Antes de despedirse de Bahréin, Francisco exhortó a los consagrados a dejar fluir los dones del Espíritu Santo, que es fuente de alegría, de unidad y de profecía.
La ceremonia de despedida tuvo lugar en la Base Aérea de Sakhir en Awali, donde el pontífice fue despedido por el Rey de Bahrein, Su Majestad Hamad bin Isa bin Salman Al Khalifa.
"¡Sean campeones de fraternidad! El mundo sólo tendrá futuro en la fraternidad", alentó el Papa a los jóvenes de Bahréin en el encuentro realizado en el colegio Sagrado Corazón de Awali.
Francisco presidió este sábado una misa en el Estadio Nacional de Bahréin, en la que instó a a los fieles a romper tanto las cadenas del mal como la espiral de violencia, amando a todos siempre.