Precisiones del obispado de San Justo ante el ataque a un cura villero

  • 19 de octubre, 2020
  • San Justo (Buenos Aires) (AICA)
No puede afirmarse que "está ligado a las mafias de las tierras", pero el trabajo de estos curas "está molestando" a los que quieren someter "delictivamente y desde otros intereses" a las barriadas.

El obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, hizo algunas precisiones sobre el ataque violento que sufrió días pasados el presbítero Nicolás Angelotti (Tano), párroco de la parroquia San José que abarca los barrios de San Petesburgo, Puerta de Hierro, 17 de Marzo y 17 de Marzo bis.

El prelado consideró que no se puede afirmarse que “está ligado a las mafias de las tierras”, pero ciertamente el accionar de los curas villeros “está molestando a los que quieren seguir sometiendo delictivamente y desde otros intereses” a los barrios populares.

En un comunicado con el título “La lucha por la tierra, la pelea por el territorio”, y ante “muchas versiones que corren por los medios”, el obispo con territorio diocesano en el partido bonaerense de La Matanza expresó:

  • Claramente no fue un simple robo. Cuatro motos, 8 personas, 6 tiros al aire, culatazo en la cabeza y la frase: “Tano, danos el celular” junto con la aparición del vehículo intacto a pocas horas, nos habla de otra cosa.
  • Sin ser demasiado intuitivos y conociendo ciertos códigos, este hecho tiene las características de un aviso o llamada de atención.
  • No podemos afirmar que está ligado a las mafias de las tierras dado que los sacerdotes que trabajan en las zonas afectadas no se encuentran en ningún sector en pugna, sino que acompañan las situaciones para que no haya violencia con el triste resultado de una guerra de pobres contra pobres o fuerzas seguridad. 

Monseñor García sostuvo que “ciertamente está molestando a los que quieren seguir sometiendo delictivamente y desde otros intereses a nuestros barrios la acción que vienen realizando nuestros curas en barriadas, dentro de los cuales se encuentra el padre Tano”.

“Asumimos el llamado del papa Francisco de Techo-Tierra-Trabajo. Se apuesta a la esperanza desde la propuesta para los chicos y los jóvenes de Colegio-Club-Capilla que contrarresta el triste destino de Calle–Cárcel–Cementerio”, recordó.

El obispo detalló también cuál es el trabajo de los curas de las villas frente a situaciones cotidianas que se dan en los barrios populares: 

  • Frente al negocio de las tierras: se trabaja por la integración urbana.
  • Frente el narcotráfico: se lucha por sacar a los pibes y pibas de la droga con educación, deporte, familia grande y hogares de recuperación.
  • Frente a la cultura del descarte: se crean hogares de abuelos y abuelas en situación de calle.
  • Frente el alambrado y dominio del territorio: se busca liberar la vida desde comunidades que se organizan y viven solidariamente.

“Repudiamos este hecho, como tantos otros que atentan contra el digno desarrollo y crecimiento de nuestra gente. Creo que no sólo tiene que ser investigado como un hecho aislado sino dentro de un marco más general de prevención y cuidado de nuestra población”, pidió.

“Queremos que nuestros barrios no vivan desde el miedo y la servidumbre que paralizan toda posibilidad de una vida buena, sino que trabajamos para que, como hijos de Dios e hijos de este suelo, ‘tengan Vida y Vida en abundancia’”, concluyó.

Texto del comunicado
En este último tiempo, gran parte de las noticias que llegan de nuestro conurbano hacen referencia a la toma de tierras. Este hecho se mira desde distintos lugares, pero lo cierto es que no tiene un único protagonista, sino que convergen distintas realidades. 

Existe una situación de hacinamiento en muchos de nuestros barrios populares que se generaron hace décadas con otras tomas. Hoy, esas familias no tienen espacio para albergar a los hijos y a sus nietos. 

A partir de la pandemia la situación se ha agravado en muchos por la imposibilidad del pago de alquileres para muchas familias que vivían en situación de precariedad y que ahora se encuentran en la calle. Unido a la necesidad de una vivienda digna y la ociosidad de ciertos terrenos provinciales y municipales convertidos en basurales y espacios de delito se encuentra organización de las tomas u ocupación de tierras por ciertos sectores, junto con el negocio que vienen realizando desde hace años las mafias de las tierras. 

Pero, junto al tema de la tierra, se da también otra realidad que es la lucha por el “territorio”. De distintos lugares y posiciones, no es novedad para ninguno de los matanceros, la lucha por el dominio del territorio desde las mafias instaladas con el robo, desde el negocio de los narcos, desde el posicionamiento de sectores que bloquean en nuestros barrios la entrada y paralizan el desarrollo digno de gran cantidad hombres y mujeres que luchan por una vida mejor. La necesidad, el miedo y la manipulación hacen de nuestra gente soldaditos de un oscuro ejército o esclavos para sobrevivir. Fuimos testigos de bloqueos violentos de calles con incendio de gomas y amenazas ante la iniciativa de hacer una sala de primeros auxilios o un comedor y guardería para el beneficio de un mayor número de vecinos. Todo esto no es de hoy, hace años que viene pasando. 

En este marco se inscribe lo sucedido, hace poco más de una semana en una de nuestras rutas provinciales, con el Padre Nicolás Angelotti (Tano), párroco de la parroquia San José que abarca los barrios de San Petesburgo, Puerta de Hierro, 17 de marzo y 17 de marzo bis. Ante las muchas versiones que corren por los medios, algunas hechas de recortar y pegar, siento la responsabilidad de decir que:

    • Claramente no fue un simple robo. Cuatro motos, 8 personas, 6 tiros al aire, culatazo en la cabeza y la frase: “Tano, danos el celular” junto con la aparición del vehículo intacto a pocas horas, nos habla de otra cosa.

    • Sin ser demasiado intuitivos y conociendo ciertos códigos, este hecho tiene las características de un aviso o llamada de atención.

    • No podemos afirmar que está ligado a las mafias de las tierras dado que los sacerdotes que trabajan en las zonas afectadas no se encuentran en ningún sector en pugna, sino que acompañan las situaciones para que no haya violencia con el triste resultado de una guerra de pobres contra pobres o fuerzas seguridad. 

Ciertamente está molestando a los que quieren seguir sometiendo delictivamente y desde otros intereses a nuestros barrios la acción que vienen realizando nuestros curas en barriadas, dentro de los cuales se encuentra el padre Tano. 

Asumimos el llamado del Papa Francisco de Techo - Tierra - Trabajo. Se apuesta a la esperanza desde la propuesta para los chicos y los Jóvenes de Colegio - Club - Capilla que contrarresta el triste destino de Calle – Cárcel – Cementerio. 

Frente al negocio de las tierras: se trabaja por la integración urbana. 

Frente el narcotráfico: se lucha por sacar a los pibes y pibas de la droga con educación, deporte, familia grande y hogares de recuperación. 

Frente a la cultura del descarte: se crean hogares de abuelos y abuelas en situación de calle. 

Frente el alambrado y dominio del territorio: se busca liberar la vida desde comunidades que se organizan y viven solidariamente.

Repudiamos este hecho, como tantos otros que atentan contra el digno desarrollo y crecimiento de nuestra gente. Creo que no sólo tiene que ser investigado como un hecho aislado sino dentro de un marco más general de prevención y cuidado de nuestra población. 

Queremos que nuestros barrios no vivan desde el miedo y la servidumbre que paralizan toda posibilidad de una vida buena, sino que trabajamos para que, como hijos de Dios e hijos de este suelo, “tengan Vida y Vida en abundancia”.+