En su reflexión semanal, el obispo emérito de San Isidro recordó que "la gente distingue a los cristianos porque nos amamos como Jesús nos ama".
Los fieles sanisidrense celebraron a su santo patrono en una celebración presidida por el obispo, Mons. Guillermo Caride, quien invitó a trabajar por la paz y vivir en fraternidad.
En su reflexión para el segundo domingo de Cuaresma, el obispo emérito de San Isidro animó a "contemplar la gloria del rostro de Jesús, que es el final del itinerario Pascual".
La Eucaristía de despedida del obispo se celebró en la catedral local. Participaron su antecesor Jorge Casaretto, su sucesor Guillermo Caride y el auxiliar Raúl Pizarro. Distinción del Municipio.