En Ankawa, un suburbio de Erbil, en la región del Kurdistán iraquí, cristianos católicos, ortodoxos y asirios optaron por organizar juntos las celebraciones de la festividad del 14 de septiembre.
"Estoy aquí para estar con ustedes y reafirmar que no están solos", expresó el patriarca latino de Jerusalén a la comunidad de la parroquia de Jenin, a la que le realizó una visita solidaria.
La organización caritativa estableció dos centros de salud en Deir Al Balah, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Sanidad gazatí.
El Vaticano manifestó su satisfacción por el reconocimiento del prelado "clandestino", que estuvo detenido durante mucho tiempo por negarse a unirse a la Asociación Patriótica.