Agencia Informativa Católica Argentina
  |  
 
 
 
aica.org  |  Especial  |  Magisterio de los obispos
Mons. D'Annibale animó a "quitar las piedras"
Martes 31 Mar 2020 | 09:10 am
« Volver
San Martín (Buenos Aires) (AICA): El obispo de San Martín, monseñor Miguel Ángel D’Annibale, compartió sus reflexiones sobre el Evangelio en el quinto domingo del tiempo de Cuaresma. En esta ocasión, se refirió al pasaje en el que Jesús devuelve la vida a Lázaro.
  Imprimir       Enviar por mail  | Comparte:      
En el quinto domingo de Cuaresma, el obispo de San Martín, monseñor Miguel Ángel D’Annibale compartió sus reflexiones sobre el Evangelio.

En referencia al episodio evangélico en el que se relata el regreso de Lázaro a la vida, el obispo consideró interesante reconocer el poder de Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida”, recordó.

Este pasaje evangélico, explicó, se suma a los de los dos domingos anteriores, en los que vimos, en el encuentro con la samaritana en el pozo de Jacob, el agua; en la curación del ciego de nacimiento, la luz; y ahora, en la resurrección de Lázaro, la vida.

“Agua, luz y vida son las tres palabras clave del bautismo. En el bautismo somos sumergidos en el agua, se nos ilumina con el don de la fe, se nos da una vida nueva que nunca se nos va a acabar”, detalló.

“Es interesante este proceso de Jesús”, consideró el prelado, que tarda unos días en llegar al lugar. “Jesús era muy amigo de Lázaro, de Marta y de María”, señaló. Y al llegar, se encuentra con una recriminación fuerte de Marta. “Jesús le dice: Tu hermano va a resucitar, yo soy la resurrección. Todo el que vive y cree en mí no morirá más, y todo el que ha muerto vivirá para siempre”, relató.

“En este diálogo de Marta y Jesús van a descubrir que la vida y la muerte desde el ser cristiano no se define por el cementerio, por nuestra muerte; se define por creer o no creer. El que cree tiene vida eterna, y la muerte es sólo un paso para la vida definitiva”, aseguró.



“Esta es la clave final de la Cuaresma”, afirmó monseñor D’Annibale. “Si entendimos que por el agua del bautismo nacimos a la vida nueva, si acrecentamos nuestra fe como el ciego y vamos comprendiendo que cada vez, mirándolo a Jesús, tenemos más luz, vamos a llegar a entender la fortaleza que significa esta vida nueva que tenemos en el corazón”, sostuvo.

“Lázaro vive por la fuerza de Jesús y por la fe de sus hermanos. Lázaro vive porque Jesús confirma en él su poder de dar la vida, y que él un día será muerto pero va a resucitar para siempre”, afirmó.

"Hay algo interesante en este relato, que es la famosa piedra: 'Quiten la piedra', y la quitaron. En este Evangelio, Jesús nos dice: 'Hay cosas que ustedes pueden hacer, y que tienen que hacer'", destacó. Habrá otra piedra, la piedra del sepulcro de Jesús, que sólo Él la podrá quitar, explicó.

"La piedra de Lázaro son las piedras de la vida que nos tenemos que comprometer a sacar. La vida nueva que tenemos como resucitados nos invita también a saber que en medio de las dificultades y de los problemas, tenemos que tener la capacidad, todos los días, de quitar la piedra. De no quedarnos encerrados, de no pensar que hay un problema en la vida que nos puede cerrar de tal manera que no lo vamos a poder sacar. mientras tengamos vida y tengamos vida en Jesús, quitemos las piedras", animó.+



« Volver
Noticias relacionadas:
Mons. Han Lim Moon: Abrir el corazón y las manos para recibir al Espíritu  30.05.2020
Mons. Buenanueva: "El vértigo de una presencia"  28.05.2020
Mons. Mestre: “Ciudadanos del Cielo, nuestra patria eterna”  28.05.2020
Mons. Han Lim Moon: Dios presente realmente en el corazón de cada hombre  23.05.2020
Mons. Fernández destacó cinco claves de la encíclica Laudato si'  22.05.2020
Mons. Mestre: “El Espíritu de la verdad sale a nuestro encuentro”  20.05.2020
Mons. Buenanueva: "¡Gracias, San Juan Pablo II!"  19.05.2020
Bolívar 218, 3º Piso (1066)
Buenos Aires, Argentina
(54-11) 4343-4397
 

AICA es miembro de la:
Ingresar © Copyright 2020 | AICA | Todos los derechos reservados | Desarrollado por Triliton