Que ame el silencio, que sea magnánimo de corazón y que sea ministro de misericordia. Si todo ese se pone en práctica, dijo Francisco, "los confesionarios ya no estarán abandonados".
"La guerra no puede ser considerada como una solución a los conflictos", afirmó Francisco este jueves 23 de marzo, frente a los participantes en la plenaria de la Comece.
Un año después de consagrar Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María, Francisco instó a los creyentes a no cansarse nunca de "consagrar la causa de la paz a la Reina de la Paz".
Francisco continuó su catequesis sobre "la pasión de evangelizar": "El testimonio no puede prescindir de la coherencia entre lo que se cree y lo que se anuncia".