Triste, conmovido, pero en paz, el secretario del papa emérito recuerda: "La mayor enseñanza es que la fe escrita, la fe hablada y proclamada no es sólo algo que dijo y predicó, sino algo que vivió".
Durante la audiencia general, el Santo Padre subrayó su "pensamiento agudo y educado, que no era autorreferencial sino eclesial, porque siempre quiso acompañarnos al encuentro con Jesús".
En el primer Ángelus del del nuevo año, Francisco invitó a imitar el estilo sanador de la Madre de Dios, y a "abandonar los lenguajes, gestos y elecciones inspirados en el egoísmo".
Con motivo de la 56ª Jornada Mundial de la Paz, el pontífice elevó ese grito por los que sufren la guerra y pidió que esos recursos se destinen a la salud, la nutrición, la educación y el trabajo.