La iniciativa, que comenzó el Miércoles de Ceniza, estipula que cada Conferencia Episcopal organice al menos una celebración eucarística dedicada a invocar "una paz desarmada y desarmante".
Debemos "buscar verdaderamente el camino para avanzar, para encontrar la paz", dijo el Papa a la prensa al salir de Castel Gandolfo para regresar al Vaticano tras unos días de descanso.