La jornada fue la culminación de un proceso de reflexión y discernimiento previo desarrollado en las comunidades y movimientos de manera particular, en el contexto de una Iglesia sinodal.
El obispo diocesano, Mons. Ernesto Giobando, recordó que el santuario es como "una usina", un lugar donde "cargamos energía, un espacio de sanación espiritual, corporal y de encuentro fraterno.
El obispo de Mar del Plata encabezó la invocación religiosa por el 152° aniversario de fundación de esa ciudad balnearia. "La paz comienza en el propio corazón", aseguró.
Más de 150 directivos de las escuelas del Obispado de Mar del Plata participaron del encuentro de apertura del ciclo lectivo organizado por la JuREC.