogo y de búsqueda de bien común, es para nosotros un símbolo de lo que queremos ser como Nación”, una casa de familia que “se convirtió en casa de todos y que a nadie dejó afuera”.

Dos siglos después de aquel alumbramiento como Nación, “más allá de las diversas circunstancias y expresiones, lo que sigue sosteniendo la sociedad y la Nación son los rostros concretos de tantas familias que en la amplia extensión de nuestro país luchan y trabajan cada día con su esfuerzo, ganándose el pan honestamente, sosteniendo los valores culturales y la transmisión de la fe”, afirmó.

“Nunca será suficiente agradecer a Dios la herencia recibida de los padres de la patria, por eso hoy al releer el acta de la independencia, quiero rescatar un acento importante de aquella magna carta, una pequeña frase, porque el 19 de julio, apenas 10 días después de la declaración de la independencia, los congresales de Tucumán hicieron agregar al texto y a la fórmula del juramento de la declaración una pequeña frase: ‘Y de toda otra dominación extranjera’”, señaló el cardenal Poli, y continuó: “Con lo cual nos dejaron para perpetua memoria de los argentinos la consigna de no someternos a la soberanía natural, cultural, social, laboral, económica, científica, y la vida misma de los argentinos a ningún sometimiento que comprometa la identidad nacional”.

“Y al abrir las célebres páginas de nuestros orígenes como nación descubrimos que fueron escritas con los más nobles y generosos sentimientos. En las palabras y gestos de grandeza de los congresales hallamos un acerbo moral que nos contagia un renovado entusiasmo para activar todos los medios del estado de derecho y sus poderes constitucionales, el ejecutivo, el legislativo y el judicial, los que mancomunados nos permitan imaginar un futuro libre e independiente de cualquier esclavitud para ofrecer a las generaciones jóvenes que nos sucederán el mismo legado que hemos recibido como don”, insistió.

“La trama de nuestra historia está unida y bendecida por la entrega de vidas generosas que honraron con su muerte la causa americana. Por eso nos duele y entristece que se piense legislar para que muchos argentinos que se están gestando en las panzas de sus mamás no puedan entrar en la fiesta de la vida y ser herederos de la independencia”, destacó.

“Con la falaz argumentación algunos, de ponernos a la altura de naciones progresistas e imitar sus conquistas - pongámosle nombre: eso es dependencia humillante y deshonrosa - le da la espalda a nuestras raíces y contrasta con la gloriosa independencia que hoy agradecemos y queremos honrar siempre”, continuó.

Finalmente, y citando las enseñanzas del papa Francisco en la exhortación Gaudete et exsultate, el cardenal Poli recordó que “la defensa del inocente que no ha nacido debe ser clara, firme y apasionada, porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada, y lo exige el amor a cada persona más allá de su desarrollo”.

Sigue diciendo el Papa que “este no es un asunto sobre estas supuestas reformas o modernizaciones. No es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana. Sabemos que igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria, el abandono, la postergación, la trata de personas, la eutanasia encubierta en los enfermos y ancianos privados de atención, las nuevas formas de esclavitud, y en toda forma de descarte”.

“Los cristianos no podemos plantearnos un ideal de santidad, dice Francisco, que ignore la injusticia de este mundo, donde unos festejan, gastan alegremente y reducen su vida a las novedades del consumo, al mismo tiempo que otros sólo miran desde afuera mientras su vida pasa y se acaba miserablemente”.

“Madre de Itatí, patrona de Corrientes, hoy somos correntinos”, se dirigió el arzobispo a la Virgen: “Vos que recibiste el mandamiento de tu hijo al pie de la cruz, recibiste la misión de cuidar la vida desde la concepción hasta que dejemos de hacer sombra en este mundo, bendícenos, cuídanos, ampáranos como sólo tu ternura lo sabe hacer”, culminó.+






« Volver
Noticias relacionadas:
Debate por el aborto en el Senado: se alzan nuevas voces provida  19.07.2018
El Movimiento Familiar Cristiano se une a la lucha por las dos vidas  19.07.2018
Aborto: Políticas de natalidad y financiación, ejes del tercer plenario en el Senado  18.07.2018
Religiosas y religiosos se unieron a la defensa de la vida  18.07.2018
Mons. Carrara: “El centro de nuestro barrio son las mujeres”  18.07.2018
Testimonios fuertes de las mujeres que abrazan la vida como viene en las barriadas  18.07.2018
Mons. Santiago y el aborto: “Lesiona gravemente los Derechos Humanos”  17.07.2018
Bolívar 218, 3º Piso (1066)
Buenos Aires, Argentina
(54-11) 4343-4397
 

AICA es miembro de la:
Ingresar © Copyright 2018 | AICA | Todos los derechos reservados | Desarrollado por Triliton