Fue en el marco del encuentro jubilar en Córdoba. Los invitó a convertirse en vigías de la vulnerabilidad, atentos a las heridas y fragilidades de los más pequeños y de quienes se sienten más solos.
El arzobispo de Córdoba afirmó que el Reino de Dios está abierto para todos, aunque su acceso exige un camino de conversión, compromiso y amor concreto al prójimo.
En el Jubileo celebrado en los Tribunales I de Córdoba, el arzobispo exhortó a quienes trabajan en este poder a ejercer la justicia con conciencia y respeto por la dignidad humana.
El arzobispo de Córdoba afirmó que la fidelidad al Evangelio puede generar rechazo, ya que "no deja las cosas como están" y "enciende una inquietud que nos pone en camino".