"La intervención de Jesús en la sinagoga de Nazaret constituye un modelo inapreciable de toda homilía: breve, directa y simple", destaca el arzobispo emérito de Corrientes.
El arzobispo recuerda que "la vida cristiana oscila entre lo que perciben los sentidos y lo que la fe -la Palabra de su Señor- les asegura ser la Verdad".
"Adoptar el método evangelizador de Jesús incluye rechazar toda otra metodología que se aparte de los criterios evangélicos", sostuvo el arzobispo emérito en su sugerencia para la homilía.
"No somos cristianos si dejamos pasar el error, sin oponerle la Verdad, e instalarse el mal, sin oponerle la virtud", planteó el arzobispo, al reflexionar sobre cuál debe ser aporte el a la sociedad.