"¡No se queden callados, no se queden al margen, no sean cómplices del crimen!", pidió el arzobispo mayor de la Iglesia greco-católica en su mensaje diario desde que inició la invasión rusa.
El editorialista vaticano sostiene que el grito del Papa tiene como destinatarios "cualquiera que piense que puede haber una 'cobertura' religiosa para la guerra de Ucrania".
El Secretario de Estado dijo que los dichos del patriarca ortodoxo ruso Kirill "no favorecen ni promueven un entendimiento", por lo que consideró necesaria buena voluntad y compromiso real con la paz.
El arzobispo mayor greco-católico llamó a los ucranianos a rezar por el ejército que "hoy defiende la paz de Ucrania, de Europa y del mundo" y animó a "trabajar y vivir para resistir a esta guerra".