A cuatro años del ataque iniciado por Rusia a ese país, el Papa renovó su llamamiento a la paz y al fin del conflicto. "¡Que callen las armas y cesen los bombardeos!", exclamó.
El Papa pidió que lo acompañen con la oración a esta visita "tan deseada", para encontrarse con una Iglesia "pequeña, pero viva en la fe". Rezó por los incendios en Grecia y la martirizada Ucrania.