En la parroquia Inmaculada Concepción de Devoto, el arzobispo de Buenos Aires presidió la misa en memoria del beato Eduardo Pironio y recordó su testimonio de fe y compromiso con la Iglesia.
La procesión partió de la Gruta de Lourdes y finalizó en la catedral con la misa presidida por el administrador apostólico, Mons. Ernesto Giobando. "Esta marcha es un signo de Dios", dijo el prelado.
En el mes dedicado a quienes educan, el arzobispo de Rosario les agradeció su labor cotidiana con el estudiantado, citando una frase del beato Eduardo Pironio referida a la esperanza.
El arzobispo de La Plata recordó al difunto cardenal y les agradeció a quienes están comprometidos en "dar a conocer el testimonio de vida de nuestro querido beato".